Preso y condenado, murió el pastor que decía tener el semen ungido
Con la muerte de Isaías Hurtado se extinguió tras las rejas el líder de una de las sectas más aberrantes que conoció Mar del Plata. El pastor que decía tener el “semen ungido” y presentarse como un elegido de Dios falleció mientras cumplía una condena por abusos sexuales, explotación y trata de personas, dejando detrás un historial de manipulación espiritual, sometimiento y violencia sobre sus propios fieles.
Isaías Hurtado, el pseudoministro religioso que aseguraba tener el semen ungido y ser un elegido de Dios, murió de una infección en un hospital de Ezeiza mientras cumplía la condena a 24 años de prisión por trata de personas y abusos sexuales a sus feligreses.
Un cuarto del Hospital Interzonal de Ezeiza, donde había sido trasladado desde la cárcel, fue el destino final de Hurtado, aquel pastor chileno que lideraba junto a su esposa Patricia Padilla el culto “Monte Sión”, una secta criminal y esclavizante con sede en el barrio San Carlos de esta ciudad.
“Endocarditis infecciosa” resultó ser el terrenal motivo por el que Hurtado fue obligado a dejar esta vida, tal vez creyendo, como lo dijo en el juicio celebrado en 2019, que era “inocente de los delitos, pero culpable de sus errores”.
De esta manera, Hurtado cumplió en prisión menos de la mitad de la pena, ya que había sido detenido en julio de 2016, cuando salieron a la luz los aberrantes sucesos del “Ministerio Apostólico y Profético Monte Sión”, que funcionaba en el “El Templo”, de O’Higgins 333, domicilio lindante al de la familia Hurtado.

El pastor Isaías Hurtado durante el juicio.
Entre 2007 y el momento de su detención, Hurtado se aprovechó de la vulnerabilidad económica y espiritual de más de 20 personas para hacerles creer que era el “Apóstol”, el “Ungido de Dios” o “El Padre de las Naciones”. Según la sentencia del Tribunal Oral Federal N°1 las víctimas lo describían como “un sujeto extrovertido, muy hábil con la palabra, y poseedor de un conocimiento enciclopédico de la Biblia, ya que siempre fundamentaba sus exigencias en algún pasaje bíblico invocando la voluntad de Dios”.
Ya captados por medio de su programa de radio, los feligreses debían realizar colaboraciones materiales y “numerosas víctimas se endeudaron, sacando créditos cuyas cuotas apenas podían pagar y que eventualmente les generaron graves problemas económicos, para darle el dinero a Hurtado ya que lo necesitaba para viajar al exterior a efectos de predicar su palabra”.
Una panadería ubicada en Vélez Sarsfield 37 era el emprendimiento comercial que le reportaba ingresos a la congregación y del que solo sacaba provecho Hurtado. Sin embargo, hacía trabajar a algunos de sus seguidores, por lo que se configuró así el delito de explotación laboral y trata de personas.
Pero acaso más grave aún fue el engaño espiritual para abusar sexualmente de las víctimas. “Decía que sus espermas estaban ungidos por eso su descendencia era bendita y que la autoridad que Dios le había dado a él te lo pasaba a través de la relación sexual, por eso él no estaba con cualquiera sino sólo con quien Dios le revelaba”, expresó una de las víctimas.
Cuatro mujeres fueron abusadas sexualmente por Hurtado e incluso una de ellas tuvo un hijo a quien las pruebas de ADN le confirmaron la paternidad.
Hurtado recibió 24 años y seis meses de cárcel y una multa de 90 mil pesos, por ser autor de los delitos de abuso sexual con acceso carnal agravado por haber sido cometido por un ministro de un culto no reconocido, de los que resultaron víctimas 4 mujeres; los que concursan realmente con el delito de trata de personas de mayores y menores de edad con fines de reducción a la servidumbre, bajo la modalidad captación y en algunos casos también de acogimiento, mediando engaño, coerción y abuso de la situación de vulnerabilidad, agravado por la multiplicidad de víctimas y por su condición de Ministro de culto de una religión reconocida o no, en un total de 20 hechos, dos que involucraron a menores de edad. Padilla fue condenada por el delito de trata de personas como partícipe necesaria, a diez años de prisión y una multa de 50 mil pesos.
Lo más visto hoy
- 1Dos hermanos usaban su local de lencería en el centro como pantalla para vender cocaína « Diario La Capital de Mar del Plata
- 2Cómo estará el clima este miércoles en Mar del Plata « Diario La Capital de Mar del Plata
- 3Ratifican el fallo que obliga al municipio a pagar más de $520 millones por la expropiación de una plazoleta « Diario La Capital de Mar del Plata
- 4Messi compró un edificio en una de las zonas más exclusivas de Barcelona por US$ 13,5 millones « Diario La Capital de Mar del Plata
- 5Multitudinaria marcha en Mar del Plata en defensa de la universidad pública « Diario La Capital de Mar del Plata
