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El riesgo de pedalear en la ruta: qué dice la ley tras otro accidente fatal

Un nuevo accidente fatal reavivó el debate sobre la circulación de bicicletas en corredores donde la ley lo prohíbe, mientras ciclistas y especialistas advierten sobre la falta de infraestructura adecuada, reclaman normas de convivencia más claras y destacan la necesidad de reforzar la educación y los controles para reducir riesgos en rutas y accesos a la ciudad.

El siniestro vial ocurrido en la madrugada del viernes en la Autovía 2, donde murió un hombre de 29 años tras ser atropellado por un automóvil mientras circulaba en bicicleta, volvió a poner en foco una normativa que muchos desconocen: la circulación de bicicletas en este tipo de corredores de alta velocidad está expresamente prohibida por la legislación vigente.

El hecho se produjo a la altura del kilómetro 387, cuando la víctima, identificada como Nicolás Salinas, fue embestida por un Volkswagen Vento.

Mientras se intenta establecer la mecánica del siniestro y las eventuales responsabilidades penales, el caso reabre el debate sobre los riesgos de circular en bicicleta por la Autovía 2, una traza donde los vehículos motorizados pueden desplazarse a velocidades de entre 110 y 130 kilómetros por hora.

En ese contexto, el hecho refuerza la importancia de respetar las normas vigentes y optar por vías seguras para la circulación en bicicleta, evitando autopistas y autovías donde su presencia no está permitida.

La Ley Nacional de Tránsito N° 24.449 prohíbe la circulación de bicicletas en autopistas y autovías, categoría en la que se encuentra la Ruta Provincial 2 en gran parte de su recorrido. La restricción alcanza tanto a la calzada principal como a las banquinas, debido a que estas vías están diseñadas exclusivamente para tránsito motorizado rápido y continuo.

El artículo 46 inciso b establece que en autopistas y semiautopistas está vedada la circulación de peatones, vehículos propulsados por el conductor, vehículos de tracción a sangre, ciclomotores y maquinaria especial. La normativa prioriza la seguridad vial debido a la marcada diferencia de velocidad entre un automóvil y una bicicleta, lo que reduce los tiempos de reacción y aumenta considerablemente la gravedad potencial de cualquier impacto.

Especialistas en seguridad vial advierten que la presencia de ciclistas en autovías genera un escenario de alto riesgo, incluso cuando circulan por el margen derecho, debido al flujo constante de vehículos, la circulación de transporte pesado y las limitadas posibilidades de realizar maniobras evasivas a alta velocidad.

A diferencia de las rutas convencionales, donde la ley permite la circulación en bicicleta bajo determinadas condiciones, las autovías están pensadas para un tránsito continuo y rápido, lo que incrementa considerablemente la peligrosidad ante cualquier imprevisto.

El marco legal sí habilita la circulación de bicicletas en rutas que no poseen características de autopista o autovía. En esos casos, los ciclistas deben desplazarse por el extremo derecho de la calzada, en fila india, respetando las normas generales de tránsito y adoptando medidas de visibilidad y protección.

Entre los requisitos obligatorios se encuentran el uso de casco, luces reglamentarias -blanca hacia adelante y roja hacia atrás- y elementos reflectivos que permitan advertir su presencia, especialmente durante la noche o en condiciones de baja visibilidad.

La ley también contempla, en su artículo 60, la posibilidad de utilizar la vía pública para actividades deportivas como competencias ciclísticas, siempre que existan vías alternativas que permitan mantener la circulación vehicular con normalidad.

El tránsito por la Autovía 2 presenta un volumen vehicular elevado durante todo el año, que se incrementa durante fines de semana largos y temporadas turísticas. En ese contexto, la presencia de vehículos de baja velocidad o sin protección estructural aumenta considerablemente el riesgo de siniestros graves o fatales.

Casos similares se registraron en otras provincias, como Córdoba, donde un fallo judicial por un accidente ocurrido en 2005 en la Autovía 19 consideró que el ciclista circulaba en forma antirreglamentaria, al tratarse de una vía catalogada como semiautopista.

En el ámbito local, el debate sobre la seguridad de los ciclistas en rutas no es nuevo. En 2018 familiares del ex campeón sudamericano Carlos González impulsaron una iniciativa para promover cambios en la señalización, campañas de concientización y la creación de protocolos de prevención vial, luego de que el deportista falleciera tras ser embestido por un vehículo mientras entrenaba en la ruta 226. El proyecto también planteaba la necesidad de difundir días, horarios y sectores donde suelen circular grupos de ciclistas, con el objetivo de advertir a los conductores y reducir situaciones de riesgo.

El año pasado, por disposición del fiscal Rodolfo Moure, en distintos momentos se realizaron controles en corredores como la ruta 226 para informar a los ciclistas sobre la legislación vigente y prevenir situaciones peligrosas en trazas donde las velocidades permitidas incrementan el riesgo de accidentes graves.

En paralelo, el diputado nacional Jorge Chica presentó a principios de marzo de este año un proyecto en la Cámara de Diputados que propone modificar la Ley de Tránsito 24.449 para reforzar la protección de los ciclistas en rutas habilitadas.

La iniciativa establece la obligatoriedad de mantener una distancia mínima de 1,5 metros al momento de adelantar bicicletas, con el objetivo de reducir riesgos y fomentar una convivencia vial más segura. El legislador sostuvo que la propuesta busca proteger tanto a quienes utilizan la bicicleta como medio de transporte como a quienes la emplean como herramienta laboral o deportiva.

El debate continúa abierto entre la necesidad de reforzar el cumplimiento de la normativa vigente en autovías. En ese escenario, especialistas coinciden en que la combinación de controles, educación vial, planificación de espacios seguros y reglas claras de convivencia resulta clave para reducir la siniestralidad y prevenir nuevos hechos trágicos.

El planteo de los ciclistas

Referentes del ciclismo local señalaron que no existe una diferencia tan marcada entre el ciclista urbano y el deportivo, aunque advirtieron que muchas veces los entrenamientos obligan a ocupar espacios donde la normativa resulta difícil de cumplir.

También plantearon dificultades en algunas ciclovías, como el camino hacia Santa Clara, donde el diseño y las dimensiones complican la circulación de grupos numerosos que se desplazan en pelotón y a mayor velocidad que el tránsito recreativo.

Santiago Fontana, quien coordina un grupo de ciclismo en Mar del Plata, explicó que desde hace tiempo impulsan acciones para generar mayor conciencia sobre la convivencia vial y el respeto hacia quienes circulan en bicicleta.

Según indicó, en distintas oportunidades promovieron campañas para instalar la importancia de respetar una distancia mínima al sobrepasar a un ciclista en la ruta.

“La idea era concientizar sobre el respeto al ciclista, pero es difícil porque muchas normas básicas de tránsito ni siquiera se cumplen entre los automovilistas”, sostuvo.

Fontana consideró que la falta de reglamentaciones específicas limita la posibilidad de exigir controles o sanciones. “Hoy no hay herramientas claras para que las autoridades puedan intervenir. Si no está contemplado como una infracción concreta, es muy difícil que haya respuesta o controles efectivos”, explicó, al tiempo que remarcó la necesidad de establecer normas claras que ordenen la convivencia entre vehículos y bicicletas en rutas y accesos.

La mirada de Juan Curuchet

El campeón olímpico marplatense Juan Curuchet también se refirió a la problemática y señaló que existe una falta de educación vial generalizada, tanto en conductores como en ciclistas.

En ese sentido, consideró importante diferenciar entre quienes utilizan la bicicleta como medio de transporte y quienes la practican como disciplina deportiva, ya que las exigencias y condiciones de circulación no son las mismas.

Curuchet remarcó que el entrenamiento de alto rendimiento requiere recorridos extensos que, en muchos casos, solo pueden realizarse en rutas. Sin embargo, advirtió que la circulación debe realizarse con máxima precaución, manteniendo la derecha, evitando distracciones y utilizando los elementos de seguridad necesarios para mejorar la visibilidad.

El exciclista profesional insistió en la necesidad de avanzar hacia normas que fomenten la convivencia vial y reduzcan la cantidad de siniestros, que en muchos casos tienen consecuencias fatales.

También destacó que el respeto mutuo entre automovilistas y ciclistas resulta fundamental para mejorar las condiciones de circulación y disminuir los riesgos en rutas y accesos a la ciudad.

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