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Policiales 25 de junio de 2026

Del grow shop al narcomenudeo: fue detenido y acusado de vender marihuana

Tras dos meses de tareas de inteligencia, seguimientos y filmaciones, la Justicia ordenó una serie de allanamientos en tres inmuebles distintos de Mar del Plata. Se sospecha que el comercio del imputado era utilizado como pantalla para vender cannabis al menudeo y que incluso se promocionaba la mercadería en redes sociales.

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Durante semanas, los investigadores observaron una escena que se repetía una y otra vez. Personas que llegaban caminando, en bicicleta o en auto a un discreto grow shop de barrio. Permanecían apenas unos segundos. No miraban productos, no hacían consultas y se retiraban con la misma rapidez con la que habían llegado.

Para los detectives de la Delegación Departamental de Investigaciones del Tráfico de Drogas Ilícitas, aquello se parecía mucho más a un punto de venta de estupefacientes que al movimiento habitual de un comercio dedicado a la venta de insumos para el cultivo de cannabis.

Esa sospecha terminó de tomar forma este miércoles, cuando una serie de allanamientos realizados por orden de la Justicia concluyó con la detención del principal investigado y el secuestro de plantas de marihuana y cogollos de cannabis, entre otros elementos de interés para la causa.

La investigación, encabezada por el fiscal de Estupefacientes Rodolfo Moure, había comenzado a fines de abril a partir de denuncias anónimas de vecinos que aseguraban que detrás de la fachada del local de Magallanes y Talcahuano funcionaba un punto de venta de marihuana. Los llamados describían un incesante movimiento de personas, un fuerte olor a cannabis y la presencia de un joven que se movilizaba habitualmente en un automóvil blanco.

A partir de esa información, los pesquisas iniciaron tareas de vigilancia que se extendieron durante casi dos meses. Según la reconstrucción realizada por la fiscalía, el patrón se repitió en cada jornada: clientes que permanecían apenas segundos en el lugar, intercambios rápidos en la puerta del comercio, ausencia de compras visibles y una constante circulación de personas incompatible con el funcionamiento normal de un grow shop.

Uno de los episodios considerados determinantes ocurrió el 11 de mayo. Ese día, una mujer fue observada cuando ingresó al local durante unos instantes y luego se retiró en bicicleta. Los policías decidieron interceptarla y le secuestraron un envoltorio que contenía 1,3 gramos de marihuana. Para la fiscalía, ese procedimiento constituyó el primer indicio concreto de una maniobra de venta al menudeo.

La pesquisa también permitió establecer que el sospechoso utilizaba un automóvil marca Fiat Mobi de color blanco para desplazarse entre distintos inmuebles. Los seguimientos revelaron visitas diarias a una vivienda del barrio Jardín, donde los investigadores detectaron un intenso olor característico de plantas de cannabis y una estructura especialmente acondicionada para el cultivo. También identificaron otro domicilio al que el hombre regresaba por las noches y donde, según la hipótesis fiscal, ocultaba elementos vinculados a la actividad ilícita.

Pero uno de los aspectos que más llamó la atención de los investigadores fue el uso de las redes sociales. El expediente sostiene que el perfil de Instagram del comercio exhibía desde hacía años publicaciones con flores de cannabis, plantas en distintas etapas de crecimiento y bolsas con sustancia vegetal que aparecía como disponible para la venta. Para el fiscal, esa actividad pública reforzaba la hipótesis de una comercialización sostenida en el tiempo.

La investigación también determinó que el acusado estaba inscripto en el Registro del Programa de Cannabis (Reprocann), autorización que le permitía cultivar hasta nueve plantas y transportar una cantidad limitada de flores secas con fines medicinales. Sin embargo, la fiscalía sostiene que esa habilitación era utilizada para encubrir una actividad comercial que excedía ampliamente los límites del permiso otorgado.

Con ese cúmulo de pruebas, el fiscal solicitó el registro simultáneo de tres inmuebles, la requisa del sospechoso, la inspección de su vehículo y el secuestro de estupefacientes, dinero, teléfonos celulares, documentación y cualquier otro elemento relacionado con la investigación por presunta comercialización de estupefacientes.

Las medidas finalmente se concretaron en el transcurso de este miércoles. El resultado fue la detención del principal investigado y el secuestro de plantas y cogollos de marihuana que ahora serán incorporados a la causa como parte de la evidencia. Mientras tanto, la fiscalía intentará determinar el volumen de la actividad que, según sostiene, funcionaba detrás de un comercio dedicado, al menos en apariencia, a la venta de insumos para el cultivo de cannabis.