Interés general

Ya no es grieta sino abismo, adversarios y no enemigos, y el éxito de un verano que dependerá de la seguridad y la vacunación

Todos los entretelones de lo que es noticia en Mar del Plata.

Un mes apenas transcurrió desde las elecciones legislativas. Sin embargo, la clase política argentina, cada vez más lejos de la agenda del ciudadano de a pie, ya parece estar pensando en el 2023. Esmerilar, gastar y tratar de aniquilar al adversario, volver una y otra vez a los errores del pasado y gambetear el consenso y el diálogo en busca de acuerdos parecen ser las características de este diciembre -siempre un mes caliente- ante la mirada de la ciudadanía que reclama otra actitud de sus representantes. La no aprobación del presupuesto a nivel nacional, lo vivido en Mar del Plata con la elección de autoridades del Concejo Deliberante, por poner tan solo dos ejemplos, evidencian que ya todos piensan en las elecciones a realizarse en dos años. Mientras, a pocos kilómetros, no ya en algún país escandinavo sino en Chile, tras una elección donde los dos principales candidatos se dispararon con munición gruesa, tras el veredicto de las urnas, ambos se reunieron y dieron un fuerte mensaje a la sociedad pensando primero en el futuro del país. El izquierdista Gabriel Boric, de apenas 35 años, sucederá al derechista Sebastián Piñera. Como acá, en Chile “la gente votó para evitar que gane el otro candidato”. Sin embargo, el día después fue muy diferente al vivido en la Argentina.

La grieta se convirtió en abismo. Las redes sociales son el fiel reflejo de lo enfermizo de la situación que se está viviendo. El debate sobre el Presupuesto en el Congreso Nacional, y las declaraciones posteriores de los actores de uno y otro lado -a 20 años del “que se vayan todos” justamente- se convirtió en un show exclusivo del denominado “círculo rojo”. El resto de los argentinos tiene otras preocupaciones. Los opositores de allá -provincia y Nación- son oficialismo acá en Mar del Plata. Los oficialismos de allá son oposición en Mar del Plata. ¿Cómo afectará este clima a los marplatenses y batanenses? Hoy es una incógnita. Dependerá de los líderes políticos de la ciudad el saber esquivar esa ola. Porque, a la vez, y como siempre sucede ante una crisis, aparece la oportunidad. “En medio de un déficit de aislamiento entre política y sociedad -consideraba el colega Esteban Concia-, los poderes locales son la gran atracción y están de moda. Se han transformado -apuntaba- en parte, en el último dique de contención para la recuperación de la política como una gestión colectiva frente a la idea de que todo está terminado y que solo resta esperar que el mercado premie a los esforzados y deje por allá atrás al resto”.

¿Por dónde pasará la agenda en las ciudades de características similares a Mar del Plata? Coincide en señalarse que en estos nuevos tiempos, el medio ambiente, el reciclado, la seguridad ciudadana, cooperativas, pymes, economía popular, la economía del conocimiento y la cultura local constituyen un abanico de temas que amplía los límites tradicionales. ¿Se podrá escapar la dirigencia política local de la vieja y reiterada agenda cuyos resultados están a la vista y diagramar una hoja de ruta acorde a las nuevas necesidades? No es menor el desafío para la ciudad que a partir de estas horas pasa a convertirse en el epicentro del verano.

Luego de casi dos años de la durísima pandemia que todo lo trastocó, Mar del Plata se apresta a vivir una temporada excepcional, oportunidad única para dinamizar la alicaída economía local. Y así como la clase política tiene un desafío por delante, los marplatenses, cada uno desde su lugar, se encuentran ante la posibilidad de vivir un verano bisagra. El turista que se va satisfecho vuelve. Siempre. Mientras es el Estado -nacional, provincial y municipal- el que debe garantizar la seguridad a los visitantes, es el sector privado el que no debería cometer errores -ya hay quienes han aumentado sus precios en forma exorbitante con el fin de salvar en dos meses lo que se perdió en casi 24- con una mirada a largo plazo. El paradigma de la Mar del Plata de enero y medio febrero para el turismo va virando hacia una ciudad turística de todo el año. Los fines de semana largos fueron un ejemplo. Cambiar el chip y trabajar en forma mancomunada se convierte en una necesidad.

“Vamos a tener el mejor verano de la historia en la provincia”, pronosticó más que entusiasmado el gobernador Axel Kicillof en su reciente visita a Mar del Plata. Lejos de las cámaras y los micrófonos, tanto el gobernador como el intendente expresaron su preocupación por dos cuestiones fundamentales de cara a la temporada: la seguridad y la cuestión sanitaria. De eso hablaron en el NH Gran Hotel Provincial no solo Kicillof y Montenegro sino funcionarios y empresarios del sector turístico en encuentros informales multiplicados en esas horas. Se lanzó un operativo de seguridad que cuenta con el doble de efectivos de veranos anteriores, resaltan desde la Provincia, mientras reclaman que se exija el pasaporte sanitario -entró en vigencia este martes- y que quienes tienen responsabilidades -desde autoridades a dueños de restaurantes u organizadores de espectáculos- no se hagan los distraídos. Ante esta exigencia, admitían cerca del gobernador, observan en estas horas un incremento en el número de personas que quieren vacunarse. “Si viene un pibe a Mar del Plata en verano y sabe que no va a poder entrar al recital sin estar vacunado, no tengas dudas que antes de armar la mochila va a pasar por la posta sanitaria”, confesaba un funcionario del ministerio de Salud en uno de esos encuentros. Una responsabilidad entonces compartida entre Estado y privados, fundamental en la pospandemia.

No obstante, son amplios los sectores que se oponen al pasaporte sanitario. A todo esto, crecen los contagios y se insiste en pedir que se vacunen los que aun no lo hicieron. Hasta la secretaria de Salud de la comuna, Viviana Bernabei -poco apegada a este tipo de declaraciones-, consideró que hay que ser más agresivos con la inoculación para mitigar la enfermedad. En coincidencia con sus dichos, se cerraba una semana en la ciudad en la cual se duplicaban los contagios con respecto a la anterior. También debe señalarse, lo cual genera cierto alivio -y lamentablemente relajamiento en determinadas conductas y medidas preventivas- que no hay pacientes Covid internados en terapia intensiva. Lo que sucede en Europa, donde las medidas de restricciones y aislamiento vuelven a ponerse en boga -este martes España, por ejemplo, registró el número más alto de contagios (49.823) desde que se inició la pandemia-, enciende luces de alarma entre las autoridades sanitarias argentinas. El Gobierno nacional, se escuchó en los encuentros entre funcionarios bonaerenses y representantes de la ciudad, ya prevé la aplicación de cuartas dosis en determinados grupos específicos. Este martes en la Argentina se reportaron 9.336 contagios, la cifra más alta en cuatro meses.

En este contexto, importante fue el encuentro que mantuvieron representantes de la Unión del Comercio, la Industria y la Producción (UCIP) y el Sindicato de Empleados de Comercio. Los representantes de los empresarios y los trabajadores coincidieron en promover fuertemente la vacunación entre sus representados. “Impulsamos la vacunación masiva como el método más eficaz”, resaltaron voceros de ambos sectores. “Debemos entre todos cuidar tanto la actividad comercial y económica, como el bienestar de la gente. Y para ello, es fundamental que el cuidado empiece por la responsabilidad individual para poder construir responsabilidad de conjunto”, resaltaron Blas Taladrid (UCIP) y Guillermo Bianchi (mercantiles).

 

En lo referente al trabajo, coinciden en remarcar, representantes de sectores gastronómicos, que les resulta muy difícil contratar personal para la temporada. “Faltan camareros, cocineros y bachadores. Esto no se veía desde hace tiempo. Los jóvenes no quieren trabajar. Por lo menos esa es la experiencia que vengo recogiendo en estos días”, revelaba el propietario de un restaurante de la zona de Olavarría. Colega suyo, a la vez, se quejaba por otra situación. “El sindicato viene y te exige tener al personal registrado, en blanco, pero cada vez son más los que prefieren seguir trabajando en negro para no perder planes sociales. Estamos entre la espada y la pared”, reconocía.



Esto ocurre en un tiempo en que la ciudad (como toda la Argentina) sufre por la carencia de empleados calificados. Por ejemplo, la industria marroquinera no puede aumentar sus ventas por causa de la falta de cosedores de carteras y camperas. “Nos faltan 500 taxistas, soldadores, torneros, chapistas”, admitió el intendente Guillermo Montenegro en reportaje publicado por el diario La Prensa “Trabajamos con las empresas y los sindicatos para la capacitación profesional. Hace un tiempo los frigoríficos nos advertían que en Mar del Plata no había carniceros, tuvimos que formar de urgencia a decenas de personas”, completó. En tanto, este martes el Indec informaba que el desempleo en Mar del Plata bajó al 10,4% siendo la segunda ciudad con mayor desempleo del país, aunque bajó un 2,7% con respecto al mismo período del año pasado. A nivel nacional, el índice de desocupación se ubicó en el 8,2% al cierre del tercer trimestre del año, con una baja de 3,5 puntos respecto al 11,7% de igual período de 2020.

El de la falta de taxis y remises será uno de los grandes problemas de la temporada. Hoy son los marplatenses los que sufren las deficiencias de este servicio. Pese a haberse incrementado las tarifas, este fin de semana volvió a resultar una odisea conseguir un taxi, especialmente por la noche. Con la llegada de miles de visitantes la situación se agravará. “Yo no quiero imaginar lo que va a pasar los fines de semana de la temporada, o la gente que pretenda venir de las playas del sur al centro en taxi. El domingo a la tarde hice 18 llamadas a la empresa con la que me manejo siempre. Nunca me respondieron. Terminé tomando un Uber aunque soy consiente de que estoy fomentando la clandestinidad”, relataba reconocido colega. Y se preguntaba si no sería conveniente -teniendo en cuenta que se trata de un servicio- habilitar, de diciembre a marzo, en un horario específico, por ejemplo de 20 a 8, a estas empresas que ya trabajan normalmente en las principales ciudades del país”.

El otro gran problema que se visualizará en la temporada será el del tránsito, hoy ya caótico, en determinadas zonas, sin haberse registrado aún la llegada masiva de visitantes. El parque automotor sigue creciendo y a la par se reducen los espacios para transitar e incluso estacionar. Las cocheras van a ser uno de los grandes negocios del verano. Pero tampoco alcanzarán. Y lo que alguna vez fue una solución hoy es un problema. Concretamente, los decks que se multiplicaron en las calles de la ciudad, frente a todo tipo de locales gastronómicos, hoy generan más molestias que beneficios. “Lo que comenzó en medio de la pandemia dura como un paliativo coyuntural para el empresariado gastronómico -un sector donde se concentran altos índices de precariedad e informalidad laboral- terminó en el avasallamiento y la apropiación de la vía pública, trayendo consigo más problemas que las pretendidas soluciones”, se detallaba acertadamente en un artículo publicado por el portal Cazador de Noticias.

Se añadía en ese artículo que las molestias para usuarios del servicio público del transporte de pasajeros de la línea urbana debido a la alteración de los recorridos, micros de larga distancia maniobrando y tratando de dejar contingentes de turistas en medio del caos diario del tránsito, inconvenientes para operarios de empresas de servicios públicos que deben realizar tareas de mantenimiento y otros problemas derivan en el cuestionamiento y creciente malestar generado ante la proliferación de los decks gastronómicos en diversas zonas de la ciudad, pero principalmente en el microcentro. “Lo que fue hermoso será horrible después”, cantaría Charly García transitando por Olavarría, o puntos específicos como Alem y Peña, Moreno entre Yrigoyen y La Rioja o Córdoba entre Alvarado y Avellaneda.

Lo más saliente a nivel municipal, en los últimos días, pasó por la elevación del presupuesto -casi 37 mil millones de pesos- al Concejo Deliberante. El mismo contempla un aumento de tasas promedio de 45%. Mientras en el oficialismo cierran filas en defensa del mismo -a propósito está más vivo que nunca el acuerdo alcanzado entre el PRO y la UCR lo que volvió a manifestar con la designación de la ex secretaria del Concejo, Natalia Poleggio, como nueva directora de Relaciones Internacionales de la Universidad Nacional de Mar del Plata- desde la oposición (entre ellos el concejal Alejandro Carrancio al que le tocó defender los presupuestos de Carlos Arroyo e incluso de Guillermo Montenegro este mismo año) ya se expresó el rechazo. Para la presidenta del bloque de concejales del Frente de Todos, Marina Santoro, el aumento es “brutal”, acotando que el intendente “les mintió a los marplatenses” presentando aumentos “en medio de una ciudad que tiene pésimos servicios, con calles intransitables y basura acumulada”. Desde el oficialismo le recordaron que en comunas como Moreno, Florencio Varela, Esteban Echeverría, Quilmes y Pilar, todas ellas gobernadas por el Frente de Todos, los incrementos programados son iguales o mayores a los de General Pueyrredon.

“Este año se ha aumentado el presupuesto destinado a obras, conforme también a que en 2021 no llegó demasiado aporte nacional ni provincial”, se señala en el presupuesto, donde se detalla que algunas de las obras que se realizarán con fondos municipales ordinarios, y municipales, provinciales o nacionales afectados son la segunda etapa del Marcos Sastre, reparación y ampliación en CAPS y construcción de uno nuevo en Belisario Roldán, reforma de la biblioteca Leopoldo Marechal, ampliación del hogar Galé, parador El Campito, reparación e impermeabilización de la pileta cubierta CEFNº1 y construcción de ciclovías. En el Ejecutivo aseguraron que este cálculo de gastos y recursos se caracteriza por su “perspectiva de empleo” y el crecimiento de Producción, y argumentaron que este año la actualización promedio de la Tasa de Seguridad Urbana fue del 24% cuando la inflación cerraría 2021 por encima del 50%.

Coletazos locales del Presupuesto nacional. “Las obras financiadas por el gobierno nacional en Mar del Plata se verán muy afectadas” por el revés que sufrió el presupuesto 2022 del gobierno de Alberto Fernández en la Cámara de Diputados, advirtió la concejal Virginia Sívori del Frente de Todos. Sívori detalló que del monto de obras previstas en el cálculo de recursos municipal, “el 60% son fondos nacionales” lo que implica más de 1.800 millones de pesos. Y recordó que en el caso de Obras Sanitarias, el 40% de los recursos proyectados son de origen nacional. “Con este rechazo Montenegro deberá repensar el presupuesto municipal”, avisó la edil.

De cara al futuro, un rol fundamental cumplirán los representantes marplatenses de Juntos tanto en diputados como en senadores de la provincia. Allí la paridad de fuerzas es casi total, por lo que las negociaciones y acuerdos estarán a la orden del día. ¿Será ese uno de los caminos a transitar por Alejandro Rabinovich y Ariel Martínez Bordaisco (senadores) y Maxi Abad (presidente del bloque de diputados de la UCR) en pos de la recepción de fondos para Mar del Plata? También seguramente trabajará por la ciudad a la que representa el senador provincial por el Frente de Todos, Pablo Obeid. A propósito de Obeid, este martes, en reunión de bloque realizado en La Plata, hubo que explicarle didácticamente que es normal que en la tapa de los diarios se publique la foto del gobernador junto al intendente anfitrión tras una visita. “Son adversarios políticos y no enemigos”, le aclararon ante su enojo tras su particular análisis periodístico. “Con Guillermo Montenegro tenemos una relación de colaboración”, había señalado pocas horas antes el gobernador en Mar del Plata. ¿Extrañarán algunos los tiempos en que venía la gobernadora (María Eugenia Vidal) a la ciudad y pedía que el intendente (Carlos Arroyo) estuviese muy lejos de ella? Horas antes Obeid ya había hablado de la “irresponsabilidad inconcebible de la oposición”, avisando que “hay obras que no se harán”.



El senador provincial Alejandro Rabinovich, mano derecha del intendente Guillermo Montenegro, salió con los tapones de punta contra la “discriminación” del gobierno provincial contra Mar del Plata, refiriéndose a los aportes no reintegrables para algunos municipios. “Benefician solo a los distritos afines al Frente de Todos”, describió en sus redes sociales. “Siguen discriminando a Mar del Plata y a quienes piensan diferente. El gobierno provincial envió fondos de manera totalmente arbitraria por el cual benefician solo a los distritos afines al Frente de Todos. Vamos a seguir denunciando estas acciones que perjudican a los vecinos”, advirtió, el ex coordinador del gobierno municipal. De acuerdo a lo publicado en el Boletín Oficial hubo dos grandes Aportes No Reintegrables (ANR) del tesoro provincial. Uno de ellos por 880 millones de pesos y otro por 3.635 millones (4.515 millones en total) que fueron destinados a las administraciones de municipios del Frente de Todos.

 

Según publicó en una investigación el sitio Realpolitik, el partido de Hipólito Yrigoyen, cuyo intendente es el kirchnerista Luis Pugnanoli, fue uno de los menos beneficiados por el reparto discrecional de fondos del gobernador Kicillof, con 20 millones de pesos. Baradero y Laprida, gobernados por los kirchneristas Esteban Sanzio y Pablo Torres respectivamente, obtuvieron 30 millones cada uno. La ciudad de Cañuelas, administrada por Marisa Fassi, esposa del ex intendente Gustavo Arrieta, recibió 50 millones de pesos. Los mayores beneficiados -se indicó- fueron aquellos municipios administrados por dirigentes kirchneristas de mayor peso. Escobar, cuyo intendente es Ariel Sujarchuk, recibió 100 millones de pesos; al igual que Hurlingham, ciudad que administra a distancia el ministro Juan Zabaleta y de forma interina el intendente Damián Selci. Un poco más recibió Fernando Moreira, jefe comunal oficialista del partido de General San Martín. La principal beneficiaria fue la intendenta de La Cámpora, Mayra Mendoza, que consiguió para Quilmes un aporte de 345 millones de pesos. Con 220 millones, muy cerca, le sigue Mariano Cascallares, quien asumió como legislador y dejó la intendencia de Almirante Brown para poder ser jefe comunal nuevamente, esquivando la ley que prohíbe las reelecciones indefinidas. Por su parte, Andrés Watson de Florencio Varela obtuvo de la gestión provincial 200 millones, un poco más que el jefe comunal de Pilar, Federico Achaval, que recibió 150 millones.

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