19 de junio de 2016
Comentarios

Cumplir el sueño de vivir viajando

La escritora, bloguera y viajera estuvo en Mar del Plata para presentar su segundo libro "Síndrome de París". Una reflexión sobre los mandatos sociales, la existencia de estructuras que son presentadas como las correctas y cómo se maneja la sensación de descubrir que todo cambia, hasta aquellas cosas que pensábamos inmutables.

Aniko Villalba, la célebre bloguera y escritora itinerante, visitó la ciudad para presentar su segundo libro “Síndrome de París”. A diferencia de su primer libro, “Días de viaje”, Aniko asegura que en esta oportunidad su ansia de viajar se ve supeditada por nuevas sensaciones que la impulsaron a buscar nuevas experiencias y reordenar sus planes de vida.
El pasado sábado, el bar La Guagua se transformó en el espacio propicio para hablar de viajes y reflexionar sobre los mandatos sociales, la existencia de estructuras que son presentadas como las correctas y cómo se maneja la sensación de descubrir que todo cambia, hasta aquellas cosas que pensábamos inmutables. Aniko tenía 21 años cuando decidió concretar el sueño de muchos. Dejó de lado las opiniones de quienes la rodeaban e incluso, se animó a desoír los consejos de aquellas personas que manifestaban, en sus palabras, sincero cariño y preocupación por sus pasos. Como quien no quiere olvidarse de nada, al emprender el primer viaje por América latina, Aniko, repasó su lista de infaltables: pasaporte, un cuaderno, su cámara y, sobretodo, todos y cada uno de sus sueños. Hoy, tiene los sellos de más de 40 países, dos libros publicados y un sinfín de historias que la transforman en quien hoy es: una escritora que viaja por el mundo buscando respuestas y se sustenta por la venta de sus propios libros, artículos y fotografías.
Aniko Villalba se recibió en la Universidad Nacional de Buenos Aires de licenciada en Comunicación Social. Desde que terminó sus estudios, a los 21 años, supo que no quería pasar el resto de su vida trabajando en la redacción de una revista, espacio donde trabajaba por aquél entonces. Sabía que las historias que ella quería contar estaban ahí afuera, lejos de ese escritorio y esa pantalla que la iluminaba.

Sin rutinas

Siempre admite que la decisión costó pero que nunca se arrepintió de haberla tomado. Con su primer libro “Días de Viaje”, Aniko explica que dejó que allí se reflejara su espíritu viajero, ese que la había impulsado a tomar su mochila a los 21 años y emprender un viaje por América Latina sin pasaje de vuelta. En cambio, con “Síndrome de París”, admite que reconoce allí una imagen más madura de sí misma y, también, el proceso de quien entiende que las perspectivas cambian, las prioridades se reordenan y que hasta lo que te daba estabilidad en algún momento, un día, puede dejar de dártela y te obliga a bocetar una nueva ruta.
Las vísperas del libro que presentó en la ciudad se encuentran atravesadas por unos de los dolores más profundos: la muerte de un amigo. Aniko tenía todo listo para empezar su segundo gran viaje. Luego de la experiencia de la primera travesía, la publicación de su primer libro y del éxito de sus blogs “Viajando Por Ahí” y “Escribirme”, sabía que era el momento de volver a volar. Ella explica que nunca puede estar mucho tiempo con una misma rutina y si bien se cansa de estar rebotando por ciudades y países, sabe que tanto el viajar como el quedarse en su casa, son estados que no pueden extenderse por mucho tiempo. Cuando percibe que el límite está por acercarse, revisa la ubicación de su pasaporte y arranca de nuevo o vuelve a su casa. Sin embargo, en esta oportunidad, la alegría que antecede el comienzo de una nueva aventura se vio empañado por la tristeza que invade el cuerpo tras la muerte de un ser querido.
Confiando en que la viajoterapia -concepto que acuña en su segundo libro- hará lo suyo, emprende el viaje en el que descubrirá que alejarse puede darte nuevas perspectivas, pero nunca ayudará a superar un duelo. De todas maneras, en la búsqueda de respuestas a las inquietudes surgidas en torno a la muerte y la vida, Aniko asegura que, en “Síndrome en París”, descubrirá otras y notará “cómo el estado de viajera permanente que había adoptado cinco años atrás de a poco se convertía en una fuente de incomodidades”.
Cuando Aniko entró a la sala se pudo notar en sus ojos la sorpresa. El bar estaba lleno y muchos de los presentes se encontraban de pie, esperando ansiosos el comienzo del evento. Ella, tímida, agradeció el interés de todos y, como quien se junta a tomar mates con amigos, invitó a que se sienten en el piso.
De la mano de Natalia Sarro, la creadora de Inspira Mundo, todos los presentes pudieron conocer un poco más de Aniko y las motivaciones que la llevaron a escribir su segundo libro. Citando ciertos fragmentos de “Síndrome en París”, explicó las sensaciones que atravesó en el proceso de creación del libro y las reflexiones a las que arribó una vez finalizada la travesía.
Con libro en mano, Aniko sostuvo que nunca se arrepentirá de no haber hecho caso a todos aquellos que le habían asegurado que no podía hacer de su deseo imperioso de conocer el mundo una fuente de trabajo. Hace 9 años que lo es y ella espera que siga siéndolo, al menos hasta que deje de sentir que eso es lo que debe hacer para sentirse en equilibrio.
Cuando se le consultó dónde le gustaría estar dentro de un año, Aniko sonrío y dijo: “No sé, espero que volviendo a Buenos Aires. En tres meses me voy a Japón con sólo pasaje de ida. Sinceramente, en un año no tengo idea dónde voy a estar pero puede que esté de visita en Argentina, por qué no”.

“También escribo para mí”

Ante la pregunta de un periodista de este medio sobre cuánto había, en el proceso de compartir historias, una motivación individual ligada a la idea de escribir para no olvidar, Aniko explicó que: “También escribo para poder releerme dentro de 30 años y acordarme de cómo era, qué pensaba y qué cosas me pasaban. No sé si todos los autores escriben para sí mismos pero yo también escribo para mí. Después elijo qué es lo que publico y qué es lo que comparto, pero mucha de la escritura la hago para no olvidarme y para ordenar el caos de la vida”.
Sin duda hay cosas que reserva para sí, los presentes y en especial sus seguidores más fieles no pudieron esconder la sorpresa cuando Aniko anunció que se había casado. Sonriendo tímidamente, admitió que le daba vergüenza contarlo, pero que por eso, ahora, todas sus nuevas aventuras tenían que ser elegida por los dos.
Aniko se denomina como una nómada digital, es por ello que tras el anuncio de matrimonio y que comenzara a sobrevolar el concepto de familia entre los presentes, era de esperarse la pregunta sobre cuál era su concepción de hogar. “Eso fue lo que me pregunté mucho durante este último viaje. Yo buscaba un hogar y, de hecho, eso se ve reflejado en la ilustración del libro que tiene muchas casitas. Porque cuando yo lo terminé de escribir me di cuenta que en todos los capítulos aparece una casa. Era mi búsqueda constante de un hogar hasta que me establecí, me quedé en Francia y me enamoré. Sentí en ese momento que un hogar también podía ser la persona que tenía al lado y creo que podía también ser un estado, ese lugar en el que uno se siente bien y hace las cosas que les gusta hacer. Por ejemplo, yo ahora encontré mi hogar en Buenos Aires y es hasta gracioso, me fui dos años de viaje para darme cuenta que mi hogar estaba en Buenos Aires. Pero también mis rutinas, mis amigos y mi pareja son mi hogar. Creo que no se trata de un lugar, sino que también un hogar puede ser diferentes lugares en distintos momentos”.
Aniko nació en Buenos Aires y es húngara-argentina. A los 21 años, después de terminar la carrera de Comunicación Social, decidió que quería vivir viajando y salió a recorrer América latina sin fecha de vuelta. Desde entonces viajó por más de cuarenta países en América, Europa, Asia y Africa y publicó sus textos y fotografías en medios impresos y digitales de Argentina y España, como La Nación y la revista Viajes de National Geographic. Días de viaje (2013, edición independiente), su primer libro, lleva vendidos más de 5.000 ejemplares. Participó en el taller de narrativa de Pedro Mairal en la Universidad Orsai, fue oradora en TEDxUTN (Vivir viajando, 2012) y da conferencias de viajes y talleres de escritura y creatividad. Es coautora del manual Viajeras (La editorial viajera, 2014) y tiene dos blogs: en Viajando por ahí relata sus viajes y en Escribirme su vida cotidiana. Ahora, la separan sólo tres meses de su próxima aventura: Japón.

Subir