1 de septiembre de 2016
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Con largas colas y quejas de los usuarios se inició el proceso de canje de la SUBE

Miles de marplatenses acudieron ayer al municipio para tratar de obtener la SUBE. Hubo largas esperas para realizar el trámite que sólo se hace en 5 dependencias. Ante las quejas la comuna prometió agregar nuevos lugares y ampliar los horarios.

Minutos antes de que las puertas del Palacio Municipal fueran abiertas, ayer ya se había formado una extensa fila frente al edificio. Todos habían acudido en respuesta al anuncio del intendente Carlos Arroyo quien junto a algunos de sus funcionarios, anticipó que desde octubre la única manera de viajar en colectivo será haciendo uso de la SUBE.
La respuesta de la gente fue “imprevista” y “sorpresiva”, reconocieron algunos funcionarios, cuando la cola ya daba prácticamente una vuelta de manzana.
Para concejales de la oposición lo que ocurrió fue fruto de la “improvisación” con la que el Ejecutivo encaró el tema.
Más allá de las controversias, lo cierto fue que desde el gobierno se comprometieron a mejorar la atención al público para que la escena de ayer no se repita y evitar que miles de personas vuelvan a agolparse para cumplir con el aparentemente sencillo trámite de canjear sus tarjetas por aproximación por la SUBE.
“Vamos a habilitar más lugares y a ampliar los horarios”, prometió el titular de Transporte, Claudio Cambareri.
La posibilidad de reemplazar la actual tarjeta por la SUBE de manera gratuita estará vigente hasta el 16 de septiembre, según lo informó el Ejecutivo. Luego de eso quien desee obtenerla deberá abonar 25 pesos.
De momento los lugares para hacer el trámite en el horario de 8.15 a 14.30 son 5.
Uno de ellos es el Palacio Municipal. Los otros son la sede del Distrito Descentralizado Vieja Usina, la Delegación Municipal de Sierra de los Padres, la Delegación Municipal de Batán y la Delegación Municipal Norte.
Pero una de ellas, la del Puerto, ayer no atendió al público debido a una falla en el sistema.
Para obtener la SUBE los usuarios deben concurrir a alguno de los lugares de canje con su tarjeta por aproximación y su DNI.
Quienes ayer lograron completar la fila no tuvieron dificultades y ya cuentan con una nueva tarjeta personalizada.
Con ella tendrán asegurada la posibilidad de viajar en micro cuando a partir de octubre el anterior sistema deje de funcionar y la SUBE sea el único medio de pago del boleto. Si bien entre la mayoría del público que ayer acudió al Palacio Municipal predominó la resignación, lo cierto fue que desde el gobierno tuvieron que prometer mejoras.
“Pedimos paciencia a los vecinos, todos van a poder hacer el trámite. Seguramente ampliaremos el número de lugares de atención y los horarios”, prometió Cambareri.
Aún así, las quejas por la larga espera se hicieron oír, del mismo modo que los reclamos por la calidad del servicio de micros, las cuales fueron replicadas por las radios y los canales de televisión que entrevistaron a la gente.
El martes, al anunciar de qué manera el público podría obtener la SUBE, el intendente Arroyo pareció no prever que el trámite resultaría más engorroso de lo que algunos creyeron. Tal vez por eso presentó al tema como un verdadero logro. “Yo quiero dejar en claro y mostrar con esto que estamos en marcha. Aquí hay gestión”, remarcó.
Los concejales no dejaron pasar por alto los inconvenientes y tomaron nota del malestar del público.
Uno de ellos fue Balut Tarifa Arenas, quien volvió a reclamar para que la Municipalidad implemente una solución para evitar que los saldos de las tarjetas por aproximación queden en poder de las empresas (ver aparte).
Por su parte Marcelo Fernández, de Acción Marplatense, impulsó un proyecto para que se prorrogue el plazo para el canje y para que también los usuarios no pierdan el dinero que conserven sin utilizar, cosa que el gobierno no previó.
“La inmensa mayoría de las personas trabaja de mañana de lunes a viernes y no va a poder concurrir a hacer el trámite. Más si se tiene en cuenta que son sólo cinco los puntos de recambio. A veces se toman decisiones desde los escritorios sin tener en cuenta la realidad de las cosas, sin mirar al vecino”, sostuvo.
“También resulta preocupante e inadmisible que el dinero que queda en la tarjeta no sea transferido a la tarjeta SUBE”, agregó.

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