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Policiales 12 de julio de 2026

Fue a exigirle dinero a su expareja y la atacó con un hacha: quedó detenido

La mujer sufrió un corte en el rostro y debió ser asistida en el Hospital Interzonal General de Agudos, donde le realizaron varios puntos de sutura. La pareja estaba separada desde hacía un año por un hecho de violencia similar, tenía un hijo en común y el acusado registraba una condena anterior. La investigación quedó a cargo de la fiscal Constanza Mandagarán.

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La mujer debió ser asistida en el HIGA por un corte en la cara.

Un hombre de 31 años fue detenido acusado de intentar asesinar a su expareja durante un brutal episodio de violencia de género ocurrido anoche en jurisdicción de la comisaría decimoprimera. La causa fue calificada como tentativa de femicidio y es investigada por la fiscal Constanza Mandagarán.

Según la reconstrucción realizada por los investigadores, el acusado se presentó en la vivienda de la mujer para exigirle dinero. La situación derivó en una discusión que rápidamente escaló de tono hasta convertirse en una salvaje agresión.

En ese contexto, el hombre comenzó a golpear a su expareja y luego la atacó con un hacha, provocándole un profundo corte en el rostro. La víctima logró ser auxiliada y fue trasladada al Hospital Interzonal General de Agudos (HIGA), donde recibió atención médica y debieron practicarle varios puntos de sutura para cerrar la herida facial.

Tras el ataque, personal de la comisaría decimoprimera desplegó un operativo que permitió detener al sospechoso, quien quedó inmediatamente a disposición de la Justicia.

La investigación permitió establecer que el violento episodio no fue un hecho aislado. El acusado y la víctima mantenían un extenso historial de conflictos y agresiones. Además tienen un hijo en común y se encontraban separados desde hacía aproximadamente un año, luego de un episodio de violencia de características similares.

Además, el hombre ya registraba una condena por hechos anteriores, un antecedente que ahora forma parte de la investigación y que será valorado por la fiscalía al momento de avanzar con la causa.

La fiscal Constanza Mandagarán ordenó una serie de medidas de prueba para reconstruir la mecánica del ataque, entre ellas la incorporación de la historia clínica de la víctima, los informes médicos sobre las lesiones sufridas, el secuestro del hacha presuntamente utilizada y la toma de declaraciones testimoniales.

Los investigadores también buscan determinar si existían denuncias recientes, medidas de protección o restricciones de acercamiento vigentes al momento del ataque, además de reconstruir el contexto de violencia que precedió al hecho.

El acusado permanece detenido y en las próximas horas será trasladado a sede judicial para prestar declaración como imputado por tentativa de femicidio. Posteriormente, la fiscal resolverá su situación procesal sobre la base de las pruebas reunidas.

Para los investigadores, el ataque representa un nuevo episodio de un ciclo de violencia que ya había tenido antecedentes judiciales. La separación de la pareja, ocurrida un año atrás por un hecho similar, la condena previa del imputado por violencia y la agresión con un hacha que dejó a la víctima con lesiones en el rostro son elementos que la fiscalía considera centrales para sostener la acusación por tentativa de femicidio.

Había sido condenado por
violento robo a un jubilado
La detención del hombre acusado de intentar matar a su expareja con un hacha durante el fin de semana volvió a poner en primer plano sus antecedentes penales.

El imputado, que permanece a disposición de la fiscal Constanza Mandagarán por una causa de tentativa de femicidio, ya había recibido una condena de seis años de prisión por un violento robo cometido años atrás contra un jubilado de 85 años.

Aquel expediente judicial se remonta al 7 de agosto de 2018, cuando el entonces joven delincuente (23) ingresó a una vivienda del barrio San Antonio tras trepar el paredón perimetral de la propiedad. El dueño de casa fue sorprendido dentro del inmueble y sometido a una brutal agresión mientras el ladrón buscaba dinero y objetos de valor.

Según quedó acreditado durante la investigación, el asaltante redujo al hombre de 85 años, lo arrojó al piso, le ató las manos y le cubrió el rostro para impedir que pudiera identificarlo. Mientras recorría la vivienda, lo golpeó en distintas oportunidades y lo amenazó de muerte para evitar cualquier intento de resistencia.

La víctima recordaría más tarde una de las frases que marcaron aquel episodio. “No hablés, gringo, porque te mato. Yo quiero trabajar en silencio”, le dijo el delincuente mientras continuaba revisando la casa en busca de pertenencias.

El robo concluyó con la sustracción de dinero en efectivo, un televisor, un radiograbador, un reproductor de DVD, joyas, documentación personal y otros efectos. Días después, durante un allanamiento realizado en el domicilio del sospechoso, los investigadores recuperaron gran parte de esos bienes.

La identificación del autor fue posible gracias al testimonio del propio damnificado. Aunque el agresor intentó ocultar su identidad cubriéndole el rostro, el jubilado alcanzó a reconocerlo porque tiempo antes había realizado trabajos de pintura en la vivienda. Esa circunstancia resultó determinante para orientar la pesquisa encabezada por la entonces Fiscalía de Mariano Moyano.

La investigación también incorporó la declaración de un testigo que observó al sospechoso abandonar la vivienda y otros elementos de prueba que fortalecieron la acusación, entre ellos publicaciones realizadas en redes sociales en las que ofrecía a la venta algunos de los objetos sustraídos durante el asalto.

En marzo de 2019, el Tribunal Oral en lo Criminal Nº 3 homologó un acuerdo de juicio abreviado y lo condenó a seis años de prisión como autor de un robo agravado por el uso de arma y por escalamiento. Al momento de fijar la pena, el juez Fabián Riquert ponderó como agravante la avanzada edad de la víctima y la violencia desplegada durante el hecho.

Casi siete años después de aquella condena, el hombre volvió a quedar detenido. Esta vez, la acusación es considerablemente más grave. La fiscal Constanza Mandagarán le imputa haber intentado matar a su expareja, con quien tiene un hijo en común, luego de presentarse en su vivienda para exigirle dinero y atacarla con un hacha.