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Policiales 23 de marzo de 2017

Giro en la investigación: al cuerpo del menor mutilado lo habrían congelado

El dato científico sugiere que el menor fue congelado tras su muerte. Coincide con lo que especularon los peritos que vieron el cuerpo por primera vez. Esta novedad, aunque no excluye ninguna hipótesis, provoca un giro importante porque podría relativizar fecha de la muerte y confirmaría lo del ocultamiento del cadáver.

El cadáver del menor mutilado, que fue hallado el lunes por la noche en la ruta que une Miramar con Mar del Sud, habría pasado por un proceso de congelamiento en los días posteriores a la muerte.

Según confirmó LA CAPITAL, en la autopsia efectuada por peritos forenses de la Policía Científica se observaron signos que sugieren que el cuerpo habría sido sometido a frío por un tiempo prolongado y ese dato lo maneja la fiscal Ana Caro desde hace ya varias horas.

Fotos: Mauricio Linares.

Fotos: Mauricio Linares.

Este aporte científico se suma, además, a la presunción de los especialistas que trabajaron en la escena del hallazgo, cuando descubrieron algunos elementos llamativos. El fenómeno de la fauna cadavérica poco evolucionado, ciertos rasgos en la piel y el desarrollo singular de la descomposición llevaron en ese momento a la sospecha de cierto tipo de variación respecto a lo que sucede en los casos en los que los cuerpos simplemente son abandonados a la intemperie después de producida la muerte.

De establecerse que el cuerpo fue congelado podría relativizarse entonces la fecha de la muerte del niño, con todas las complicaciones que eso traería a la investigación. Porque las variables forenses que permiten datar de manera precisa la muerte se ven modificadas. Estimar cuándo falleció el menor –inicialmente se calculó en 10 días anteriores al hallazgo- pasa a ser una cuestión especulativa, no aproximada.

Por otra parte algunas de las hipótesis investigativas si bien no excluyen a las demás parecen ganar en robustez con esta revelación. Especialmente aquella que sostiene que el cadáver pudo haber sido extraído de algún cementerio o morgue para luego profanarlo.

El caso del menor mutilado es un desafío de enorme complejidad para los investigadores. Lo que pudo haber pasado, por ahora, no tiene una sino varias explicaciones posibles. El homicidio no se descarta, pero parece la más improbable de las hipótesis. Un niño asesinado es un niño ausente y esa circunstancia tendría ya que haber sido notada por alguien. Además el o los homicidas deberían haber congelado el cuerpo, antes intervenirlo para quitarle los órganos y mutilarlo, mantenerlo oculto, trasladarlo y arrojarlo a la ruta 11.

La otra gran posibilidad, tal vez la más firme, es la de un niño “ya” ausente, es decir, un cadáver. Para que esta hipótesis sea firme debe haber habido una profanación en un cementerio o en una morgue o en un hospital. Hay casos en los que los hospitales realizan autopsias médicas para estudiar enfermedades. Por ahora todos los registros solicitados por los investigadores en relación a esta línea de trabajo dieron negativos.