CERRAR

La Capital - Logo

× El País El Mundo La Zona Cultura Tecnología Gastronomía Salud Interés General La Ciudad Deportes Arte y Espectáculos Policiales Cartelera Fotos de Familia Clasificados Fúnebres
El País 28 de julio de 2020

La Bonarda es la segunda variedad tinta de la Argentina detrás del Malbec

por Oscar Pinco

La uva Bonarda es la segunda variedad tinta en cuanto a superficie plantada en la Argentina, después del Malbec, según un informe oficial del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV).

Presente en la mayoría de las provincias vitivinícolas, el varietal registró en el año 2019, un total de 18.305 hectáreas (ha) cultivadas, lo cual representa el 8,5% del total de vid del país.

La provincia de Mendoza tiene la mayor cantidad de Bonarda del país, alcanzando en 2019 las 15.250 ha (83,3%), seguida por San Juan con 2.267 ha (12,4%), mientras que en el resto de las provincias solo cuentan con 788 ha (4,3%).

El informe del INV consigna que en 2019 la producción total fue de 2.370.332 quintales. En el último año la producción del varietal fue un 2,3% mayor a la cosecha del año anterior.

Hace más de una década se creó el Plan de Desarrollo y Promoción de la Bonarda Argentina, mientras que San Martín, villa cabecera del departamento del mismo nombre, ubicada 40 kilómetros al este de la Ciudad de Mendoza, es considerada la “Capital del Bonarda” por ser ese distrito el que mayor cantidad de superficie implantada tiene con aquel cepaje: el 25% del total, con 3.758 hectáreas cultivadas.

Esta variedad ha sido utilizada durante mucho tiempo en la Argentina como base de vinos tintos comunes por sus altos rendimientos por hectárea y su sobresaliente aporte de color. Tiene gran aptitud para mejorar vinos de corte, especialmente con Malbec.

Produce vinos de colores intensos: marcados violetas o púrpuras que evolucionan al rojo rubí. Su aroma es intenso y suelen aparecer atractivas notas frutales de frutas rojas (frambuesa, frutillas, cassis o cerezas) y frutas negras (moras, ciruelas o arándanos). En boca es agradable y dulce, de buena intensidad. Sus taninos son suaves y hacen aterciopelado y elegante al vino.

En 2019, se comercializaron 73.933 hectolitros (hl) de vino varietal puro de Bonarda y 154.560 hl en corte con alguna otra variedad. Considerando que el total comercializado de vinos varietales en el país fue de 4.283.058 hl, las ventas de vinos varietales con presencia de la variedad Bonarda representaron el 5,3% de ese total.

En 2019, el 14% de los vinos varietales elaborados con Bonarda se exportó y el 86% se comercializó en el mercado interno.

También en 2019 en el mercado doméstico se comercializaron 196.064 hl de vinos varietales elaborados con Bonarda. El 31% corresponde a varietal puro y el 69% a cortes con otra variedad.

Para el año pasado, su comercialización creció el 9,9% a la vez que tanto como varietal puro, como en cortes, tienen una participación del 9,1% en el total de varietales comercializados en el país.

En cuanto a las exportaciones de vinos varietales elaborados con la variedad Bonarda, en 2019 alcanzaron un total de 32.429 hl, por un valor FOB de 7.243.000 dólares. El 39% del total exportado en 2019 de vinos de Bonarda corresponde a varietal puro y 61% a cortes con otras variedades.

El principal destino de los vinos varietales puros en 2019 fue Canadá, seguido por Brasil. Luego figuran Estados Unidos, Reino Unido y Rusia. En tanto para el corte con otras variedades los principales destinatarios fueron Irlanda, Reino Unido, Bélgica, Brasil y Paraguay de acuerdo a los datos elaborados por el INV.

Encontró en la Argentina su mejor hábitat para proliferar

La Bonarda, que en un principio se creyó que era originaria del Piamonte italiano, fue ubicada por estudios ampeleográfricos posteriores en la región francesa de Saboya con el nombre Corbeau Noir; mientras que en California se la conoce como Charbono, aunque fue en los suelos argentinos donde encontró su mejor hábitat para proliferar.

El senador provincial justicialista Bartolomé Robles, titular del Plan Bonarda Argentina, le dijo a Télam: “Los que trabajamos en este plan amamos este cepaje, y creemos que estamos haciendo una contribución real a la industria vitivinícola, posicionando otro varietal que complemente al malbec”.

“Hay que seguir aprendiendo sobre la Bonarda argentina, y hacer que otros lo sigan haciendo, e incentivarlos a ello, y hacerlo degustar y que llegue a los distintos restoranes y vinotecas, y por sobre todas las cosas mostrar que hay una excelente relación precio-calidad”, aseguró el legislador.

Robles, cuando estaba al frente del Concejo Deliberante de San Martín (Mendoza), anudó un acuerdo hace 10 años con el entonces concejal radical y bodeguero Sharbel Morcos y lograron la ordenanza por la cual se nombró a San Martín como “Capital del Bonarda”.

El enólogo Roberto González, presidente de la Academia Argentina de la Vid y del Vino, y nombrado en el sector como el “Señor Bonarda”, le dijo a Télam: “El gran trabajo que tiene el Bonarda es seguir posicionándolo y comunicarlo hacia el exterior. Ese es un gran desafío, que como organización del Plan Bonarda en el que estamos involucradas muchas organizaciones tenemos que llevar adelante”.

En ese sentido, subrayó la importancia de este grupo de trabajo que integra “para poder perforar la internacionalización del Bonarda”, a la vez que planteó el trabaja de I+D (investigación y desarrollo) que viene realizando en su bodega (Nieto Senetiner) “para mostrar a nivel enológico toda la potencialidad que puede dar el bonarda”.

Télam.