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Cultura 1 de mayo de 2020

El arte se traslada a Instagram y revela su faceta íntima, privada y de entrecasa

La red social parece ser la gran elegida por el universo del arte para conversaciones, tours virtuales, entrevistas y más, especialmente por su función "Live", que permite transmitir en vivo.

Los Instagram Live se han convertido en grandes aliados para continuar con la difusión de proyectos artísticos en tiempos de confinamiento, desde el ciclo “Artistas de entrecasa“, en el que la periodista Paula Zacharias entrevista a figuras como Marta Minujin o Delia Cancela, husmeando en la intimidad de sus hogares, hasta el proyecto internacional “Artistas en cuarentena” por el que 16 creadores de distintos países realizan una performance desde su balcón.

Entre todas las herramientas tecnológicas elegidas en estos días por museos, artistas y espacios culturales para seguir en contacto con su audiencia y difundir su oferta online -además de la web, zoom, podcasts y diferentes redes y plataformas- Instagram parece ser la gran elegida por el universo del arte para conversaciones, tours virtuales, entrevistas y más, especialmente por su función “Live”, que permite transmitir en vivo.

“Llevaba más de un mes encerrada. Extrañaba el arte. Me di cuenta de lo importante que es acompañarnos. Y entonces se me ocurrió este ciclo de mini entrevistas medio chusmas, una incursión en cocinas y talleres de artistas visuales argentinos, para acompañarnos entre todos y darnos la cuota necesaria de arte que estamos extrañando”, cuenta a Télam la periodista Paula Zacharías.

En pocos días, su proyecto se ganó de miles de visitantes y comentarios positivos, especialmente en su canal de YouTube (https://m.youtube.com/user/mpzacha) donde luego sube las entrevistas completas, que suelen durar entre 20 y 30 minutos.

Por allí pasaron Marta Minujín, quien se animó a una demostración de la bicicleta fija con la que se mantiene en su peso, o Carlos Gómez Centurión, quien mostró el paisaje de su jardín, en su casa de San Juan, con vistas a la Cordillera y confesó que se abonó a las funciones de ópera que comparte el MET de Nueva York y que esas noches se viste de gala para ver el espectáculo ¡en su living!.

Desde Instagram Live, celular en mano, Zacharías alerta a sus seguidores, cada día del comienzo de la charla con un artista diferente, que realiza desde la computadora a través de la app del momento: Zoom, y luego comparte en YouTube: “Después queda ahí para ver on demand”.

“Es un lujo poder compartir con creadores las bitácoras de sus días, ver sus blocs de bocetos y sus obras en proceso. Las entrevistas son así como estamos, muy relajadas, como una visita: en pijama, en la cocina (o el lugar de la casa que esté libre de niños), con un mate en la mano. Y de ahí el nombre: ¡Artistas de entrecasa!”, relata la periodista.

Cuenta que ya tiene una lista de decenas de artistas a los que le gustaría “visitar”: “Trato de ir alternando entre hombres y mujeres, de provincias, de capital, maestros, mediana edad y jóvenes, consagrados y emergentes, con éxito comercial y casi secretos o desconocidos, amigos míos o gente con la que nunca hablé en mi vida. Todos abren su puerta contentos y el estar desde su propia casa crea un clima de intimidad muy especial”, relató.

En estos días, las charlas de entre casa de Zacharías (@mariapaulazacharias) continuaron con Lila Siegrist, quien mostró su colección de artistas rosarinos, un mini tour pot Roma donde la artista Desiree de Ridder realizó una residencia en un castillo en la Toscana o con Andres Waissman, quien mostró su faceta de cocinero compartiendo recetas.

“El arte nos da un espejo donde mirarnos: traduce la realidad a otro lenguaje. Da la posibilidad de verse -de manera sublime, bella, emocional- y poder pensarse. Hay obras que ponen en imágenes los propios temores del espectador. Al ponerlos afuera, alivia adentro. Otras imágenes nos traen el consuelo de la risa. Otras son un claro plan de evasión, un pasaje a otros mundos. Como sea, el arte nos pone en otra frecuencia”, concluye.

“Artistas en Cuarentena” se titula una iniciativa de la confederación de museos europeos L’Internationale, que invitó a 16 artistas de diferentes partes del mundo a reflexionar sobre los efectos de la pandemia desde sus balcones, a través de intervenciones que se dan a conocer a través de Instagram Live, y que continuará hasta el 7 de mayo.

En esta época de aislamiento, “las ventanas, balcones o fachadas de las casas han asumido el papel y la importancia de las plazas de la ciudad para la expresión colectiva”, señalan los organizadores y se interrogan: ¿Los espacios domésticos -como balcones o ventanas- tienen el potencial de ser subversivos y hacer una declaración pública?

El proyecto -que también apunta a evidenciar cómo se desdibujan los límites entre las esferas pública y privada- cuenta con la participación de los artistas Babi Badalov, Osman Bozkurt, Simnikiwe Buhlungu, Ola Hassanain, Sanja Iveković, Siniša Labrović, Rogelio López Cuenca & Elo Vega, Kate Newby, Daniela Ortiz, Zeyno Pekünlü, Maja Smrekar, Isidoro Valcárcel Medina, Guy Woueté, Akram Zaatari y Paweł Żukowski.

Los creadores elegidos deben dar cuenta de sus actuales espacios, condiciones y lugares de trabajo y de vida, a través de acciones artísticas, intervenciones o performances.

Cada acción se comparte en las redes de L’Internationale, @internationaleonline, y a través de los sitios web y los canales de medios sociales de los miembros de la confederación, que incluye, entre otros, al Museo Reina Sofía de Madrid.

En esa misma línea, de repensar lo público y lo privado, se encuentra el proyecto en Instagram de la artista cordobesa Milena Venturini (@milena.venturini) que bautizó “Refugio” y por el cual invita al público a enviar una foto de la parte de la casa que más habitan, explicando por qué, para devolverla convertida en obra de arte.

“Los invito a que juguemos -explica la artista a Télam-: esas imágenes y relatos que me envían los transformo en obras de arte, tomándolos como punto de partida. Realizo calados sobre papel vegetal que luego fotografío y se los regalo, armando así un gran mapa de este habitar”.

“Estamos confinados y nuestras casas adoptan nuevas formas de ser transitadas. Nos vemos obligados a permanecer en nuestro espacio privado, en nuestra intimidad. ¿Cómo es ese transcurrir? ¿Es posible pensar la intimidad sin lo público? ¿Cuál es nuestro refugio?”, dice Milena Venturini (1990), quien se licenció en Grabado de la Facultad de Artes de la Universidad Nacional de Córdoba.