6 de marzo de 2018
Comentarios

En esta nota

Lorena Liggi y el desafío de hacer una revista moderna, adaptada a la actualidad

La marplatense produce, dirige y protagoniza la puesta ganadora del Estrella de Mar a la mejor revista de la temporada.

Nacida, criada y formada en Mar del Plata, Lorena Liggi lleva más de 20 años pisando los escenarios. Pero esta temporada, no sólo se calzó el traje de vedette principal en una revista, sino que junto a su marido y la productora Arteando, concibió todo el show, que resultó ganador del Premio Estrella de Mar como mejor revista del verano.

A menos de una semana de hacer un impasse en las funciones hasta Semana Santa, Liggi habló con LA CAPITAL de los desafíos de hacer una revista en forma independiente en la actualidad, del orgullo y felicidad que siente de “venir a mi ciudad con mi espectáculo y que se reconozca”, la competencia y de sus próximos proyectos. La artista es orgullosa mamá de una bebé que aún no cumplió un año y, esta temporada, al finalizar una función, recibió la propuesta matrimonial de su pareja y socio, sobre el escenario y con todo el elenco de testigo.

– ¿Cómo analiza las tres nominaciones y el premio Estrella de Mar a mejor revista?

– El haber tenido esta presencia en los premios y haber sido galardonados con el mayor premio fue para nosotros un gran empuje para seguir, fue como que te den una palmada en el hombro y de digan “lo están haciendo bien”. Si bien hemos presentado espectáculos anteriormente, este fue el primer año que lo hicimos independientemente, realizando, invirtiendo, apostando, escribiendo, creando, dirigiendo, todo nosotros, junto a Leandro Angelo, mi marido y nuestra productora Arteando, a la cual se fueron sumando a trabajar varios amigos. Lo que hizo que desde lo artístico y desde lo humano, se armara un gran equipo, joven, talentoso, trabajador y cuando todos están con la camiseta puesta y tirando hacia el mismo lado es más fácil que los resultados sean buenos. El premio nos sorprendió dada la competencia fuerte que había pero siempre trabajamos para que el espectáculo sea brillante y la fe nunca la perdimos.

– ¿Qué balance hace de la temporada?

– Nuestro énfasis siempre estuvo puesto en crear un gran show, donde la gente salga y recomiende. Nos han dicho “Lo mejor que vi en años” o han venido y pagado la entrada hasta 3 veces. Eso gratifica y genera la buena temporada. Hay muchos espectáculos, mucha competencia (sobre todo) en la calle Rivadavia y a veces desleal. Se regala mucho, se cobra muy muy barato y eso dificulta, pero cuando la gente quiere ver algo o gusta de algo, igual responde. Por eso es muy relevante que el público salga feliz.

– ¿Cómo y cuánto tiempo trabajó en la preparación de este espectáculo?

– Fue todo diferente este año. Era octubre y no sabíamos bien qué hacer. Veníamos de unas últimas temporadas con experiencias buenas; pero proyectos de los cuales repentinamente nos habían desvinculado. Se alinearon los planetas y en nuestro camino apareció la familia del Teatro Victoria de la mano de Peton producciones, encabezada por Carlos Vinciguerra, quien confió en nosotros y valoró siempre nuestro trabajo. Nos unimos. Y así fue que en poco más de un mes le dimos forma a todo. Algo difícil en una pareja, con todo a cargo, con una bebé en ese momento de 7 meses. Y en mi caso, además, necesitando prepararme para subirme al escenario y ser la mejor representante, la vedette. Pero trabajamos con pasión como siempre hacemos, porque amamos lo que hacemos. Y en lo personal el desafío era mayor, es mi ciudad, soy nacida, criada y formada aquí. Hace 20 años me eligieron en un casting e hice “La Dama y los Vagabundos” con Nito, Cherutti y la gran (hoy asesora artística mía y del show) Moria Casán. De ser la bailarina de la última fila en ese momento, a hoy ser la productora, creadora, directora y vedette, de mi propio espectáculo… no sólo han pasado años, también experiencias, aciertos, desilusiones… pero todo fue aprendizaje y junto al apoyo de mi familia y un marido con quien caminar bien juntos… todo es posible. Estoy feliz y orgullosa de poder hacerlo en mi ciudad.

– ¿Cuáles son los desafíos de hacer revista en estos tiempos?

– Los costos. Eso es lo más difícil de afrontar. Vestuarios lujosos. Coreografías. Elenco numeroso. Y también el hacer un espectáculo moderno, adaptado a la actualidad, marcando la diferencia. Con artistas formados, con un trabajo pensado para gustar a la gente valorando el dinero que gasta en la entrada. Sin maltratar a la mujer, sin poner a nadie que no sepa defender el escenario. En cuanto al armado y los costos, nos facilita el trabajo el ser nosotros mismos artistas, Lea es músico y trabajó en conjunto con Gustavo Calabrese en la música original, diseñamos juntos los cuadros y Maxi Ortuño, otro marplatense talentoso, ideal para coreografiarlo. Ale Gallego responsable del vestuario, ya es parte importante estable de nuestra productora. Y después nos las ingeniamos para realizar el audiovisual, la escenografía, los telones, las conexiones de led, etc. Por eso… nosotros, que somos nuevos emprendedores podemos llevarlo adelante. Y gracias también a Peton producciones, que nos abrió las puertas del Victoria y se sumó a esta locura.

– ¿Cómo fue la convivencia con un grupo de trabajo tan numeroso?

– Hermosa. Fue prioridad para nosotros a la hora de armar el elenco, tener cuenta lo artístico y lo humano. Porque todo es más fácil, porque siempre funciona mejor, porque se disfruta más. Y la gente lo percibe, para bien, la buena energía, la alegría. Ya lo dijeron maestros, los escándalos no suman entradas.

– ¿Vuelve la revista en Semana Santa?

– Sí. Terminamos el sábado 10 de marzo y volvemos a hacer Semana Santa de jueves a lunes.

– ¿Qué proyectos profesionales tiene ahora que termina la temporada?

– Ya estamos trabajando junto a Nico Italiano (nuestro productor ejecutivo) y Lucas Vinciguerra en lo que sigue. Algunas fechas de gira, un posible desembarco en Buenos Aires y, por qué no, volver a Mar del Plata en vacaciones. Paralelamente pensando el show del año que viene.

Subir