14 de junio de 2018
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El hombre de la bolsa que añora la URSS y un arroz con pollo delicioso

Nuestras primeras horas en Skhodnya. Los efectos de la flotación del mercado; la torta de chocolate de Ludmila, como la de “La Gallega Dulces”; La contraseña “Che Guevara” y el reclamo por Lo Celso en una Moscú que es un monstruo de mil cabezas.

Alex, el anfitrión-arrrendatario en “nuestra” casa en Skhodnya, en las afueras de Moscú. Junto a Ludmila nos recibieron con una muy rica cena, con un arroz con pollo “ruso” delicioso.

por Vito Amalfitano

Desde Moscú, Rusia

Recién en las últimos horas, y a poco de comenzar, pudimos meter la cabeza de lleno en el Mundial. Terminó la odisea de un largo viaje hacia nuestra casa en Moscú por casi 40 días. Después del panorama sombrío que nos dejó la primera jornada, en un alojamiento de emergencia en Pokrov, dónde algunos de nuestros colegas están tratando de solucionar problemas de transporte, este periodista finalmente se alojó en su destino definitivo en las afuera de la capital rusa, en el barrio residencial de Skhodnya, al noroeste del centro neurálgico de Moscú, en una ciudad que igualmente es un monstruo de mil cabezas, dónde todo está lejos, con más de 15 millones de habitantes.

Pero Skhodnya está en el anillo circundante de Moscú, en una coqueta zona residencial, y habitamos una sobria pero bella y amplia casa que nos alquiló una típica familia rusa, con los vestigios de las costumbres soviéticas. El propio matrimonio “dueño de casa” nos dio una calurosa bienvenida, con una deliciosa cena incluida.

Los anfitriones-arrendatarios son Alex y Ludmila, que son de Kazajistan. El yerno de Alex, Daniel, que es colombiano, de Bogotá, tradujo todo nuestro encuentro. Nos esperaron con arroz con pollo, salsa de frijoles, una torta de chocolate que nos hizo acordar a “La Gallega Dulces” de Mar del Plata, limonada y mucha información de todo. Nos pusimos a hablar con ellos junto a los colegas que completan esta estadía, Juan José Panno, Adrián De Benedictis, Héctor H. Cardozo y Roberto Fernández. Y surgieron naturalmente todos los temas, la forma de vida de ellos, y como cambió desde que “la caída del Muro”. A Alex le resultó muy simpático que la página web que armamos en conjunto para el Mundial se llame CCCP. Y eso lo hizo abrirse en su juicio sobre la realidad. Pese a que antes nos había revelado que era agente de bolsa, e incluso nos había mostrado sus gráficos pegados en la pared sobre las subas y bajas de las acciones, se animó a decirnos que “antes todo era mejor”.

Le repreguntamos, sorprendidos, creyendo que no habíamos entendido bien, pero Daniel nos tradujo una vez que ellos se sentían mejor en tiempos de la Unión Soviética. Incluso ya se notó en los gestos. Llama la atención porque hoy es un hombre que vive del “mercado”. Después Alex continuó con un detallado análisis de la realidad y remarcó que “hoy se vive más de las finanzas y los negocios pero cada vez se produce menos”. Alex tiene unos 60 años, tenía algo más de 30 cuando cambió “el eje” de Rusia, vivió los dos mundos, y lo único que rescata positivo que es “hoy alguna parte de la población puede decidir irse”.

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Una sorpresa más en el medio de la charla inicial. Chequeamos las redes de wi fi, pedimos contraseña y Alex nos cuenta que la clave de la casa de al lado es “Che Guevara”. Mientras, saboreamos el arroz con pollo. Y cuando llegó la torta de chocolate afloró el aplauso para la cocinera con video incluido.

En la sobremesa, igual, no falta el fútbol. El Negro Cardozo dice que vino a este Mundial a ver a Lo Celso y está un poco indignado porque parece que en el medio van a jugar Mascherano, Biglia, Meza y Di María. “Ninguno de esos me mueve el amperímetro”, dice. En el avión, un marroquí le contó al Nene Panno que vinieron 35 mil hinchas de su país y se tienen una fe ciega, unos pibes uruguayos dijeron que vienen a ver campeón a “la celeste” y unos 25 peruanos nos hablaron maravillas de Gareca. Y muchos argentinos en los aeropuertos, empezando a sacar cuentas con los vaivenes del dólar y la Rusia que parecía más barata ahora está más cara. La flotación del mercado que le dicen. Esa de la que vive Alex, pero añorando un pasado “mejor”.

El niño marplatense que saldrá con la Selección

Conoceremos el sábado a Thiago Ramos, el marplatense de 11 años que disfrutará de salir a la cancha mañana junto a la Selección de la mano con otros diez chicos de Argentina después del concurso que ganaron sus familias, contando sus historias, promovido por Mac Donald’s.

El sábado será la presentación de los 11 chicos, con sus acompañantes, en la cena de prensa de McDonald’s en Moscú, en el Restaurant Espacio Argentina de la ulitsa (calle) Bolshaya Polyanka, en una actividad de la que participará Sergio Goycochea.

“De la Mano al Mundial” es parte del programa “Player Escort”, una iniciativa desarrollada en exclusividad por McDonald’s desde el año 2002 y que ya lleva cumplido el sueño de casi 15.000 niños de todo el mundo. Para esta edición de la Copa Mundial FIFA Rusia 2018, la empresa lleva cerca de 1500 niños, de 70 países, y por primera vez en la historia 11 niños son argentinos y uno marplatense.

@vitomundial

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