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La Ciudad 28 de abril de 2018

Aún no hay certezas sobre cómo impactará el aumento de la TSU

El aumento fue aprobado con cambios para disminuir la magnitud de la fuerte suba que impulsaba la gestión de Arroyo. Pero el efecto de la medida recién se comprobará cuando se emitan las nuevas boletas.

El bloque oficialista, pese a las diferencias discursivas, votó en sintonía.

A partir del mes de junio los contribuyentes comenzarán a recibir en sus hogares las boletas con los nuevos valores de la Tasa de Servicios Urbanos aprobados en la madrugada de este viernes por el Concejo Deliberante y la Asamblea de Mayores Contribuyentes. Sumado a eso los vecinos también deberán comenzar a abonar cuotas adicionales para compensar las diferencias por los montos del aumento que no fueron cobrados desde principios de este año.

Así, a lo largo de los próximos meses los marplatenses y batanenses tendrán que afrontar el pago de boletas más caras y a la vez realizar contribuciones adicionales para pagar lo que no le aportaron al municipio desde enero hasta la actualidad.

Según los cálculos de algunos concejales el aumento de la TSU que acaba de ser resuelto por el Concejo Deliberante provocará un aumento promedio ponderado de la tasa para todo el año de un 170%.

Ese porcentaje sería el resultado de las modificaciones impulsadas por el bloque radical, integrante de Cambiemos, que rechazó la propuesta original de la gestión del intendente Carlos Arroyo de imponer para este año una suba promedio del 267%.

Mourelle, apartado

Los cambios en el proyecto de la ordenanza impositiva fueron definidos en la madrugada de este viernes como cierre de un proceso de negociación en el que tanto el intendente Arroyo como su cuestionado secretario de Economía y Hacienda, Hernán Mourelle, tuvieron una escasa intervención.

“Ambos pudieron haber supervisado algunas cosas, pero la verdad es que lamentablemente el tema tuvo que ser definido con funcionarios enviados desde La Plata”, le indicaron a LA CAPITAL fuentes del Concejo.

Frente al descrédito en el que cayó su figura, Mourelle terminó siendo apartado de las discusiones al punto tal que no participó de ninguna de las reuniones en las que los concejales del oficialismo terminaron de definir cómo reducir el impacto del fuerte aumento de la TSU que él había propuesto.

Para los concejales interesados en corregir el proyecto del secretario su principal interlocutor fue Carlos Gaspar, un economista vinculado al equipo del ministro de Economía de la Provincia, Hernán Lacunza, quien desde hace meses trabaja en Mar del Plata tratando de enmendar los desaciertos técnicos y políticos de Mourelle.

Mientras el secretario dedicó los últimos días a recorrer algunos medios brindando declaraciones extravagantes y defendiendo sus propuestas con datos inexactos, los concejales de la UCR mantuvieron sucesivos encuentros con Gaspar y con el nuevo director de la Agencia de Recaudación Municipal (ARM) Mariano Correa.

En esas reuniones se abocaron a ensayar cambios en la propuesta original de aumento de la TSU.

La decisión final consistió en modificar uno de los valores en base a los cuales se calcula la tasa para las propiedades edificadas y las cocheras.

Los concejales esperan que a partir de ese cambio algunos aumentos sean menos fuertes que los previstos, especialmente, entre los inmuebles de menor valuación fiscal.

Fuentes de radicalismo admitieron que debido a que las modificaciones se terminaron de acordar en la madrugada del viernes aún no pudieron determinar a ciencia cierta cuál será el resultado.

“No sabemos cómo va a mejorar esto la situación de cada contribuyente porque para eso deberíamos haber realizado los cálculos sobre las 420 mil cuentas de la TSU y eso no lo pudimos hacer. Sin embargo se trabajó con Gaspar y con Correa, utilizando algunos casos testigo, y comprobamos que los nuevos aumentos son mucho más razonables que los que proponía Mourelle”, indicaron.

Nuevos porcentajes

Según lo previsto, se espera que a diferencia de lo que hubiera sucedido si se aprobaba el proyecto original, los más de 83.000 contribuyentes de la categoría 1 -la de menor valuación fiscal- ya no reciban subas promedio ponderadas de un 877%, sino de un 493%.

En tanto que los contribuyentes de las categorías más numerosas (las número 4, 5 y 6) ya no sufrirían una suba promedio del 104%, 68% y 60% respectivamente, sino del 88%, 60% y 57%.

“El objetivo de estos cambios fue el de aliviar el aumento para los vecinos de menor poder adquisitivo y especialmente para los de las categorías medidas, en las que están los contribuyentes que generalmente más aportan y mejor cumplen con el municipio”, explicaron en el bloque de la UCR.

No obstante la certeza de esos números aún está por verse.

Las dudas recién quedarán despejadas cuando el Departamento Ejecutivo emita las nuevas tasas para enviarlas a los domicilios de los vecinos.

En el radicalismo, que tras las modificaciones terminó aportando su voto para aumentar la TSU, esperan que en ese momento quede expuesto el fruto de su trabajo.

“Sabemos que se ha logrado reducir la suba para muchos contribuyentes y esperamos que esto ayude a los vecinos. Pero si el resultado no es el que esperamos sin lugar a dudas vamos a reclamar que el aumento de tasas se discuta otra vez”, advirtieron.