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El Mundo 2 de febrero de 2026

Durante tres meses, el Juicio Final no podrá verse en la Capilla Sixtina

El Vaticano cubre el fresco de Miguel Ángel para una limpieza que se realizará sin cerrar el templo.

Foto: EFE | Museos Vaticanos.

El “Juicio Final” de Miguel Ángel, la obra cumbre que preside el altar de la Capilla Sixtina en el Vaticano, permanecerá totalmente oculto tras una lona los próximos tres meses debido a las labores de restauración extraordinarias que han comenzado este lunes con la instalación de los primeros andamios.

Durante este periodo, la Capilla Sixtina continuará abierta al público, aunque el fresco original quedará cubierto por una lona que reproduce “en alta definición” la imagen del propio Juicio, según informó la oficina de prensa de la Santa Sede.

Detrás de esta estructura, los restauradores del Laboratorio de Restauración de Pinturas y Materiales de Madera de los Museos Vaticanos llevarán a cabo labores de limpieza del mural.

El director del laboratorio, Paolo Violini, explicó que, aunque el resto de la capilla ha sido objeto de limpiezas nocturnas periódicas, el “Juicio Final” requería una campaña específica debido a la acumulación de sustancias extrañas que han uniformado las cromías originales concebidas por Miguel Ángel.

En concreto se trata de “un difuso velo blanquecino” causado por la deposición de micropartículas transportadas por los movimientos de aire, que ha atenuado los contrastes de claroscuro y reducido la vivacidad cromática del fresco.

El Juicio Final, que ocupa unos 180 metros cuadrados, fue realizado entre 1536 y 1541 por encargo del papa Clemente VII y a lo largo de los siglos, la pintura ha sido objeto de intervenciones de limpieza y restauración.

La directora de los Museos Vaticanos, Barbara Jatta, subrayó que esta operación tiene lugar aproximadamente treinta años después de la última gran restauración de la obra, concluida en 1994 bajo la dirección de Gianluigi Colalucci y que reveló los colores originales del fresco.

Según los Museos Vaticanos, el objetivo de la intervención es eliminar estos depósitos y recuperar “la calidad cromática y lumínica deseada por Miguel Ángel.

Además, dicha actuación, posible gracias a la instalación del andamiaje que cubre toda la superficie, permitirá no solo eliminar los depósitos acumulados, sino también “restituir plenamente la complejidad formal y expresiva de la obra”.