Arte y Espectáculos

Volvió la magia de Jairo: cantó en el Hermitage Hotel

Una noche en la que no faltaron clásicos, anécdotas y emociones compartidas, en la voz del prestigioso artista que sigue cautivando al público marplatense.

Veintiuno cincuenta se apagaron las luces y un público fiel empezó a aplaudir. Minutos después, Jairo apareció sobre el escenario del Hermitage Hotel. La hermosa “Milonga del trovador” abrió la noche. La introducción de la canción sirvió para que entrara el cantante, sonrisa amplia, traje negro y camisa blanca, siempre elegante.

Un teatro lleno acompañó esa primera canción, celular en mano, videos y letra a flor de piel.

Junto a su banda, integrada por Daniel Ferrón (bajo y coros), Gustavo Horche (batería), Guillermo Arrom (guitarra), Yaco González (percusión y coros) y Guillermo Cardozo Ocampo (piano y dirección musical), Jairo siguió con “Caballo loco”.

La historia de un amor terminado que narra “El acuerdo” continuó el recital marplatense, que se produjo dos días después de que cantará en el Festival de Cosquín. Dos citas obligadas de cada verano para el respetado y querido frontman argentino.

Cuando empezó con “Los enamorados” muchos suspiraron. “Vamos a contar cómo empezó todo”, dijo sobre esta canción, en contraste con “El acuerdo” que cuenta la separación de una pareja y qué cosas quedan para ella y qué cosas de esa historia compartida quedan para él.

“Los recuerdos de París” pareció contar su propia historia en los años en que habitó la capital francesa. Luego, a Capella empezó a cantar “Carpintería José”, una original manera de repasar el nacimiento de Jesús en la Nazareth del Nuevo Testamento. Fue una de las canciones más celebradas.

“Balderrama” colocó a la percusión en primer plano: bombo, batería y piano más un destacado set instrumental, elementos que vistieron la composición. “Vengo de cantar en Cosquín y vengo muy inspirado con el folklore” dijo en alusión a esa hermosa zamba.

Y continuó con la chacarera “Campo afuera”, una composición que viene de Cruz del Eje, contó. La canción arrancó el acompañamiento con palmas.

 

“Ángel y demonio” abrió un momento romántico. Un solo de Guillermo Arrom en la guitarra elevó la canción.

“Cantate algo Jairo” le dijo una espectadora en clave jocosa, después de la gran performance. Siguió “Bar Unión”.

“El bar unión era un bar que estaba en Córdoba. Medio trampa el bar… No saben la cantidad de gente que me dijo que había ido al bar… Era un piano bar chiquito”, dijo cuando terminó esa canción.

A “Podría bailar toda la noche” la interpretó junto a su hijo Yaco y su nieto Fran Posse. Tres generaciones unidas por la música. Luego abuelo y nieto, en voz y guitarras, cantaron “Me encanta esta hora del día”. Y “Canción de las simples cosas” a dos voces, que emocionó a los presentes. Con su voz cristalina y suave, el joven Fran Posee se llevó todos los aplausos.

Yaco realizó una apasionada interpretación de “La bohemia” en francés, con sutiles aportes de su papá y baile de ambos en el escenario. Otro gran momento de la noche.

Luego siguió “Unicornio”, con fragmentos en francés, y “Ferroviario” dedicada a las personas “que tuvieron que ver con el maravilloso mundo de los trenes”.

Tras la interpretación del conocido tema contó una anécdota de su infancia en Cruz del Eje, cuando su padre necesitó a un médico en la madrugada para socorrer a una pequeña hija y el médico terminó siendo Arturo Ilia. “Fue una persona decente” dijo. “El valle y el volcán” cerro el recital. “La eternidad es hoy, para cantar y derrotar al tiempo”, cerró el show, en el que se mostró vital y locuaz.

Los bises llegaron con “Indio toba” con Jairo en el djembe y su nieto en el bombo, un despliegue de energía latinoamericana.

Antes de cerrar con el Ave María, Jairo agradeció al Hotel Hermitage: “Un agradecimiento casi familiar para la gente del hotel y para Florencio Aldrey. Siempre me hacen sentir como en mí propia casa. Vengo hace como 40 años, cantaba los lunes, un lunes Sandro, otro Sergio Denis, otro Landriscina y otro yo”, recordó.

Vale señalar que el secretario de Turismo y Ambiente Daniel Scioli, El secretario de Cultura de la Nación Leonardo Cifelli y el empresario Florencio Aldrey, siguieron cada detalle de la presentación del prestigioso trovador que sigue desplegando su carisma.

Asimismo, entre el público, se encontraba el ex futbolista Ubaldo Matildo Filliol -ex arquero de River, Racing y la Selección Nacional de Fútbol campeona en 1978- a quién Jairo saludó y reconoció por la cantidad de goles atajados con la camiseta Argentina.

Una noche de clásicos, emoción y virtuosismo: la marca de Jairo.

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