Condenan a ladrón por violento asalto y advierten que crecen los hechos en casas particulares
Condenaron a siete años de prisión a un acusado por un violento robo, en un contexto de aumento de asaltos domiciliarios. Investigadores advierten que crecen los ataques a familias, con mayor nivel de violencia y uso frecuente de armas.
Un fallo del Tribunal Oral en lo Criminal N° 4 condenó a un delincuente a siete años de prisión por un violento asalto en una casa del barrio Parque Luro donde la víctima fue sometida a torturas para despojarla de una importante cantidad de joyas y otros objetos de valor.
El caso se inscribe en un contexto de incremento de este tipo de delitos, que según fuentes judiciales alcanza el 25 por ciento en relación al promedio comúnmente conocido en Mar del Plata. Además se muestran cambios en su modalidad, por la utilización de automóviles robados y una planificación moderada.
El Tribunal, integrado de manera unipersonal por el juez Gustavo Raúl Fissore, consideró acreditado que el 21 de febrero de 2024 cuatro hombres ingresaron mediante escalamiento a una vivienda ubicada en la calle Artigas al 900, donde sorprendieron a una mujer de 66 años cuando abría la puerta del patio trasero.
Los delincuentes la redujeron, la ataron y la sometieron a amenazas y maniobras de extrema violencia física y psicológica para exigirle dinero.
La víctima también relató que los delincuentes intentaron asfixiarla y amenazaron con aplicarle descargas eléctricas, en un episodio que el magistrado calificó como de violencia “inusitada e inhumana”.
Durante el asalto, los agresores revolvieron la vivienda y sustrajeron una gran cantidad de objetos, entre ellos televisores, computadoras, celulares, electrodomésticos, herramientas, perfumes, joyas de alto valor afectivo y documentación personal. Además, escaparon en una camioneta perteneciente a la víctima, que no fue recuperada.
El fallo dio por probado que el hecho fue cometido en banda y con una preparación previa que incluyó el uso de telefonía celular para coordinar movimientos, un vehículo para facilitar la huida y elementos destinados a impedir la identificación, como capuchas y guantes.
La investigación encabezada por el fiscal Mariano Moyano permitió establecer la participación del imputado a partir del análisis de comunicaciones telefónicas, la ubicación de su celular en inmediaciones del domicilio al momento del hecho y el secuestro en su vivienda de un teléfono perteneciente a la damnificada.
El tribunal valoró como agravantes la vulnerabilidad de la víctima, la actuación coordinada de los autores, la intensidad de la violencia ejercida y la magnitud del perjuicio económico y emocional ocasionado.
En ese contexto, resolvió condenar a Mauricio Guido como coautor del delito de robo doblemente agravado por haberse cometido en lugar poblado y en banda y mediante escalamiento, imponiéndole la pena de siete años de prisión.
Los otros involucrados
Por otra parte, el tribunal rechazó el cuestionamiento de la defensora María Laura Solari referido a una supuesta desproporción entre la pena solicitada por la Fiscalía en el debate (ocho años y seis meses de prisión) y la impuesta a los coimputados Miguel Zarategui y Jorge Aravena, quienes habían recibido condenas de cuatro años y seis meses de prisión.
En ese sentido, el fallo señaló que la situación de los restantes imputados no resulta equiparable, ya que aquellos resultaron beneficiados por la aplicación de juicio abreviado, mecanismo mediante el cual la acusación puede resignar parte de su pretensión punitiva a cambio de determinadas ventajas procesales, como la simplificación del trámite y la admisión de responsabilidad por parte del acusado.
El magistrado sostuvo que dicho acuerdo no proyecta efectos sobre el imputado juzgado en debate oral, dado que en esa instancia los parámetros válidos para determinar la pena se vinculan exclusivamente con la gravedad del hecho y el grado de culpabilidad del autor.
Incremento de robos y
cambios en la modalidad
Fuentes vinculadas a la investigación de este tipo de hechos señalaron que en el último tiempo se registra un incremento aproximado de entre un 20 y un 25% en los robos en viviendas particulares. Habitualmente la fiscalía a cargo de Moyano contabiliza entre 30 y 40 hechos denunciados por mes y alrededor del 20% se cometen con armas, porcentaje que puede elevarse a cerca del 50% cuando los autores improvisan armas dentro de la propia vivienda, como cuchillos de cocina u objetos contundentes, utilizados para intimidar a las víctimas.
Las investigaciones también advierten que, a diferencia de otros períodos en los que predominaban bandas más estructuradas, actualmente se detectan grupos delictivos con una conformación más improvisada, aunque con preparación previa para dificultar su identificación, mediante el uso de capuchas, guantes, vehículos robados o patentes adulteradas.
En cuanto a la mecánica de los hechos, predominan los ingresos por los fondos de las viviendas o mediante la rotura de puertas de acceso, mientras que las denominadas “entraderas” o “salideras” continúan registrándose, aunque en menor medida.
Asimismo, los investigadores señalan que las víctimas no son exclusivamente adultos mayores. En algunos casos los delincuentes interceptan a familias al ingresar o salir de sus viviendas, mientras que en otros seleccionan previamente a personas mayores que viven solas o cuyos movimientos son conocidos.
En los últimos días se registraron al menos dos episodios con modalidades similares. Uno ocurrió en una vivienda de la calle Eduardo Peralta Ramos al 200, donde la víctima denunció que dos hombres que se movilizaban en una motocicleta la engañaron para ingresar al domicilio.
Una vez en el interior, la amedrentaron y la golpearon, apoderándose de un televisor, un teléfono celular, un anillo y un proyector. El hecho tuvo una duración aproximada de 15 minutos y los autores quedaron registrados por cámaras de seguridad de vecinos.
El otro caso se produjo en Hernandarias al 10000, donde una mujer de 53 años se encontraba junto a sus hijos cuando escuchó un fuerte ruido y observó que un hombre había ingresado tras forzar la puerta principal con una barreta.
El delincuente exigió dinero y sustrajo efectivo y dos teléfonos celulares antes de darse a la fuga. La herramienta utilizada quedó abandonada en el lugar.
Lo más visto hoy
- 1Perpetua para Vera González por el asesinato de Martín Mora Negretti « Diario La Capital de Mar del Plata
- 2“No existe otro igual en el país”: dos marplatenses son líderes en el desarrollo de aviones no tripulados « Diario La Capital de Mar del Plata
- 3La tasa de alumbrado público será cobrada por EDEA a partir de mayo « Diario La Capital de Mar del Plata
- 4Engañaron, ataron y golpearon a un jubilado en una violenta entradera « Diario La Capital de Mar del Plata
- 5Se va la alerta, pero sigue el tiempo inestable: así estará el clima este miércoles en Mar del Plata « Diario La Capital de Mar del Plata
