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La Ciudad 1 de mayo de 2026

Con el otoño, crece la preocupación por el estado de los caminos rurales

Hay anegamientos y dificultades para circular. “La situación es cada vez peor”, expuso el productor Ricardo Velimirovich, quien denunció falta de maquinaria para hacer mantenimiento.

La llegada del otoño con bajas temperaturas y abundantes precipitaciones vuelve a poner en el centro de debate el mal estado de los caminos rurales, una situación de arrastre que parece no tener solución en General Pueyrredon.

Parte de este diagnóstico se planteó días atrás en un encuentro de las Sociedades Rurales del Sudeste bonaerense, donde se puso en tela de juicio adónde van los fondos que aportan los productores en materia de tasas.

A su vez, se expuso la situación de los 16 distritos del sudeste de la provincia respecto a la gestión vial. General Pueyrredon, al igual que General Alvarado, Necochea y General Guido son las localidades que presentan condiciones más adversas en los caminos rurales.

“Vengo avisando hace tiempo que la situación es cada vez peor. El año pasado tuvimos sequía y no se aprovechó la ocasión para limpiar los laterales de los canales por donde va el agua, que cuando se acumula termina de romper lo poco que queda de los caminos y produce anegamientos”, expuso el productor local Ricardo Velimirovich, en diálogo con LA CAPITAL.

General Pueyrredon cuenta con 500 kilómetros de caminos rurales, que deben ser mantenidos por el Ente Municipal de Vialidad y Alumbrado Público (Emvial). A grandes rasgos, Parque Hermoso, El Boquerón y la zona de la Laguna de los Padres emergen como las zonas más afectadas en el distrito.

Según el Presupuesto 2026, el Ejecutivo asignó $1.219.277.000 para la conservación y mantenimiento de los caminos rurales, pero hasta ahora ello no se tradujo en mejoras significativas.

“Cuando llegan las bajas temperaturas ya no podés hacer estos trabajos y la gente que vive en los campos no puede salir o se le complica. Nosotros pagamos una tasa específica, a la que se suma la tasa vial cuando cargamos combustible para un asfalto que hoy no tenemos, y el 12% del impuesto inmobiliario que se deposita en las arcas de la municipalidad”, detalló Velimirovich.

Sin embargo, el productor denunció que no hay maquinarias suficientes para hacer las tareas que se necesitan. “Las explicaciones se empiezan a terminar y, ante la falta de contraprestación, se han impulsado diversas demandas contra el cobro de tasas”, señaló.

“En general, cuando reclamamos, el municipio se acerca solo cuando hay un pozo muy grande que no permite el paso, no por tareas de mantenimiento. Prácticamente no hay máquinas, o no hay insumos. Sabemos que hay personal, pero falta equipamiento. Y la situación se sigue agravando: los caminos se rompen”, graficó.

Otra problemática tiene que ver con los camiones de gran porte que retiran la mercadería del cordón frutihortícola. Por las dificultades para circular, en muchas ocasiones no pueden ingresar a los campos y la operatoria demanda varios viajes.

A su vez, las frutas y verduras que se comercializan se ven afectadas por los pozos. “Los productos se estropean por los golpes”, resaltó Velimirovich.

“Una ‘raspadita’ al año no sirve. Si no limpiás las alcantarillas, siempre va a haber graves problemas con los caminos rurales”, sentenció el productor.