6 de agosto de 2018
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Hacia una Uberización de la Educación

Por Gustavo de Elorza Feldborg (*)

¿Ubers y Robots, un jaque mate a los empleos del futuro?

Los desarrollos tecnológicos de estos últimos tiempos, cada vez más nos llevan a tener que comenzar, en lo inmediato a pensar en la idea de reinventarnos, en relación al futuro de los empleos, al menos en el corto plazo de los próximos 10 años.

El fenómeno de UBER, conocido por el alquiler de vehículos mediante una aplicación en los móviles, y en donde los choferes de los viajes, son personas no profesionales del transporte de pasajeros, se suman a esta red para prestar el servicio, pudiendo contratarse simplemente, desde la app de UBER en nuestros teléfonos inteligentes.

Dicha organización que revoluciona de forma disruptiva al transporte en las grandes ciudades, presenta en su filosofía una economía que se plantea en términos del trabajo en red, mediante vías de conectividad, y la imperiosa necesidad de una colaboración digital que brinde respuestas y soluciones para casi todo lo que conocemos.

Se instala casi de manera imperceptible y gradual desde otra tecnología como lo es, la venta y el consumo masivo de Smartphone, es decir, dispositivos portables, conectables y que hoy se encuentran constituyéndose como las nuevas neuronas digitales, de un gran cerebro mundial, destinado a utilizar en otras cosas, la inteligencia colectiva planetaria y universal puerta de entrada, para esta nueva forma de modelo global y digitalizado, brindando el soporte necesario donde, todos buscan estar y donde casi nadie quiere quedar afuera.

Ya en la década del ´60, Marshall McLuhan (1962), en la Galaxia Gutemberg, introdujo innovaciones cruciales en el concepto de comunicación y que hoy podemos aplicar de forma directa a la educación y los empleos de los próximos tiempos. Aquél, nos advertía uno de sus pensamientos, – más que actual para esta época -, diciendo: “Modelamos nuestras herramientas y luego ellas nos modelan a nosotros”.

El no planteo de atender y pensar nuevas formas educativas con nuevas estrategias mediacionales, computacionales y comunicacionales de la cognición, con métodos de innovación, donde se enseñe a pensar desde la creatividad, más acordes a las verdaderas necesidades y proyecciones laborales de los ciudadanos de hoy y del mañana, ponen en crisis, a todo el sistema educativo.

Hoy la educación del Siglo XXI, se encuentra transitando círculos dantescos, sin la guía de un Virgilio pedagógico y prospectivo, poniendo en riesgo su principal función: “enseñar”, tarea que una vez supo tener y cumplir, con calidad y donde se formaba a las futuras generaciones.

En la actualidad, sus exponente mas conocidos como son la escuela y universidad, disputan un movimiento de jaque con otros actores, dispositivos y posibilidades tecnológicas de este siglo. Podemos observar el comienzo claro de un proceso de Uberización de la educación, para el cual, debemos resistirlo con un fuerte recelo en la persistencia de evitar que la próxima jugada sea un jaque mate, por las formas desactualizadas de una educación, que ya no brinda respuestas, anticipándonos a ese escenario futuro, desde la construcción de una nueva educación que “enseñe a pensar”.

Si hacemos un poco de memoria, podemos sin problemas darnos cuenta cuando comenzó este proceso, que nos coloca en una situación tan delicada y tan poco percibida, quizás por ignorancia y falta de visión entre otras.

Uno de los primeros casos que debemos recordar es el producido por la victoria de la computadora Deep Blue sobre Garry Kasparov en 1997, mediante y casi de manera imperceptible para el común de las personas, se consagra en su forma mas básica la Inteligencia Artificial, capaz de enfrentarse con un cerebro humano y superarlo en sus aptitudes deductivas y proyectivas (Sadin, 2018).

Los últimos datos pronunciados por el Banco Mundial, informan que en los próximos años – décadas, el 65% de lo que conocemos como empleos en la actualidad, sumado a los empleos del futuro – inciertos aún para muchos – corren el riesgo de ser reemplazados por el uso de autómatas y robots, con base cognitiva en la inteligencia artificial y conectados por la “nube” a escala mundial mediante el uso de la Red Internet, como hoy la llamamos, porque precisamente también su denominación se verá afectada por los grandes cambios tecnológicos e innovativos, pero sobre todo por la operatoria de agentes inteligentes robotizados dentro de la Red.

Y ello, no es un dato menor, puesto que también como la definamos, nos estará indicando que continuamos moviéndonos en busca de nuevas formas de conexión, que tendrán su propio nombre, denotando que el único cambio, es el cambio mismo, ya que tampoco podemos ignorar que en la actualidad el 60% de la comunicación y el principal tráfico de datos e información entre servidores de la Internet, es “no humano”.

Tanto la base tecnológica de la Red, la conexión de los Smartphone, los agentes inteligentes robotizados, la realidad aumentada, las redes sociales y la distribución de muchos servicios digitales de los cuales hoy los seres humanos dependemos y consumimos con rasgos casi narcotizantes, están consolidando un nuevo modelo económico, cultural, comunicativo, laboral y social, pero por alguna extraña razón la educación y su proyección hacia el futuro, es la gran ausente en este cambio.

Por lo tanto, no es de extrañar que los lugares que no ocupemos dentro de este nuevo modelo emergente, sea uberizada por alternativas, como lo son en el presente por acciones y actores que prefieren y se están educando y formando por fuera de la escuela tradicional, con agentes digitales y virtuales, que cuasi cumplen con muchos de los roles de los docentes humanos, dando respuestas a millones de preguntas que realizamos todos los días, la asistencia a los miles de horas de explicaciones de vídeos claros, concisos, muchos de ellos superiores a la de los mejores especialistas, con disponibilidad horaria y sin ningún tipo de agotamiento en repetir sin número alguno de veces lo que necesitamos reforzar, repensar, analizar, desde y cuando queramos acceder a consultarlos, hoy es una realidad.

En esto debemos ser claros y focalizar la atención, la uberización de la educación ya esta en marcha y por más que nos pese, consolidándose.

Mucho se habla de cambios en la educación, pero muy poco se hace, si medimos el cambio y los escenarios a los que nos enfrentamos, la educación de forma caprichosa insiste en modelos repetitivos, lineales de transferencia de información, asistimos a una escuela – universidad donde abundan las respuestas, pero escasean las preguntas. La educación de nuestros tiempos tiene una fuerte base en la información y pocos procesos y desafíos de construcción del conocimiento.

En los casos de implementación de nuevas tecnologías, como medios para facilitar y potenciar los procesos de enseñanza y de aprendizaje – que pese a lo que se avecina, no son mayoría – han trazado el uso de estos dispositivos de manera instrumental y no como dispositivos tecno-pedagógicos, que permitan aprender bajo un modelo de 4 pasos, es decir, aquello que queremos que nuestros estudiantes sepan lo podemos enseñar con metodologías cerebro compatibles aplicadas a la educación.

Una propuesta comprobable desde la experiencia, consiste en el diseño de intervenciones educativas en línea o presenciales, aplicando el método mencionado, consistente en 5 factores neuro – tecno – pedagógico – cognitivo y digital y 4 principios: primero, mostramos aquello que queremos enseñar, segundo describimos y explicamos todas las características y posibilidades de lo que queremos enseñar, tercero realizamos juntos con nuestros estudiantes, distintas formas de “aprender a hacer” y por último, enseñamos y observamos su aplicación en base a desafíos propuestos en diferentes escenarios y contextos.

Por ello, alguna vez decíamos concordando con lo manifestado por Alejandro Ganimian, cuando dijo: “entregar Netbook a las escuelas no ha tenido efectos positivos y, en algunos casos, fue negativo”. De la experiencia y con miras a proyectar políticas educativas pensadas y debidamente planificadas, las cuales permitan a las próximas generaciones poder enfrentar los retos de sociedades quizás uberizadas, con procesos y acciones robotizadas, superen la efectividad y eficiencia de agentes digitales que compiten por sus espacios laborales, será el próximo desafío de la escuela y veremos cuantos se sumarán a ello.

Una proyección educativa con sentido y lógica de futuro, que involucre a las personas en su desarrollo, debería pedagógicamente hablando, estar centrada en el “estudiante” y en sus dimensiones de construcción de Redes de Aprendizaje basadas en la comunicación escrita asincrónica (ALN), mediante la inclusión de recursos de aprendizaje en línea, que faciliten el intercambio de información y construcción de conocimiento, fuera de las restricciones de tiempo, creando entornos personales de aprendizaje, que den respuestas concretas al desborde tecnológico en el que vivimos, y que como mencionamos, la educación todavía no ha sabido aprovechar ni resolver, contribuyendo así, que las generaciones en camino, puedan llegar a ser controladas y asistidas por un mundo de aplicaciones “inteligentes”, o lo que es peor, vivir en una era donde las personas estén geolocalizadas por agentes digitales en la Red, que uberizan todo lo que somos, pensamos y hacemos.

A esta altura, cabe la pregunta de anticipar un escenario posible de jaque mate, cuando estos agentes nos sugieran e intenten proponernos casi sin darnos cuenta, en que debemos pensar. ¿Estaremos de acuerdo?
(*): El autor es profesor universitario y especialista en Educación y Nuevas Tecnologías (Flacso) y autor del libro “Revolución del aprendizaje en tiempos de lo digital – Nuevos territorios educativos siglo XXI”.

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