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Cultura 23 de septiembre de 2017

“El clima del planeta hoy es la debilidad de las democracias”

Bernard-Henri Lévy afirmó que "democracia es también el nombre de una manera de vivir" y dijo que implicaba "escuchar al pueblo de diferentes modos".

Bernard-Henri Lévy disertó en "Ideas. Pensemos juntos el futuro". Foto: Télam / Maxi Luna.

El filósofo francés Bernard-Henri Lévy aseguró que “las verdaderas raíces de la servidumbre están en el orden del discurso” y destacó que “el clima del planeta hoy es la debilidad de las democracias”, al cerrar la primera jornada de “Ideas. Pensemos juntos el futuro”, un encuentro con debates abiertos al público, que se desarrollará hasta el domingo en el Centro Cultural de la Ciencia, con la presencia de analistas, científicos y pensadores extranjeros.

Bajo el título “Del sueño a la pesadilla. Sobre los usos del pueblo”, el filósofo francés comenzó su disertación manifestando su emoción por su segunda visita a la Argentina, 39 años después de su primer viaje en 1978, para investigar sobre la desaparición y la tortura bajo la dictadura cívico militar, a la que definió como “las horas más oscuras” y aseveró que en ese momento “Argentina era un archipiélago de la tortura”.

“El hombre que soy hoy sigue la defensa y el apoyo a los olvidados, a las víctimas, a los desaparecidos de la historia”, resaltó Herni Lévy desde el auditorio del Centro Cultural de la Ciencia, ubicado en Godoy Cruz 2270 en el barrio porteño de Palermo, donde afirmó que “la figura del desaparecido, la del hombre sin sombra pertenece al siglo XX. Es un hombre sin sepultura”.

El filósofo recordó que “en 1978 pensaba que para defender a los hombres sin sombra había que hacer la revolución. Era un izquierdista, un maoísta que se tomaba muy en serio el proyecto de revolución. Era un joven revolucionario, discípulo de Derrida, de Foucault, que pensaba que si había que romper la historia del mundo había que buscar en la raíces de la servidumbre, en el fondo de las almas”.

Miembro central de la llamada generación de los “nuevos filósofos”, Henri Lévy aseguró que para su generación “no había revolución posible sin volver a pensar la relación de los hombres con la realidad misma” y sostuvo que justamente su generación “fue muy lejos en la búsqueda de la verdadera revolución”.

“Fuimos hasta el final del camino y al final del camino estaba la noche totalitaria. El proyecto democrático era el que había que renovar”, destacó y manifestó que “la democracia puede ser un orden imperfecto, ya que en las zonas geográficas de las que surge la democracia, como Estados Unidos y la Unión Europea, va mal”.

En ese sentido dijo que “Trump quiere ver el futuro y no el pasado pero el pasado lo atrapa, siempre lo atrapa”; mientras que señaló que “la Unión Europea era un sueño, una gran idea pero la democracia europea hoy va mal”.

Durante su conferencia, Henri Lévy afirmó que “democracia es también el nombre de una manera de vivir” y dijo que implicaba “escuchar al pueblo de diferentes modos”; mientras que aseguró que “el populismo es cuando lo justo y lo verdadero se confunden”.

Vanguardias de pensamiento global

En las primeras filas lo escuchaban el ministro de Cultura Pablo Avelluto y el secretario de Integración Federal y Cooperación Internacional Iván Petrella, quienes pasadas las 19 fueron los oradores de la inauguración formal del encuentro.
Petrella destacó que al organizar estas jornadas pensaron “en traer a representantes de las vanguardias del pensamiento global a la Argentina” y explicó que desde su secretaría convocaron también “a todos los secretarios de cultura provinciales para reunir a jóvenes de todo el país para que formen parte de este debate”.
A su turno, Avelutto contó que este encuentro “nació a partir de la frase de Sarmiento ‘las ideas no se matan'” y explicó que desde la cartera que conduce pretenden “reabrir el debate público sobre temas que hoy están siendo debatidos en Europa, Canadá o Brasil como terrorismo, los usos del pasado y la construcción de la memoria, la genética”.
“Pensamos este evento con la lógica de intensiva de un festival y nos propusimos poner a prueba nuestras propias ideas”, remarcó el funcionario nacional desde el auditorio del espacio que comenzó a ser sede central de las jornadas desde las 14.

Memoria histórica

Más temprano, a las 16.30 y bajo el título “Recordar sin sacralizar: los desafíos de la memoria histórica”, el escritor, crítico cultural y analista político estadounidense David Rieff deliberó sobre la memoria histórica a la que definió como “una metáfora para ver como el presente se sirve del pasado” y destacó que “no deberíamos sacralizar la memoria”.
Rieff, hijo de la célebre ensayista Susan Sontag, dijo estar interesado en la “memoria del caso por caso” y sostuvo que “la memoria colectiva no es estática, cambia en cada generación”.
En ese sentido Rieff aclaró que “como corresponsal de guerra” -estuvo en Bosnia, Kenia, Kosovo, Israel, Palestina e Irak- “la paz es cuando no hay guerra” y agregó que “hay momentos que el olvido es más positivo para la paz”.
Al mismo tiempo que se desarrollan las conferencias de referentes en filosofía, periodismo, tecnología, ciencia y humanidades con expositores como el jefe de redacción de la revista Charlie Hebdo, Gérard Biard, el ingeniero italiano Carlo Ratti, el bioquímico Kevin Esvelt y la brasileña Anna-Christina Nobre, entre otros, hay talleres para chicos sobre ciencia y tecnología en otras zonas del Centro Cultural.
Las Jornadas son organizadas por el Ministerio de Cultura de la Nación, con la colaboración del Centro Cultural de la Ciencia y el Ministerio de Ciencia y Tecnología e Innovación Productiva.



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