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Policiales 7 de noviembre de 2026

El camino judicial del policía investigado por dos episodios con armas de fuego

El subteniente fue señalado por dispararle con una escopeta antidisturbios a un motociclista en 2025 y, un año después, mató de un balazo a Gustavo Buenahora. En la primera causa, la Justicia confirmó la elevación a juicio. En la segunda, las pericias incorporaron elementos sobre un posible intercambio de disparos.

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El cuerpo de Buenahora sobre el techo de una casa ubicada en Avellaneda al 7500.

El subteniente Leonardo Sir quedó involucrado en dos investigaciones judiciales por episodios ocurridos durante procedimientos policiales. En abril de 2025 fue acusado de dispararle con una escopeta antidisturbios a un motociclista y de participar, junto con otro efectivo, en la confección de un acta con información presuntamente falsa. En septiembre de 2026, en tanto, mató de un disparo a Gustavo Buenahora, de 23 años, durante una persecución que terminó sobre la losa de una vivienda del barrio Belisario Roldán.

Aunque se trata de causas diferentes, ambas tienen como protagonista al mismo efectivo de la Policía bonaerense y ponen bajo análisis judicial el uso de armas de fuego durante intervenciones policiales.

El antecedente más antiguo se remonta al 5 de abril de 2025, cuando Sir intervino en un procedimiento en la zona de Rosales, entre Etchegaray y Scarpatti. De acuerdo con la investigación, el policía utilizó una escopeta Mossberg cargada con cartuchos antitumulto A7T y efectuó disparos contra un joven que circulaba en una motocicleta.

El motociclista recibió impactos en una de sus piernas y debieron extraerle 11 perdigones. La versión de los efectivos señalaba que el conductor realizaba maniobras peligrosas y circulaba de manera imprudente. Sin embargo, el denunciante sostuvo que recibió el disparo sin que mediara una advertencia previa.

La investigación también apuntó a la confección del acta policial. Según la acusación, el documento describió una situación que no se correspondía con lo ocurrido y sostuvo que los efectivos habían disparado hacia la calle para evitar un daño mayor. La Justicia consideró que existían elementos para que esa conducta también fuera analizada en un debate oral.

En ese expediente, Sir quedó acusado por el delito de vejaciones en acto de servicio, en concurso ideal con incumplimiento de los deberes de funcionario público. Su compañera fue imputada como coautor de falsedad ideológica de documento público.

La Cámara confirmó la elevación a juicio de la causa y rechazó los planteos de las defensas. De esa manera, quedó firme la decisión de que ambos policías deban responder ante un tribunal por los hechos investigados.

La muerte de Buenahora
El segundo episodio ocurrió el 9 de septiembre de 2026 y tuvo como víctima a Gustavo Buenahora, de 23 años. La secuencia comenzó durante la madrugada, cuando el joven habría participado junto con otros dos hombres de distintos robos. Primero se investiga el ingreso a una vivienda, de donde habría sido sustraído un revólver calibre 38.

Más tarde, el grupo interceptó a un motociclista en Rivadavia al 7700 y le robó una Bajaj Rouser 135.Horas después, efectivos policiales localizaron a Buenahora cuando circulaba en ese vehículo. Al advertir la presencia de los uniformados se inició una persecución que pasó por distintos sectores del barrio Belisario Roldán. El joven chocó contra un árbol en San Lorenzo y Armenia, abandonó la motocicleta y continuó la fuga a pie.

Después de ingresar brevemente a una vivienda, trepó a la losa de una propiedad ubicada en Avellaneda al 7500. Sir lo siguió hasta ese lugar y efectuó el disparo que impactó en la cabeza de Buenahora y le provocó la muerte.

La investigación quedó a cargo de la fiscal Florencia Salas. Desde el comienzo, la reconstrucción de los últimos momentos de la persecución resultó central para establecer si el efectivo había actuado en legítima defensa o si su intervención podía constituir un delito.

La autopsia determinó que el proyectil calibre 9 milímetros ingresó por la región occipital derecha y salió por el parietal izquierdo. También se analizaron las imágenes registradas por una adolescente desde un edificio cercano, los testimonios y las armas secuestradas en el lugar.

Posteriormente, los estudios balísticos establecieron que las tres armas examinadas presentaban signos de haber sido disparadas. A su vez, el dermotest practicado sobre Buenahora dio positivo en ambas manos, con residuos compatibles con pólvora. Esos resultados aportaron elementos a la hipótesis de un intercambio de disparos, aunque la Justicia todavía debe reconstruir la secuencia y determinar cómo se produjo el enfrentamiento.

Al momento de conocerse esos resultados, Sir permanecía desafectado de sus funciones y debe ser citado a prestar declaración indagatoria. Su defensa, a cargo del abogado Martín Bernat, sostuvo que las pericias demostraban que el policía había actuado en cumplimiento del deber.

Las dos investigaciones tienen recorridos judiciales diferentes. En la causa por el disparo al motociclista, la Cámara ya confirmó que Sir deberá afrontar un juicio oral por las conductas que se le atribuyen. En el expediente por la muerte de Buenahora, en cambio, la fiscalía debe profundizar el análisis de las pruebas para establecer si el efectivo actuó dentro de los límites legales.