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Policiales 6 de enero de 2026

Habló el hombre baleado por motochorros: “Nací de vuelta”

Mariano Jaureguiberry sobrevivió al ataque de cuatro "motochorros" el domingo por la noche en su casa del barrio San Carlos. "Estamos inmersos en un sistema perverso generado por años de dejar hacer, de malas políticas, de mala educación, de gente que se gana la vida no trabajando, es todo un sistema que no funciona", dijo en una entrevista.

El hombre baleado por cuatro delincuentes que lo asaltaron el domingo a la noche, cuando llegaba a su casa del barrio San Carlos junto a su hijo, dijo que volvió a nacer y que prefiere que la policía no atrape al agresor para que luego no vuelva a desquitarse con él y su familia.

“Realmente todo el mundo me dice que nací de vuelta, todavía no caigo”, expresó Mariano Jaureguiberry en una entrevista televisiva. En ese marco, contó además cómo se produjeron los hechos.

En diálogo con Teleocho Informa, el noticiero de Canal 8, el comerciante explicó: “No ando nunca con mi hijo en la moto, el domingo decidí llevarlo después del trabajo… Veníamos charlando hasta que llegamos y él se bajó a abrir el portón del garaje. Fueron segundos y ahí sentí que paró una moto atrás mío y uno me gritó que le entregara mi moto”.

Según reveló, el verano pasado ya había sido víctima de un hecho similar. “En febrero me robaron la misma moto en Independencia y Moreno a las 3 de la tarde, y como siempre me gustaron las motos me la compré de vuelta, pero siempre voy con atención y siempre le digo a todo el mundo que cuando te vienen a robar tenés que entregar todo, no discutir”, señaló.

Respecto de la herida de bala, Jaureguiberry señaló que el proyectil le “ingresó por debajo del omóplato, por el lado izquierdo” debido a que en ese momento “estaba caminando agachado”. “Tengo alojada la bala en el pectoral, me palpo y la siento. Cuando los médicos del Hospital Privado de Comunidad (al lo que llevó su propio hijo después del asalto) vieron que no tocaba nada grave, nos relajamos. Tengo un edema muy grande y van a esperar una semana para sacármela. Si hubiera estado un poquito más erguido la bala no hubiera hecho ese recorrido y me hubiera pegado en el pulmón o en el corazón”, indicó.

Y agregó: “Está claro que la idea del tipo era matarme. Así estamos. Y va a seguir, esto no para. Estamos en una realidad absoluta de desprotección y yo soy absolutamente escéptico de que esto vaya a cambiar a la brevedad”. En ese contexto, el comerciante contó que decidió seguir con su vida normal tras el hecho porque necesita “estar distraído”.

“Vine a trabajar porque necesito estar distraído, la vida sigue. Soy empresario gastronómico y tengo mucha gente a cargo. Lo que sí decidí es dejar de andar en moto”, admitió.

En la misma línea, Jaureguiberry manifestó que sabe que este miércoles habrá una marcha en reclamo de más prevención en la zona y opinó acerca de la inseguridad reinante. “Cuando pasan estas cosas la gente se la agarra con la policía y yo siempre digo que la policía tiene una partecita, pero estamos inmersos en un sistema perverso generado por años de dejar hacer, de malas políticas, de mala educación, de gente que se gana la vida no trabajando, es todo un sistema que no funciona. El sistema carcelario, el Código Penal, las leyeres, los jueces… La policía no tiene nafta, los móviles son un desastre. No tienen medios para trabajar”, lamentó. Y añadió: “Estamos cansados de ver gente que reincide una, diez, mil veces en delitos graves… Encima Mar del Plata por ser de un color político diferente al de la Provincia siempre está relegada, es carne de cañón”.

En tanto, se mostró desinteresado en saber cómo sigue la investigación judicial que llevan adelante el fiscal Carlos Russo y los efectivos de la comisaría novena para identificar y detener a los delincuentes. “No me interesa. Es más: el tipo ya sabe dónde vivo. Prefiero que lo dejen, que no lo agarren, si lo agarran y lo meten preso después puede venir a desquitarse con nosotros. Es una locura y pasa todos los días, todo el tiempo. No se puede vivir en paz en ningún lado”, se quejó.

Por último, reflexionó: “Yo tenía esa moto sin patente cuando me la entregaron y nunca me paró nadie, imaginate que yo soy una persona de bien… La cantidad de gente que andará con motos de otros y sin patente y que no los paran nunca que habrá”.