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Policiales 14 de abril de 2026

Desde la cárcel manejaban la venta de droga y el robo de motos

Fueron 23 los allanamientos que autorizó la Justicia Federal en Mar del Plata y también en la cárcel de Batán. La policía secuestró droga y armas de alto poder de fuego.

Dos hombres y una mujer fueron detenidos, varias armas de alto poder de fuego secuestradas y una relativa cantidad de cocaína y marihuana quitada de circulación fue el resultado de una serie de allanamientos realizado por la Justicia Federal este martes en Mar del Plata.

El accionar de la banda, según la investigación del fiscal Santiago Eyherabide, era dirigido por una pareja que se  encuentra alojadas en el complejo penitenciario de Batán, desde donde coordinaban la logística de distribución de cocaína y marihuana en distintos puntos de la ciudad.

Uno de los internos, con antecedentes por integrar una banda dedicado al robo de casas y vehículos, ejercía el mando de la estructura criminal. De acuerdo a las pruebas recolectadas en la causa iniciada en septiembre de 2025, estos individuos utilizaban las comunicaciones desde el interior del penal para impartir directivas a los eslabones externos de la organización, conformada por clanes familiares y allegados.

Los allanamientos ocurrieron en domicilios de los barrios San Patricio, Playa Serena, Acantilados, Las Canteras, Peralta Ramos Oeste, Etchepare y Libertad.

En una vivienda de Puán al 5000 se encontró la mayor cantidad de estupefacientes y trascendió que pertenecería a la mujer detenida, la cual hasta hace poco estaba cumpliendo arresto domiciliario.

La operatoria dirigida por los detenidos incluía la coordinación con un integrante apostado en un taller de motos de carácter clandestino, quien ejecutaba las maniobras territoriales. Las intervenciones telefónicas permitieron establecer que, bajo las órdenes de los hombres presos, la banda no solo gestionaba el material estupefaciente, sino que también intervenía en delitos contra la propiedad, tales como la sustracción de vehículos y la usurpación de inmuebles.

Despliegue policial en horas de la mañana.

Despliegue policial en horas de la mañana.

En las conversaciones registradas se detectaron referencias constantes a métodos para evadir las persecuciones de la Policía de la Provincia de Buenos Aires y la gestión de un parque de armas de fuego. Durante los procedimientos ordenados por el fiscal, se secuestraron pistolas calibre 9 milímetros, 40 y 38, además de armas largas semiautomáticas con cargadores de alta capacidad, material que era administrado siguiendo la jerarquía establecida desde la unidad carcelaria.

El esquema delictivo funcionaba como una estructura cerrada donde los jefes, a pesar de su condición de encierro, mantenían el control sobre la compraventa de municiones y la circulación de drogas. El auxiliar fiscal supervisó las detenciones de otras tres personas vinculadas a la logística externa. La instrucción penal confirmó que la vinculación entre los clanes familiares era absoluta, manteniendo la operatividad de los puntos de venta mediante el flujo de información que partía desde la Unidad Penitenciaria 44 hacia el exterior.

El resultado de las diligencias arrojó el secuestro de balanzas de precisión, automóviles, motocicletas y diversas cantidades de sustancias prohibidas listas para su fraccionamiento. La causa continúa su trámite bajo la calificación de organización narcocriminal, centrando la imputación en la capacidad de mando ejercida por los internos para sostener la actividad ilícita en el territorio marplatense. Los elementos probatorios, que incluyen las actas de la División de Investigaciones contra el Crimen Organizado, ratifican el rol preponderante de los dos hombres en la toma de decisiones financieras y operativas de la banda.