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La Ciudad 8 de mayo de 2020

“Vivimos en una continua zozobra”, la desesperada carta de una madre por las falencias en IOMA

Mirta, mamá de un chico con discapacidad, describió la difícil situación que vive junto a otros padres en la misma situación debido a las demoras y “obstáculos” en las prestaciones de la obra social.

En medio de la pandemia se multiplicaron las quejas y denuncias públicas por las falencias en la atención de IOMA. La mamá de un chico con discapacidad * reflejó en una carta abierta la desesperación que viven algunos de los afiliados en ese sentido:

El 20 de marzo del presente año todo cambió para los habitantes de nuestro país, nuestras actividades, rutinas obligaciones, trabajos estudios se vieron alterados por el COVID19, tuvimos que adaptarnos a un nuevo estilo de vida al decretarse la cuarentena obligatoria.

A todos nos afecta esta situación pero quiero detenerme en las personas con discapacidad. Ellos en general tienen una rutina diaria con distintas actividades, asisten a la escuela realizan distintas terapias de rehabilitación, actividades en domicilio con acompañantes, en centro de día, etcétera. Todo es absolutamente necesario para mejorar su calidad de vida.

A los padres que estamos afiliados al IOMA nos cuesta mucho armar un equipo terapéutico,que es pedido por el médico de cabecera, por varias razones: En principio porque los prestadores temen trabajar con esta obra social debido a la gran burocracia y a las irregularidades en los pagos.

Además, es sabido que IOMA se rige por su propio nomenclador que está muy por debajo del Nomenclador Nacional. Esto ya es un obstáculo.

En muchas ocasiones cuestionan los pedidos médicos, demoran en la entrega de provisiones, autorizan las prácticas de rehabilitación por menos tiempo del que pide el médico tratante.

Las demoras en dar respuestas a las prestaciones indicada por el médico ocasiona un grave retroceso de las habilidades logradas con tanto esfuerzo de las personas con discapacidad, ni hablar el perjuicio que ocasiona cuando un prestador no puede seguir atendiéndolo motivado por la falta de pago ya que ellos establecen un vínculo muy fuerte que es difícil volver a construir.

Esta lucha es continua por parte de los padres y prestadores, es más, hay un maltrato permanente y una falta de respeto a los prestadores de salud, a los Acompañantes terapéuticos, a los transportistas.

Los prestadores son personas que aman lo que hacen se han preparado profesionalmente durante años y siguen perfeccionándose para brindar lo mejor a sus pacientes y acompañados. En el caso de los transportistas invierten un capital para trabajar, cumplen con todas las reglas que le impone el Municipio y la Obra social, ellos también forjan un vínculo con cada niño con cada joven. No son respetados ni reconocidos, tardan meses en pagar por el trabajo que realizan, la mayoría continúan en honor a ese vínculo, a ese compromiso profesional a esa relación afectiva que los une a sus pacientes.

Esta situación que vivimos hoy nadie la esperaba ni nadie la eligió. Pero los prestadores siempre tan castigados por todas las administraciones del IOMA tienen que seguir sosteniendo sus familias, sus obligaciones como pago de impuestos, alquiler de vivienda y espacio de trabajo, personal, ingresos brutos, monotributo, contador, colegio de profesionales, etcétera.

Los prestadores y transportistas continúan trabajando, algunos en forma presencial muchos otros en forma virtual pero esto no es reconocido por la obra social al considerar que esto es imposible. Tampoco emite un comunicado oficial aclarando cómo se va a llevar adelante el pago en esta cuarentena, ni los empleados de las Delegaciones están preparados para dar respuestas, solo rumores en medio de un gran desconcierto.

En el medio de esta puja hay personas vulnerables que no saben de intereses económicos, de incumplimientos, de burocracias, ellos sobrellevan esta pandemia algunos mejor otros en peor forma, se ven afectados por un cambio de modalidad, la virtualidad, los padres que siguiendo las indicaciones del equipo terapéutico tratan de que sus hijos no pierdan todo lo que han conquistado. Todos hacemos de nuestra parte lo mejor que podemos, las personas con discapacidad, los padres, los prestadores que ajustan sus actividades y deben repensar toda la planificación para cada paciente pero no saben si van a cobrar.

IOMA no define, sólo amenaza que no va a pagar, dicen que sólo se va a reconocer la atención remota de psicología y psiquiatría y que van a pedir como prueba del teletrabajo captura de videollamada, captura de pantalla, audios según expresó una autoridad del Instituto. Extraño pedido ya que eso sería violar la privacidad del paciente, no es ético. los profesionales no se van a prestar a esa medida tan arbitraria

Los padres y familiares vamos a defender al equipo terapéutico al que le confiamos lo más preciado, nuestros hijos, porque los valoramos, sabemos de su profesionalidad y protegemos ese vínculo tan preciado que hace que surjan adelantos que llevan mucho trabajo de ambas partes. Tampoco vamos a permitir que se viole la intimidad de nuestros hijos.

La sola firma de los padres de las planillas acompañada con una nota que avalan la prestación en estos tiempos de pandemia adjuntando a la facturación y un plan de tratamiento de la cuarentena bastaría para que IOMA pague cada una de las prestaciones.

La Superintendencia de Salud promulgó el 15 de abril del 2020 el Anexo Resolución 308 – Integración Discapacidad Aislamiento en dónde se reconoce los meses de cuarentena a los prestadores presentando una Declaración Jurada. Ahora bien, tanto la Superintendencia como IOMA es el Estado que las rige.

La Superintendencia es el organismo encargado de regular las relaciones entre los afiliados y los prestadores de salud sin importar si es público o privado. Pero me pregunto por qué IOMA está fuera de ese control.

Sabemos que IOMA no adhirió al régimen de la ley que regula a las obras sociales. Pero es que en nuestro país las prestaciones de apoyo y el transporte para personas con discapacidad son reconocidas según la Obra social que tenga el afiliado….

IOMA sostiene que al ser monotributistas los prestadores no perciben sueldo sino honorarios, pero a los 2.400.00 afiliados obligatorios y voluntarios que tiene IOMA nos descuentan mes a mes de nuestros sueldos, cuál es entonces la razón de la discontinuidad en los pagos. Es que los directivos del Institutos se erigen con la potestad de decidir sobre nuestro aporte mensual…

Muchas preguntas sin respuestas.

Todo esto va en desmedro de los afiliados, niños jóvenes y adultos con discapacidad. Acompañantes terapéuticos, Terapistas Ocupacionales, Kinesiólogos, fonoaudiólogos, psicólogos, hidroterapia, equinoterapia, transporte, Centro de Día, Hogares de toda la Provincia de Buenos Aires ya que tienen meses de atraso en el pago de sus honorarios y ahora se suma la negativa en reconocer el trabajo llevado bajo otra modalidad debido al aislamiento obligatorio que impone esta cuarentena.

Todo es una locura que nos hace vivir en una continua zozobra, a los padres por el temor de perder a los prestadores, acompañantes, transportistas de nuestros hijos además la impotencia de no poder dar respuestas ya que es imposible hacerse cargo del monto del tratamiento que por ley debe cubrir la obra social. Por otro lado la angustia de los prestadores por no contar con el pago por su trabajo.

Todo tipo de reclamos hacemos permanentemente tanto la familia como los prestadores. Esperemos ser escuchados por nuestros gobernantes y tengan la voluntad política de revertir esta grave situación.

*Mirta Catalano mamá de un hijo con discapacidad

Miembro del Grupo  Ioma  Amparos,denuncias y reclamos