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Jorgelina Aruzzi: “los argentinos tendemos a ponerle humor a la tragedia”

La actriz llega a Mar del Plata con "El ser querido". En el unipersonal habla sobre el amor, el cuidado y los vínculos, a través de la historia de una mujer que cuida a su marido internado desde hace largo tiempo.

Arte y Espectáculos 6 de septiembre de 2026

En la sala de espera de un hospital, una mujer acompaña a su marido internado en terapia intensiva. Aguarda un milagro e intenta, sin demasiado éxito, aprender a tocar la guitarra. Así comienza “El ser querido”, el unipersonal de Jorgelina Aruzzi, que se presentará este miércoles, 9 de septiembre, a las 21, en el Centro de Arte MDQ.

Entre acordes y silencios, Aruzzi, también autora y codirectora -junto a Dalia Elnecavé-, reflexiona sobre los problemas del sistema de salud, sobre la vida en pausa de quien cuida, sobre por qué siempre son mujeres quienes cuidan y sobre quién cuida a la que cuida.

Con una mezcla de humor, la actriz pone el cuerpo a la crudeza de lo cotidiano con el rock nacional como hilo conductor. “El humor es la única forma que tuve de entrarle al tema”, reconoció la artista en una charla con LA CAPITAL, en la que también habló de la tendencia cada vez mayor a la deshumanización del sistema de salud, la soledad de quienes cuidan a personas enfermas y de la falta de interés por las personas que no son productivas.
Es que a la protagonista de esta obra “le pasa la vida por los costados”, mientras cuida, mientras espera, mientras siente en soledad, mientras reflexiona sobre su relación y trae a la escena otro tema vigente en la actualidad: las violencias en los vínculos y en el rock.

La dupla creativa Aruzzi-Elnecavé, está acompañada en esta puesta por la producción general de Andrea Stivel y Sebastián Celoria.

Reconocida por su paso por la televisión en tiras como “Chiquititas”, “Son Amores”, “Amor Mío” y “La Niñera”, Aruzzi encara con este unipersonal el desafío de sostener sola en escena el relato, que, antes de subir a este escenario marplatense, definió como “una tragedia”.

“Me encanta Mar del Plata, así que hice todo lo posible por poder meter una función este miércoles, porque no tenía otro momento”, compartió la actriz que hizo temporada 2023/24 con “El Beso”.

“Hay una deshumanización (…). Importa lo productivo, importa la gente que es productiva para el planeta y, bueno, el resto que se arregle”, cuestionó Jorgelina Aruzzi sobre uno de los temas que aborda “El ser querido”.

—En este caso venís con una obra de tu perfil más independiente, más autogestivo.

—Respondo a mí misma, sí (risas). En general, cuando hago mis unipersonales tienen que ver con poder expresarme, lisa y llanamente, con lo que siento, con las preguntas que tengo ganas de hacerme, con quién quiero trabajar y con cómo queremos la puesta en escena. Me encuentro con factores que a otro nivel no me gusta tanto abarcar.

—Y abordás una historia entre la comedia y la tragedia.

—En este caso es una obra trágica, pero está abordada desde la comedia. Cuando escribí el texto sentí que mi única manera de entrarle al tema es el humor, y el público se siente identificado, porque la obra nos hace sentir que también están en esa sala de espera con ella. Todos estuvimos alguna vez en un hospital, todos acompañamos, hacemos una guardia, hacemos un análisis, y hay algo que une. En general, la gente se ríe mucho con lo trágico que es la obra, porque creo que los argentinos tendemos a ponerle mucho humor a la tragedia. Enseguida hacemos un chiste, enseguida sale algo. El humor nos sirve a las argentinas y argentinos como un vehículo para contar cosas, para sobrevivir a las crisis. Que son muy seguidas.

—La situación del sistema de salud ¿Se cuela en la historia, entre otros temas?

—En una de las primeras capas de la obra, el tema es el sistema de salud; otra son los vínculos que van desapareciendo con el tiempo de estar ahí. ¿Quién se queda? ¿Quién cuida a la que cuida? Que en general somos las mujeres, que ya estamos como formateadas para cuidar. Dejás tu vida, estás hospitalizada sin tener vos un problema de salud, no podés continuar con tu vida, y ¿hasta cuándo? Y también nuestra manera de querer a los otros.Y también un poco de la soledad que implica estar en esa situación. Empezás a tener, entre comillas, nuevas amistades, como las enfermeras, las doctoras, los doctores. Empezás a comer peor. A veces no somos conscientes de esto a nivel cotidianeidad. Lo vemos también con la discapacidad: las mamás que cuidan a sus hijos discapacitados también tienen que ir a trabajar, y están solas. Entonces es un poco analizar cómo pensamos en cuidar no solo al que lo necesita a nivel salud, sino también a las personas que esa persona necesita que estén bien para cuidarnos.

—En este caso, una pareja.

—En este caso es un hecho singular de una mujer que explora su relación con ese marido que está cuidando, a través del vínculo con las hijas de él. Es complejo, pero tiene humor, tiene rock nacional. Cuando cuidás a alguien, en general las personas cuidadas se pelean con sus cuidadores. En el caso de esta historia, ella quedó cristalizada en una época y quiere un milagro para su marido a través de la guitarra. En la obra conocemos por qué, quién es su marido, quién es ella. Y hay pequeñas violencias que vamos viendo: no solo la violencia hospitalaria, que tal vez es la escasez de cosas, sino en los vínculos que vamos formando, y en una generación -la del rock nacional- donde todavía no estaba muy claro que muchas cosas están mal desde los vínculos.

—Estos temas sobre los que reflexionás en la obra son algo en lo que tendemos a no pensar hasta que nos cae de golpe.

—Totalmente. No está dentro de los planes para nada, es un cimbronazo. Y un poco esto del rock nacional es una manera de que quede cristalizada una juventud que ya no está.

—Hay mucho por hablar, analizar y cambiar sobre el rol de las mujeres en los cuidados.

aruzzi hoy

—Está súper vigente. Un tema que hay que seguir defendiendo, hablando. Sobre todo, ¿qué vamos a hacer como sociedad con temas como estos? El cuidado a las personas que necesitan ser cuidadas. Hay una deshumanización, vamos hacia allá, y me parece que no se ve mucha reflexión hacia el otro lado. Importa lo productivo, importa la gente que es productiva para el planeta y, bueno, el resto que se arregle. Es un tema muy amplio para hablar de los suministros, las burocracias, las obras sociales, los hospitales, la carencia. Cuando caés en ciertos lugares y tu salud está en riesgo, la diferencia la hace lo humano en cómo continúa la vida. Y reflexiona acerca de lo cortita que es la vida, de los valores y de cómo queremos vivir.

—La obra te debe demandar, física y mentalmente, bastante.

—Sí. Igual, para mí lo difícil de las obras son los ensayos y los comienzos. Después se pone más tranquilo.

—Además acabás de estrenar en teatro con Suar y ¿estás grabando una serie?

—Estrenamos una obra con Peto Menahem, que nos escribió Adrián, que se llama “Con la nuestra”, en el Paseo La Plaza. Y voy a ir a grabar la segunda parte de “Menem” también, en la segunda parte del año. “Menem” es un evento increíble: amigos, unos actores bárbaros, un director genial, es una gran experiencia hacerla, sobre todo porque es una época que, si bien yo era muy joven, la viví.