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La Ciudad 8 de septiembre de 2016

“Le pedimos disculpas al comerciante y no queremos revancha por Cototo”

La frase es del padre del ladrón de 19 años que el viernes fue abatido por el dueño del minimaercado que quiso asaltar. Las declaraciones surgen después de que se conocieran amenazas. "No le vamos a hacer nada porque ellos no tienen la culpa de nada. Mi hijo cometió un delito y lo pagó con su vida. Ya está dejenló descansar en paz", dijo a LA CAPITAL.

Claudio Dusinsky, el padre del ladrón abatido por el dueño de un minimercado del barrio Los Pinares al que intentó asaltar, pidió perdón al comerciante y prometió que no tomarán ningún tipo de represalias.

“No queremos revancha, si alguien de la familia dijo algo violento, pedimos disculpas. Queremos estar en paz”, dijo Dusinsky en una nota exclusiva con LA CAPITAL.

La familia de Claudio “Cototo” Dusinsky (19) recibió a este medio en su domicilio ubicado a menos de 15 cuadras del lugar de los hechos y ofreció su palabra para ponerle un cierre a la historia.

Con lágrimas desbordadas cada dos o tres frases, el padre sostuvo que no hay sentimientos más que dolor.

“Queremos que nuestro hijo pueda descansar en paz -pidió. Y nosotros poder estar en paz. Si tengo que pedir públicamente, como le dije al fiscal, perdón a la familia, lo hago: no le vamos a hacer nada porque ellos no tienen la culpa de nada. Mi hijo cometió un delito y lo pagó con su vida. Ya está déjenlo descansar en paz”.

Rodeado de toda la familia -hijos, nietos, esposa y otros parientes- Dusinsky dijo que “es un dolor muy grande que tenemos adentro. Mi hija publicó por Facebook una boludez, pero bueno… ella está arrepentida y después mandó en las redes sociales las disculpas a la familia, les pidió perdón. Queremos que esto termine acá”.

También explicó que el consumo de droga fue lo que llevó a su hijo al mal camino. “Era un buen pibe -aseguró- a pesar de lo que pasó era un buen pibe, un buen hijo. Pero ¿sabe qué?… la maldita droga. Ya está, que va a hacer”.

En la casa de la calle Necochea un mural resalta entre algunas manchas de humedad y pintura descascarada. Es el indio que simboliza al equipo de básquetbol de la entidad tricolor. “El era de Quilmes de alma -recordó-, era de la barra brava sí, iba a todas partes donde Quilmes jugara. Pero no hay una sola información de que él hizo algo malo, que mató a alguien… nunca. El era un apasionado de sus trapos, sus banderas y disfrutaba en la plaza de la escuela Piloto”.

Aunque por momentos la charla pareció orientarse, naturalmente, hacia la sacralización del ser querido no quedó flotando la idea de una justificación. “Cometió un error y lo pagó”, insistió.

-Ustedes son una familia numerosa que fueron atravesados por el flagelo de la delincuencia. ¿Qué reflexión hace?

-En los medios se dijo que éramos delincuentes. No somos delincuentes mi hijo cometió un error por culpa de la droga y lo pagó con lo más caro que hay, su vida.

-¿Asumen que la Justicia puede entender que el comerciante actuó protegido por la ley?

-Sí, lo entendemos. Es más estuvimos en la fiscalía, nos presentamos a colaborar y a explicar en nombre de mi familia, de mis hijos, que no va a haber ninguna represalia ni contra él ni contra su familia.

-¿Qué puede decir de su hijo?

-Era un buen pibe, a pesar de lo que pasó era un buen pibe, un buen hijo. Pero sabe qué… la maldita droga. Ya está, que va a hacer. Ahora tengo al otro nene que está lastimado y tengo que esforzarme por él.

-¿Cómo se hace para evitar que la violencia gane?

-Para salir de este mal momento no tenemos que hablar más por ningún lado. Que no digan nada por Facebook. En las redes sociales hubo unas muestras de amor y cariño por mi hijo que me emocionan. Nosotros recordamos al Cototo de entrecasa, pero hay gente que no lo conocía y dice cosas horribles. Dicen que somos una lacra, que somos esto, lo otro. Pasó con una tía que la agredieron por ser la tía de un delincuente. Sí, pero dejalo descanzar en paz. Ya está, ya murió. ¿Qué más quieren?

-Es complejo para el resto de la comunidad que se ajusta a derecho entender la delincuencia como un problema ajeno a la familia…

-Bueno, nosotros sentimos en estos días mucha agresividad de parte de la sociedad. Hay Facebooks truchos que te bardean mal, y a uno le duele y se muerde para no contestar porque si contestamos ahí se prende la mecha. Quiero que se apague esa mecha, que se termine. Queremos despedir a mi hijo como tiene que ser. Mi mujer no puede dormir, queremos estar en paz.

-¿Usted cree que la muerte de su hijo puede servir para algo?

-Yo todavía no caigo pero todo pasa por la droga. Quiero que se termine de una vez por todas esa porquería. Me gustaría que no haya un Cototo más, un pibe sano que termina mal por la droga. Era un hijo excelente. Tenía 19 añitos. Era un pibe de un corazón de oro que no dejaba a nadie tirado. Cualquiera de nosotros que lo necesitaba, él siempre estaba. Por la desgracia que tuvo me lo marcan de esa manera…, pero ya está.