CERRAR

La Capital - Logo

× El País El Mundo La Zona Cultura Tecnología Gastronomía Salud Interés General La Ciudad Deportes Arte y Espectáculos Policiales Cartelera Fotos de Familia Clasificados Fúnebres
Arte y Espectáculos 28 de julio de 2026

Vuelve “El funeral de los objetos”: “Ni todo es comedia, ni todo es drama, la vida es caótica y contradictoria”

Antes de las dos funciones que la propuesta realizará en la sala Melany, Nicolás Manasseri, uno de sus creadores y también actor de la obra de teatro musical, reflexionó sobre los simbolismos del texto que abordan con humor y reflexiones profundas.

Agregar La Capital en

“El funeral de los objetos” volverá a presentarse en Mar del Plata. La obra de teatro musical que lleva seis años en cartel, tendrá dos funciones (este miércoles 29 y jueves 30 de julio) a las 21, en la sala Melany, donde ha formado parte de temporadas de verano.

“Ni todo es comedia, ni todo es drama, la vida es caótica y contradictoria” reflexionó Nicolás Manasseri, uno de los autores –junto a Fer Provenzano- y, además, actor de la obra que indaga con humor y reflexión sobre las relaciones entre los sujetos y los objetos, a partir de la historia de un grupo de personas bastante particulares y desconocidas entre sí, que se dan cita para formar parte de un funeral extraño luego de ver el anuncio en un folleto del subte.
¿Acaso los objetos nos constituyen? ¿Acaso podemos en este mundo capitalista y materialista ser situados como objetos? ¿Acaso yo soy un objeto para los demás? son algunas de las preguntas que se plantea la propuesta.

Junto a Manasseri, actúan Martina Alonso, Aldana Alessandroni, Eugenia Fernandez, Renzo Morelli, Nicolás Manasseri, Matías Zajic, Christian Edelstein. La obra tiene música en vivo, que, en las funciones de Mar del Plata estará a cargo de Camila Suero.

“Todos hemos crecido con esta obra, e indudablemente formará parte de nuestra vida, ojalá por muchos años más. Pero también implica una gran responsabilidad ya que las expectativas del publico son cada vez mayores e intentamos siempre estar a la altura de las circunstancias” compartió el artista en una charla con LA CAPITAL, antes del regreso de la compañía Phepandú.

“Con el paso de las funciones notamos que la obra se ha potenciado, no solo cada personaje, sino en la relación con todos los elementos artísticos. Es una obra muy física que requiere de un entrenamiento constante de nuestros actores. Y con el paso de las funciones siempre apuntamos a que haya un crecimiento. El publico parece disfrutar cada vez más y nosotros en escena intentamos hacer lo mismo” analizó.

En cuanto a la relación con el público valoró que “siempre reforzó con sus reacciones y repercusiones la temática, el humor y lo absurdo que propone El Funeral de los objetos”.

-En estos tiempos en los que han cambiado las formas de consumir y de relacionarnos ¿Sentís que hoy las preguntas que plantea la obra resuenan distinto?

objetos2

-Si claro. Siempre la cultura y la sociedad para mi están en constante movimiento y retroalimentación, transformación. La obra cuestiona y se rie un poco de nuestra relación con los objetos, y eso es algo que a pesar del dinamismo socio-cultural y del avance tecnológico, esta relación objetal, siempre va a representar algo diferente y en nosotros nuevas preguntas, mas que nuevas respuestas.

-La obra combina teatro musical, humor, teatro físico y monólogos y diálogos emotivos. ¿Cómo encontraron ese equilibrio entre los mensajes profundos y la ligereza?

-Phepandu nuestra productora independiente viene trabajando, hace años ya, una manera de realizar teatro musical que busca una identidad que tratamos de mantener en el funeral de los objetos…. Tomando mecanismos bien trabajados en el ámbito del teatro off, pero buscando la universalidad de conceptos para transformar la obra en algo mas humorístico y que no cuestiona el teatro comercial, sino que llegó a calle Corrientes, con todos los elementos que venimos trabajando desde hace años en el off. Ni todo es comedia, ni todo es drama, la vida es caótica y contradictoria… Y eso es también un poco “El funeral de los objetos”.

-Phepandú mantiene una forma de producción cooperativa y auto- gestiva. ¿Qué desafíos implica hoy sostener un proyecto independiente en una producción con estas características?

-Hacer teatro independiente es una de las principales muestras de pasión por lo que amamos hacer. Esta obra comenzó a puro pulmón, y creatividad. Requiere de un grupo comprometido con la obra, con el proyecto, en donde cada integrante no solo aporta su expertise, sino que debe aportar un plus desde su humanidad y compromiso. En donde lo fundamental es que la obra no se mueve por el condimento económico solamente, sino que se mueve por el amor y la pasión de un equipo de personas comprometidas a full con el proyecto.

-¿Trabajar estas temáticas y tener tanto recorrido con esta propuesta, modificó la perspectiva de alguno de ustedes sobre los simbolismos que abordan?

-Toda obra que realizamos nos platea y nos cuestiona cosas a nosotros mismos. Cada proyecto teatral para nosotros es una gran inversión en conocimiento y aprendizaje. Cada obra nos modifica un poco, no somos los mismos que hace seis años, pero tenemos las mismas ganas o mas, ya que proyectos con tanto éxito como este, no es algo a lo cual uno se pueda acostumbrar y, a veces hasta cuesta dimensionar, pero sí es claro que nos llena de energía para seguir por más.

-¿Qué importancia creés que tiene hoy esa sensación de sentirse objeto en un mundo capitalista y materialista que dispara la obra?

-Mucha. Toda nuestra relación con los demás esta mediada por objetos, y es el capitalismo quien triunfo poniéndonos una necesidad de , donde tal vez no existía. Sentirse objeto no es algo que escape a cada uno de nosotros.
Muchas veces nos sentimos objeto de otros o tratamos a otros como objetos… Lo importante sería saber salir de ese lugar rápido, y no caer solo en esa dinámica imposible de soslayar.