Cultura

Florencia Etcheves: “Hay fascinación con la muerte, es el único enigma que no pudo responder el hombre”

La trama y los detalles de su nueva novela "Errantes", la forma de escribir, el periodismo, la revolución feminista y el abordaje de determinados temas fueron parte de la charla de la periodista con LA CAPITAL, que participó del ciclo Verano Planeta en el museo MAR.

Un antigua foto aparecida como de la nada desencadena una historia policial, que incluye suicidios juveniles, ex presidiarios reincidentes, a una periodista de TV como protagonista, todos unidos por pequeños detalles. Esa es la trama de “Errantes“, la cuarta novela de Florencia Etcheves, un libro que conjuga intriga, humanismo, temas punzantes como el suicidio infantil y hasta un homenaje a un amigo fallecido, un periodista que “fue mi primer lector”, confesó la autora.

A pesar de detalles obvios, como que la protagonista es una periodista de TV, Etcheves (que trabajó durante un cuarto de siglo en los noticieros de Canal 13 y TN) niega que se trate de una novela autobiográfica.

“Cero -dice con el mismo tono con el que presentaba las noticias-. Sí lo es la primera novela, con la abuela de la protagonista que era mi abuela y la situación del casi ahogamiento en Ecuador”.

Sin embargo, reconoce una “vampirización absoluta de todo mi entorno” a la hora de alimentar las historias y cuenta situaciones protagonizadas por amigas que se reflejan en los diálogos impresos.

Y, como reafirmando que “Errantes” no es autobiográfica, la escritora revela que “la mitad de la novela estaba basada en una actriz, no en una periodista, pero no me funcionaba. No tenía la suficiente curiosidad para indagar, así que la cambié a periodista. Nunca había puesto a una periodista de protagonista por la literatura del yo”.

Además, al transcurrir en un escenario transitado durante su anterior vida laboral, Etcheves confiesa que “me costó muy poco”, ya que a los 21 años empezó a trabajar en Canal 13 en la producción del programa de Enrique Sdrech, situación que le hizo ganar experiencia en sets televisivos, recorrer juzgados o ejercitar la paciencia durante las guardias en los lugares de los hechos policiales.

Diálogos

Ante el público, la autora presentó la novela en el ciclo “Verano Planeta 2019” que se desarrolla en la Museo de Arte Contemporáneo (MAR), con el periodista local Martín Kobse como moderador.

Sobre “Errantes” explica que “sigo en el mismo universo en el que trabajé desde que tuve 21, la crónica policial. Ahora es fuera de la TV, son de ficción, pero el universo es el mismo y a mí me queda cómodo. No sé si hubiese podido hacer literatura erótica o novela histórica, no tengo las herramientas para eso”.

Asimismo, asegura que la generación de los distintos climas del relato hacen a la novela. “Es eso -describe-, sumergir a la persona en esa historia. Esa es la diferencia con las noticias, antes veía en las coberturas cosas que no las podías contar, pero no porque me lo prohibieran sino porque el tiempo es tirano y tenés que contar las novedades del caso”.

“Todo el mundo del detalle siempre me entretenía mucho en las coberturas”, añade y recuerda cuando, por ejemplo, estando en Río Cuarto cubriendo el crimen de Nora Dalmasso fue a comer al restaurante de la última cena de la víctima, ocupó la misma mesa que ella y hasta pidió el mismo plato.

Sentada en el comedor del hotel que la aloja, mientras el sol del mediodía que encandila, Florencia explica el uso de los detalles a lo largo de la trama. “Sirven para acercar al lector, los metes en el universo de esa persona, en este caso de Carmen. El lector no tiene idea, le tenés que contar más allá de ese mundo que la protagonista transita y siente cercanía porque son cosas universales que le pueden pasar a cualquiera, a pesar de su universo (el canal de TV) que el lector no conoce”, cuenta mientras juega con la cadenita verde que sostiene sus anteojos.

Encuentros

Habitual protagonista de las charlas de “Verano Planeta”, ya que participó con sus anteriores novelas (La Virgen en tus ojos, La hija del campeón y Cornelia), define a los encuentros como “geniales. Ahora escribo, pero durante 25 años trabajé expuesta, es normal que la gente se te acerque y pregunte sobre los casos”.

Igual, reconoce que todavía le cuesta decirse escritora cuando le preguntan “¿qué sos?” y confiesa que en los registros de hotel sigue escribiendo “periodista” en el casillero profesión.

Consultada sobre cómo es estar del otro lado del grabador, la escritora dice que “es complicado. Al principio cuesta un poco porque estás acostumbrada a preguntar y no a que te pregunten. Las primeras notas me parecían divertidas, eran todos amigos, muy relajado”.

El género policial se perfila como imbatible para los lectores y, en la opinión de Etcheves, eso se debe a que “hay fascinación con la muerte, es el único enigma que no pudo responder el hombre. Es lo único que sabemos que a todos nos va a pasar de manera ineludible, antes o después”.

Asimismo, reconoce que cuenta con un variado arco de lectores, ya que en las redes sociales le escriben desde “chicas muy jovencitas, mujeres y muchos varones, que me encanta, porque hay como una cosa de que los varones no leen a mujeres” e invita a leer “Errantes” porque “me parece entretenida, es una lectura amigable, van a pasar un buen rato pasándola mal, porque con un policial a veces la pasas mal”, se ríe.

Cambios

En la novela se aborda un tema difícil, como el del suicidio juvenil, y la autora explica que no hay protocolo específico para el tratamiento porque “es ficción”, a diferencia de lo que sucede en TV.

“En la realidad, en la TV, hay protocolos para tratarlo pero en la ficción está lleno de gente que se suicida. Igual acá hay voluntad viciada”, cuenta y confiesa que se inspiró en el juego en línea “La Ballena Azul”.

Asimismo, sostiene que en el periodismo “no vale todo, en la literatura sí, porque se puede hacer mucho daño. Hemos mejorado desde la época que decíamos crimen pasional y un señor que le pega a la mujer tiene problema de pareja porque no había contexto ni marco teórico”.

“Me parece -añade- que desde ese momento hasta ahora se avanzó mucho, culturalmente la gente cambió muchísimo. Hoy no pasa todo, hay una sociedad más atenta a eso, hay un cambio cultural muy grande”.

Reconocida como militante feminista, Etcheves considera que “ya estaba el cambio cultural, había un caldo de cultivo muy grande. Esta cuarta ola del feminismo viene de la mano de las chicas, la revolución de las hijas como dice (la periodista Luciana) Peker, y las más jóvenes no tienen tiempo, tienen la velocidad del click de la computadora, tienen otro ritmo. Ellos ya nacieron deconstruidos, tienen otra cabeza y me parece espectacular”.

Asimismo, explica que “las mujeres nacimos mujeres y estamos expuestas a lo peor desde que nacimos. No tenemos miedo, estamos acostumbradas a pelear por lo que tenemos y cuando lo tenemos a no relajarnos. Lo conseguido a lo largo de la historia fue con lucha y no pidiendo permiso ni perdón. Ninguna revolución se hizo así”.

Y si bien empezó a trabajar desde chica en un universo masculino, asegura que “no sufrí ninguna situación de acoso ni laboral” y reconoce que “soy una privilegiada, tuve suerte, tuve la entrada con Enrique Sdrech, que era súper respetado, una garantía. Nunca tuve ningún inconveniente por ser mujer”.

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