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El País 2 de diciembre de 2019

Cristina Kirchner dijo que la Justicia no la dejó entregar el mando a Macri

"No me dejaron, yo quería ir a la asamblea y un magistrado dijo que yo no podía", sostuvo la ex presidenta. Criticó que luego de ello "quedó la leyenda" y los medios dijeron que "no quería ir a la asamblea".

Cristina Kirchner aseguró hoy que fue la Justicia a través de un fallo quien le impidió entregar el mando a su sucesor Mauricio Macri en 2015 porque determinó que su mandato había finalizado el 9 de diciembre a las 24 de ese día.

“No me dejaron, yo quería ir a la asamblea y un magistrado dijo que yo no podía. Tuvimos un presidente provisional, no votado, el entonces senador Federico Pinedo”, dijo Cristina Kirchner en función de un fallo de ese momento dictado por la jueza federal con competencia electoral María Servini de Cubría.

“Fui también presidenta de la república, la primera mujer.

Sin embargo, a solicitud del Gobierno entrante su mandato terminó el 9 de diciembre a las 12 de la noche cual Cenicienta, así terminó el mandato de las dos veces presidenta electa de los argentinos”, expresó durante su indagatoria en la causa en la que se investigan presuntas irregularidades en la obra pública.

“Cuando terminará el mandato del presidente Macri, ¿Lo harán terminar a las 12 de la noche del 9 de diciembre?, no. verán que hubo una sola sentencia para no permitirle ir a una asamblea legislativa, donde correspondía que yo fuera a entregar el mando y la banda!”, añadió.

Además, criticó que luego de ello “quedó la leyenda” y los medios dijeron que “no quería ir a la asamblea”.

Críticas a Ercolini y Bonadio

La vicepresidenta electa, además, criticó con dureza a los jueces federales Julián Ercolini y Claudio Bonadio, dos de los cuales concentraron la casi totalidad de las causas por presuntos hechos de corrupción en su contra.

“Tengo una suerte para los sorteos, siempre me toca Bonadio o Ercolini”, ironizó la exmandataria en un tramo de su indagatoria ante el Tribunal Oral Federal 2 por el delito de fraude en la obra pública.

Cristina Kirchner acudió en reiteradas veces al término Lawfer, que en inglés es guerra jurídica en la arena política, y dijo que parte de la misma eran impulsadas por el juez y el fiscal “a la carta del Gobierno” y “no como garantía de los acusados”.

Ercolini fue el juez instructor de la causa por la cual la ex presidenta está en juicio en tanto que Bonadio la procesó con prisión preventiva en reiterados expedientes.

Cristina Kirchner también disparó duras críticas hacia los fiscales Gerardo Pollicita e Ignacio Mahiques.

“Algo no funciona bien en Comodoro Py”, ironizó la exmandataria al referir que durante ocho meses que tuvo esta causa el fiscal Eduardo Taiano no imputó a nadie, y cuando la causa pasó a manos de sus colegas Pollicita y Mahiques en tan sólo ocho días solicitaron las indagatorias.

“Se nota mucho lo que han hecho, en serio”, criticó Cristina Kirchner, quien recordó que el juez Ercolini respondió ante el pedido de indagatoria que antes de decidir o no sobre las indagatorias se debía realizar medidas de prueba.

El rol de la Oficina Anticorrupción, la AFI y la UIF

Por otro lado, Cristina Kirchner criticó con dureza el rol de la Oficina Anticorrupción, la Unidad de Información Financiera (UIF) y la Agencia Federal de Inteligencia (AFI), de los cuales los dos primeros ejercen la acusación en la causa por presunto fraude en la obra pública.

En ese sentido, en el marco de su declaración indagatoria, remarcó el hecho que la titular de la Oficina Anticorrupción Laura Alonso es “no abogada” y que el titular de la UIF Mariano Federici está vinculado al banco HSBC, entidad que fue investigada -según dijo- por lavado de dinero y debió pagar una multa de 13 millones de dólares por violación a normas regulatorias.

Además, criticó el rol de la AFI y recordó que en un juzgado federal de Dolores se ventilaba que los testigos eran “guionados”, haciendo referencia al mediático Leonardo Fariña, hecho por el cual se lo atribuyó al ministro de Justicia Germán Garavano.