por Alicia Belloso
Vestí mi cuerpo con la palabra. Ésta no me dio tiempo a desdoblar las hojas del almanaque. Cada mañana sentía latir la espina que me hería lentamente, el escondite falso donde me acunó el viento y enjugó estas lágrimas interrogantes que llevo desde que nací. Noches cubiertas de duendes y fantasmas me arrastraron hacía un mundo irreal de pasiones incontrolables. Besos que se retorcían en mi cuerpo, formando un extraño anillo como una serpiente venenosa. Atormentada por un tremendo erotismo pasional, no podía sofocar el fuego ardoroso de mi cuerpo, una realidad poética no entendida por esa sociedad pacata. Mis versos eran un puñal de sangre, lamiendo los rostros de esas niñas escondidas en sus alcobas con sus vestidos blancos manchados de deseo, me llevaron a no vislumbrar la muerte acosándome.
Lo más visto hoy
- 1Sigue la helada: cómo estará el clima este miércoles en Mar del Plata « Diario La Capital de Mar del Plata
- 2Detienen a polémico empresario tras seis allanamientos en Mar del Plata « Diario La Capital de Mar del Plata
- 3El plan de reciclaje que convirtió a la teoría en una práctica cotidiana « Diario La Capital de Mar del Plata
- 4Justicia Penal para Marruecos « Diario La Capital de Mar del Plata
- 5Ríos tenía programada una cirugía y por eso quedó en arresto domiciliario « Diario La Capital de Mar del Plata
