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Cultura 28 de mayo de 2017

Las mujeres protagonizaron las ventas de arteBA 2017

La onda expansiva del movimiento por la igualdad parece haber alcanzado la feria de arte más importante del país.

Sin título (Carta), de Mirtha Dermisache - Galería Henrique Faria New York/Buenos Aires. Foto: Gentileza arteBA Fundación.

por Mercedes Ezquiaga

Las artistas resultaron las principales protagonistas de la 26 edición de la feria arteBA en La Rural, no sólo por representar las principales ventas concretadas a museos locales y extranjeros -como la obra de Liliana Porter adquirida por el Guggenheim de Nueva York o la de Mirtha Dermisache por el Macba de Barcelona- sino también por los homenajes a sala llena, a Marta Minujin y Claudia Fontes.

En vísperas de una nueva marcha de Ni una menos, el próximo 3 de junio, la onda expansiva del movimiento por la igualdad parece haber alcanzado la feria de arte más importante del país, cita ineludible del calendario local, que además este año lleva por lema, de manera nada casual, “El futuro”.

Ese fue justamente el lema del sector Dixit, uno de los más experimentales de la feria, curado por Javier Villa y Sarah Demeuse, quienes organizaron, entre otras obras, un desfile de remeras confeccionadas por las chicas del colectivo de Ni una Menos de Villa Fiorito, de la mano del proyecto Belleza y Felicidad que comanda la artista Fernanda Laguna: un escenario improvisados de maderas por donde desfilaron las prendas con leyendas como

“Acá no manda nadie” y “Amo la cumbia pero sus letras no me quieren”, una fiesta que finalizó al ritmo del hit del momento “Despacito”.

“Yo siento que estamos en un momento bisagra, que estamos en un cambio de paradigma. Estamos orgullosos de los artistas que tenemos, los galeristas, los coleccionistas”, dijo a Télam Julia Converti, gerenta general de la feria que organiza la Fundación arteBA, un staff enteramente de mujeres a excepción de su presidente, el empresario Alec Oxenford.

Además, Converti ponderó la actual edición de la feria que “fue muy buena en ventas. Se vendió arte moderno y contemporáneo, y esto te lleva los caudales económicos a otro lado. Hay galerías que este año vendieron hasta un 50 por ciento más que el año pasado”, detalló. Sobre los visitantes, confirmó un estimado de 80 mil, pocas horas antes de que finalice la jornada.

Como cada año, las compras institucionales, tanto de museos como de colecciones privadas, se hicieron notar y fue llamativo en esta oportunidad la cantidad de piezas de creadoras: mientras el Guggenheim de Nueva York adquirió una obra de Liliana Porter, el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía adquirió un video de Silvia Rivas (galería Rolf) y una tela bordada de la tucumana Lucrecia Lionti (galería Walden).

Asimismo, dos fotoperformances de Liliana Maresca de 1993 (fotografías realizadas por Marcos López), fueron vendidas a la colección del Museo de Arte de Lima – MALI, mientras que dos piezas de Magdalena Jitrik se sumaron al Museo Universitario de Arte Contemporáneo – MUAC de Ciudad de México.

Además, el CA2M (Centro de Arte Dos de Mayo) apostó por la artista Fernanda Laguna (galería Nora Fisch) al sumar tres obras a su colección; y el Museo de Arte de Contemporáneo de Barcelona (MACBA) sumó a su colección tres piezas de 1970 de la artista Mirta Dermisache de la galería Henrique Faria.

Por su parte, el Malba que dirige Eduardo Costantini, incorporó a su acervo dos obras de las artistas Elda Cerrato y Magali Lara (artista central del feminismo mexicano) gracias al aporte de 28 mil dólares de ICBC Argentina, y así también una obra de la venezolana Luchita Hurtado gracias a la donación del Comité de Adquisiciones del museo.

Y el Museo Eduardo Sívori, donde acaba de asumir como nueva directora la historiadora de arte Teresa Riccardi, compró en la feria dos dibujos en tinta china sobre papel, realizados a fines de los años 60 por la artista Elda Cerrato provenientes de la galería Henrique Faria New York/Buenos Aires.

Por su parte, Marta Minujin y Claudia Fontes , protagonistas argentinas y femeninas en las exposiciones de Documenta Kassel y en la Bienal de Venecia de este año, brindaron conferencias en el marco del ciclo Arts Conversation, ambas a sala llena.

“Una de las cosas que más me gusta y me impresiona es estar en una galería comandada por tres mujeres”, cuenta a Télam la artista Ivana Vollaro, cuya obra ligada al lenguaje y a lo conceptual ya se vendió durante la feria en el stand de la galería Hache, un proyecto comandado por Silvina Pirraglia, Melisa Jenik y Herminda Lahitte, quienes representan a doce artistas de los cuales ocho son mujeres.

Por su parte, el director artístico de la galería Barro, Federico Curutchet, contó a Télam a modo de balance que debieron recambiar tres veces las obras en el stand debido a la alta cantidad de ventas, entre ellas, dos retratos del colectivo Mondongo -que exhibe en arteBA por primera vez luego de 10 años- y tres pieza de Nicola Constantino, incluida una maqueta de “El jardín de las delicias” (cuya performance se vio en la feria el día de la inauguración).

En tanto, la empresa La Rural confirmó que desembolsó poco más de nueve mil dólares para sumar a su colección privada seis obras de los artistas María Guerrieri, Luciana Rondolini, Débora Pierpaoli, Alfio Demestre, Bruno Gruppalli y Hernán Soriano.

La edición de la feria que cierra hoy se destaca también por el protagonismo de la performance, a través del sector “Performance Box” -donde se vio por ejemplo el pago de la deuda que Marta Minujin realizó a una doble de la canciller alemana Angela Merkel, en Atenas, un espacio producido por ArtexArte y la BP.17-, pero también la disciplina se vio en distintos puntos de La Rural. Basta pensar en la pieza del danés Christian Falsneas, en U-turn, que invitaba al público a ser espontáneo protagonista de su obra (“Tome los auriculares y siga las instrucciones”, proponía sobre un escenario) o la cueca que un travesti vestido de chola bailo sobre una caja de papas fritas, en uno de los stands del Barrio Joven.

Télam.