Arte y Espectáculos

Wos se consagra en unos Premios Gardel que dieron cuenta del recambio generacional: La palabra del artista

"Hay mil maneras de hacer música y cada uno puede encontrar la propia" dijo el artista.

Wos se consagró este martes como el gran ganador en la gala de la 24º edición de los Premios Gardel, que se desarrolló en el estadio Movistar Arena, al quedarse con la preciada estatuilla de oro y vencer en otros cuatro rubros, en una ceremonia que dio cuenta del recambio generacional que vive la música argentina.

Con su disco “Oscuro éxtasis”, el artista sorprendió además al imponerse en categorías como la de mejor álbum de rock alternativo y mejor canción de rock por “Que se mejoren”, en los premios entregados por la Cámara Argentina de Productores de Fonogramas y Videogramas (Capif).

“Aguante la música argentina”, lanzó el artista, quien recibió el saludo virtual de Fito Páez, el anterior ganador del Gardel de Oro. al subir al escenario para recibir su premio de manos de Diego Zapico, titular de la entidad organizadora.

“Formás parte del gran tesoro de la música”, elogió Fito a Wos, en medio de una alocución que también reflejó de manera elíptica el cambio generacional.

Justamente, los triunfos de Trueno, que se llevó tres galardones, y los de Nicki Nicole, con dos; además de la consagración de “Miénteme”, la colaboración entre Tini y María Becerra, como canción del año, en el único rubro votado por el público, fueron las notas salientes de la velada conducida por Jay Mammon y la periodista Eleonora Pérez Caressi, que fue transmitida a través de la plataforma Star+.

En el desembarco en grande de los ritmos urbanos en estos premios, Tiago PZK se consagró como el mejor nuevo artista.

Sin embargo, fueron Alejandro Lerner y Palito Ortega quienes ofrecieron dos de los momentos más emotivos de la gala que marco el regreso a la presencialidad absoluta desde el inicio de la pandemia de coronavirus.

Al imponerse en el rubro mejor álbum romántico con su disco “Te llevo bajo mi piel”, Palito Ortega hizo un viaje mental a sus comienzos para recordar a “una generación que escribía sus propias canciones”, momento en que recordó a Sandro.

“Quiero dedicar este premio a la memoria de un hermano que ya no está: Sandro, para vos, querido hermano. Tanto Sandro, como Cacho Castaña, lo mismo Sergio Denis. Gente muy querida que se fueron muy pronto pero dejaron un recuerdo imborrable en la memoria de la gente”, manifestó el popular artista, para cerrar: “Valió la pena todo el esfuerzo, lo que uno ha hecho toda la vida, desde los comienzos en el Club del Clán, para llegar a sentir esta felicidad”.

Algunos minutos antes, Alejandro Lerner recibió un premio a su trayectoria y en su discurso recordó a figuras como Sandra Mihanovich, León Gieco y Gustavo Santaolalla, quienes marcaron sus primeros pasos, para luego dedicar elogiosas palabras a las nuevas generaciones de artistas.

“Tenemos una generación de pendejos que son unos grandes maestros y hay que darle todo el apoyo. Gracias porque ustedes son los que nos están empujando a nosotros para seguir aprendiendo”, lanzó. También hubo evocaciones del homenajeado para Pappo, Mercedes Sosa, Armando Manzanero y Cacho Castaña.

Entre los grandes ganadores también se anotaron los hermanos Luna y Mateo Sujatovich, con sus respectivos trabajos “Desafío guerrero”, que se llevó el premio al mejor álbum de canción de autor y mejor álbum instrumental/fusión; y “La dirección”, que se impuso entre los solistas de rock.

Airbag ganó el rubro mejor disco de banda de rock, Miranda! obtuvo lo propio en la categoría grupo pop, Abel Pintos como solista pop, Arde la Sangre entre los metaleros, Canticuénticos entre los infantiles y Palo Pandolfo y Luis Alberto Spinetta tuvieron un reconocimiento póstumo, el primero de ellos a la mejor colaboración por su grabación del tema “Tu amor” junto a Hilda Lizarazu y Santiago Motorizado; y el segundo por el registro en vivo de la presentación de “Artaud”.

Tal como ocurrió en otras oportunidades, la ceremonia también se caracterizó por shows musicales que presentaron cruces entre artistas de distintos géneros.

En la apertura, La Konga compartió una versión de “Universo paralelo” junto a Nahuel Pennisi -una dupla que se llevó un premio- y de “Te mentiría” con Luck Ra; Lerner y Rusherking coincidieron en “Después de tí” y Tini se cruzó con David Lebón para una lectura de “Seminare”.

En tanto, el conductor Jay Mammon hizo gala de sus dotes musicales al brillar en el piano y en la voz, junto a Ángela Torres, en “Zamba para olvidar”; Airbag le puso rock a la noche y Julieta Laso, MIau Trío, Chita y Zoe Gotusso protagonizaron un homenaje al disco “El amor después del amor”, de Fito Páez, a 30 años de su lanzamiento, en una producción musical a cargo de Tweety González.

La otra gran nota emotiva, tal como suele ocurrir en toda entrega de premios, fue el video “In memorian”, que recuerda a las figuras fallecidas en los últimos meses, en un incesable desfile de entrañables caras que incluyó a Egle Martin, Pil Chalar, Jorge Cumbo, Miguel Ángel Estrella, Osvaldo Peredo. Elio Roca, Billy Caffaro, y Oscar López Ruíz, entre tantos.

Pero más allá de las lecturas, la gran coincidencia entre los presentes fue la buena sensación experimentada por el hecho de volver a vivir esta fiesta de manera presencial, lo cual le otorgó un calor que no había tenido en los últimos años.

Wos: “Tenemos que confiar en lo nuestro y sin caer en distracciones que al final resulten vacías”

Wos destacó el gran momento de la música argentina y llamó a sus colegas del “nuevo movimiento” a aprovechar el impulso para “seguir confiando en lo propio”, pero atentos de no “no comprar cosas que a veces nos ponen ahí como única opción y que pueden ser muy distractivas y muy llamativas pero que al final están bastante vacías”.

“En estas situaciones de adrenalina, hay mucha información, mucha data de muchas cosas increíbles que están pasando con la música argentina. Ha pasado en la historia y ahora también con esta sensación del nuevo movimiento. Hay que aprovecharlo para seguir confiando en lo que hacemos, en lo que cada uno tiene para mostrar”, señaló el artista.

En conferencia de prensa, el rapero de 24 años reflexionó acerca del auspicioso futuro que le depara a esta generación, que como nunca antes está dejando su huella dentro de la industria musical: “A veces te muestran a dónde hay que ir y te dicen que hay un único camino y una única opción. En realidad, hay mil maneras de hacer música y cada uno puede encontrar la propia”, respondió ante una pregunta de Télam acerca de su declamación sobre “no comprar espejitos de colores” que esgrimió desde el escenario del Movistar Arena.

Además de llevarse para su casa el preciado Gardel de Oro, venció en otras cuatro categorías de la mano de su segundo álbum “Oscuro Éxtasis”, elegido como mejor álbum de rock alternativo, dueño de la mejor canción de rock (“Que se mejoren”) y la mejor colaboración de música urbana (“Cambiando de piel”, junto a la rosarina Nicki Nicole) y donde también aportó como socio creativo el “productor del año” Evlay.

Al compartir sus sensaciones tras el cierre de la entrega anual de premios que otorga la Cámara Argentina de Productores de Fonogramas y Videogramas (Capif), Wos dedicó su actualidad a todos aquellos que están llevando “la música urbana a lo más alto” como aquellos con los que se “cruzaba a los 14 años” en los circuitos del freestyle y el hip-hop y agradeció los piropos que recibió con “sorpresa y emoción” por parte del anterior ganador del Gardel de Oro.

Devolvió gentilezas para Abel Pintos y Fito Páez, y consideró que semejante reconocimiento por parte de “artistas inspiradores para todos los que hacemos música” contribuirá para que “el intercambio” con sus pares “siga dando sus frutos” en el futuro: “Es hermosa y se agradece la compartida, porque son artistas grosos que son parte de la historia y del ADN de la música de nuestro país”, añadió.

“Es loco esto de las categorías en general. Siempre me costó un poco y me cuesta con mi música, por eso está bueno haber participado en distintas categorías como rock y música urbana, porque creo que el disco pasa un poco por todo eso. Para mí siempre está bueno juntarse y compartir con gente que hace música muy diversa. Es algo que me gusta, compartir con todos, aunque también con nadie, a veces”, resumió.

Con su premiado álbum, el también ganador de cuatro estatuillas en la edición de los Premios Gardel 2020, decretó un paso más en su evolución, una que desconoce hacia qué rumbos sonoros terminará por llevarlo: “Creo que estamos todo el tiempo en esa búsqueda. Y a veces uno la va encontrando. Se trata de buscar otros matices, y no de más premios. Es una búsqueda interna y personal que sucede con lo que uno hace, va sintiendo y cómo se va transformando”.

“Me doy lugar a que lo que haga a partir de ahora pueda ser una cosa muy distinta a la que haga próximamente. Es lo que me mantiene entusiasmado; saber que lo que estoy haciendo ahora puede terminar en cualquier otro lado. Es un vértigo que me copa bastante“, sostuvo el artista.

Según sus palabras, “Oscuro Éxtasis” marcó un viaje hacia la “introspección” como respuesta a todas esas “emociones” que habían aflorado en “Caravana”, el disco con el que terminó de sacarse el traje figura estelar de las competencias del freestyle -con título mundial incluido en la Red Bull Batalla de Gallos de 2018- para darle paso a la de compositor y cantante.

“Fue todo paso a paso. De hecho, en algún momento cuando estaba con mis primeras canciones pensaba que sólo sabía improvisar y que nunca iba a poder hacer un tema propiamente dicho. Y tampoco que pudiera cantar. Fueron cosas que fui descubriendo muy en el camino Fueron más las ganas, primero, lo demás fue apareciendo después”, concluyó.

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