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Opinión 27 de octubre de 2016

“Cuando tú no estás”

Por Eduardo Javier Niella

“Cuando no estás muere mi esperanza,
si tú te vas se va mi ilusión.
Oye mi lamento, que confío al viento,
todo es dolor cuando tú no estás.
Nace la aurora resplandeciente,
clara mañana, bello rosal,
brilla la estrella, canta la fuente,
ríe la vida, porque tú estás.”

(CARLOS GARDEL)

Se cumplen hoy seis años de la partida física de Néstor Carlos Kirchner, el 27 de octubre es una fecha significativa para nosotros, porque quiso el destino que fuera coincidente con el día en que nos conocimos y con el que nos separamos.

El tiempo en la definición platónica es “el devenir del ser, a través del era y del será”. Esos diez años compartidos junto a Néstor fueron un intenso devenir de nuestro ser, en los que Él nos demostró que lo hasta entonces era lo determinado, lo establecido, lo condicionante podía cambiarse para ser distinto y posible otro país más justo e inclusivo.

Hace unos días asistí a la presentación del libro de Mario Wainfeld “Kirchner, el tipo que supo” obra literaria en la cual el autor lo describe como un animal político descomunal y complejo, que marcó un antes y un después en la historia argentina tanto para sus partidarios, como para sus detractores.

“Vengo a proponerles un sueño” – dijo Néstor en su discurso inaugural el 25 de Mayo de 2003 – pero no era la invitación a su sueño individual, sino a un sueño colectivo porque Él sabía, como solía decir Antonio Francisco Cafiero: “El que sueña solo, sólo sueña; pero el que sueña con otros hace la historia.”

Fue así que con el saco desprendido, despeinado, con mocasines, con la lapicera bic y el cuaderno, comenzó a ponerse la Patria al hombro, a demostrar que “El que es extremadamente educado, modosito, se porta muy bien, y se inclina siempre frente al poder determinado y no defiende los intereses que tiene que defender, termina de rodillas y arrodilla al país.

Por eso porque se animó, porque no dejo sus convicciones, esas que hicieron realidad aquellos versos de Joaquín Enrique Areta, leídos por el mismo Néstor en la feria del libro: “Quisiera que me recuerden sin llorar ni lamentarme. Quisiera que me recuerden por haber hecho caminos… Si no es así, prefiero el olvido, que será el más duro castigo por no cumplir mi deber de hombre.”

Hoy cuando algún ministro odiador y censor quiere borrar su memoria consagrada por el recuerdo del Pueblo, que a lo largo y a lo ancho de la Patria, lo ha honrado con ciento de lugares que llevan su nombre, venimos a conmemorar este nuevo aniversario de tu entrada en la inmortalidad, porque aunque Ellos quieran borrarte de la historia, Nosotros sabemos, parafraseando a Gardel que “cuando tú no estás, ríe la vida porque tú estás”.