Cultura

Entretextos: seis poemas de Camila Esteban

La autora marplatense empezó a escribir durante la pandemia y en el 2022 empezó el taller de experimentación poética Proyecto Ruptura. Sus textos han sido publicados en las antologías “Amar lo frío” (2023) y “Las mareas vivas” (2024), ambas editadas por Cepes.

I.

tengo ganas de escribir algo

que signifique algo más

y no puedo

escribir nada que signifique algo más

porque hoy recuerdo

camino y recuerdo

camino y recuerdo

al ritmo

en el que las cosas caen

crecen mueren

se reproducen caen

manos tus manos

se mueven monstruosas

van vuelven se van vuelven siempre

se van

y pienso al paso el peso

pienso

pasa

tu mano pasa el pasado vuelve

siempre vuelve

interrumpe la cena me dice

acá estoy acá estás no

estas

pero cuánto espero espero cualquiera

que vuelvas hoy ayer que vuelvas

me digas hola volví volví y no me voy

una mano que vuelve una mano parece

perdón parece techo

un cordón desata detiene tropieza cae

la memoria es cruel

tirana

cruel

la memoria

camina

este recuerdo me persigue.

II.

La ternura no es

un anillo de compromiso

una cadena

ni un beso

no es un oso de peluche

no es dudar de más

para mí

la ternura es

un contrato autodestructible que dice

cuando estés acá no vas a necesitar

taparte las cicatrices

esconder la cara entre almohadones

hacer silencio

te presto

mi ternura toda un ratito

ahora voy a

acunar tu cuerpo al sol

recorrer la piel dorada a lo largo

enrularte el pelo entre los dedos

no me importa

que sea única esta vez

no me importa

no conocerte mañana

la ternura es un regalo

una bandera

una tregua de paz.

III.

Me gustaría ser una escritora cul

escribir poemas que salven al mundo

una poesía generosa dadivosa

incisiva hilarante grácil

hablar de lo cul que es escribir

y tener consciencia social

(más no de clase)

usar anteojos y camisas estampadas

de diseño nacional

(más no popular)

pero no

más me gusta escribirle poemas

a las veces que me rompieron el corazón y hablar

sobre mí

me gustaría emanar misterio

metaforizar con disimulo

pero más me gusta

ser explícita en la queja sobre

las injusticias del mundo vincular

y el capitalismo

(no se olviden del capitalismo)

Atención atención

ahora voy a

llorar por la amora que se fue

escuchen aplaudan griten

que el ego es una plantita

de perejil

puede

condimentar la comida

o matar a un gato

según

quién la use

para escribir poemas primero

hay que sacrificar a alguien.

IV.

Siempre quise ser candidata a algo

que me elijan entre una multitud

y ganar

siempre quise pararme sobre un escenario

recitar un poema a los gritos

siempre quise un amor

devoto inagotable infinito goma profundamente goma

tierno lésbico mágico monstruoso desesperado

siempre quise una certeza

la que sea

una sola

siempre quise creer en dios

y nunca pude

querer no es poder

no en este mundo al menos

querer no es poder

y yo no sé si puedo aunque quiera

esperar, no sé si puedo

sentarme paciente a mirar cómo

se caen todas las hojas al principio del invierno.

sentarme a esperar que se pongan de acuerdo tus voces todas

las que me mostraste

no sé sentarme tampoco sé esperar

no sé si puedo

no sé si quiero

mendigar retazos de humanidad

querer no es poder

y yo te quise

y no pudimos.

V.

En un minuto puedo caminar 100 metros

hacer 10 nudos, escribir 4 renglones

escuchar 1/3 de canción

Un minuto tardo en pensar

si robarte un beso y otro

más mirando perdida tu pelo sin peinar

Un minuto tardamos

en despedirnos la última vez

pero yo no tarde un minuto en

despedirte ni otro en olvidarte

Y sé muy bien que no alcanzan

todos esos minutos

para entender por qué

Ya pasaron tantos, perdí la cuenta

en el 2536 quedé

caminando atrás del segundero

hasta parece que retrocede

espero

que llegue al minuto 0 y estés ahí

esperandome

adentro del auto, ese día tan frío

en que inauguramos nuestra despedida

y quizás esta vez

te diga que qué querés que yo quiero esto

me quiero quedar acá

en el auto

con este frío

calculando el minuto

para robarte otro beso.

VI.

Si reuniera la cantidad de veces

que quise gritar esta vez

podría reunir

un cd punk rock de 16 temas

con mi voz irrumpiendo en la nada

no sé cuántas horas

sin parar

mi voz gritando en diferentes tonos

las cuerdas vocales acariciadas por una lija

16 temas propios podría poner

algún cover

imitando el grito de quien desespera

otro más

el grito de quien huye

quiero huir tantas veces

tantos días

podría grabar un cd de 16 temas

de pasos corriendo por el mundo

de mi cabeza

saliendo

lejos todo lo lejos que pueda

si reuniera la cantidad de veces que quise delegar

y no pude

podría grabar un disco grunge

delinearme los ojos de negro

salir corriendo grabar el disco

gritar gritar gritar gritar

estoy cansada de querer gritar

y no tener dónde

desarmar las costillas

desplegar los músculos que comprimen la garganta

gritar gritar gritar gritar

romper un plato contra el piso

sacudir una piedra en el vidrio

quiero grabar un disco de rockabilly

de 16 temas y ningún cover

de cosas que se rompen

estallan por los aires

partículas de todo lo que pudo ser

tené cuidado

que no se te claven en los ojos

cuando oigas el grito.

Camila Esteban nació en Mar del Plata la última primavera del siglo pasado. Empezó a escribir algo parecido a la poesía durante la pandemia y en el 2022 empezó el taller de experimentación poética Proyecto Ruptura (al que todavía concurre y quiere mucho). Disfruta de leer sus poemas en voz alta, al momento participó de ciclos de poesía local como Delirio y Choreo, Festín y el Festival de Poesía de Acá. Participó en las antologías “Amar lo frío” (2023) y “Las mareas vivas” (2024), ambas publicadas por Cepes Ediciones. Además, es artesana haciendo macramé y estudia medicina en la UNMdP desde el 2018, ámbito en el cual también investiga y extensiona. No se lleva nada bien con la tercera persona e insiste en que solo puede creer en el arte y en el amor.

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