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Policiales 16 de febrero de 2026

Juzgarán al acusado de cometer el crimen del centro y a su amigo por encubrirlo

La Justicia de Garantías elevó a juicio la causa que investiga el homicidio de Esteban Bellini (27), ocurrido hace casi un año en Rivadavia y Santa Fe. Lucas Ezequiel Ramos es el imputado por el hecho, mientras que a Gonzalo Olivera lo acusan de ser su cómplice.

Esteban Bellini, el joven asesinado en Santa Fe y Rivadavia.

A casi un año de ocurrido, la Justicia de Garantías elevó a juicio la causa que investiga el crimen del centro, con dos imputados formales.

Se trata de Lucas Ezequiel Ramos, acusado de ser autor del homicidio que tuvo como víctima a Esteban Luis Bellini (27), y de su amigo Gonzalo Olivera, supuesto cómplice. Para la magistrada Lucrecia Bustos, la fiscal María Constanza Mandagarán logró reunir pruebas de la responsabilidad de ambos en el caso, lo que amerita que el mismo se resuelva entonces en un debate oral.

El fallo de la jueza se dio a conocer días atrás, luego de varias idas y vueltas generadas por los recursos de apelación que presentó la defensa de Olivera. Ahora, resta que sea sorteado el tribunal y se fije la fecha de inicio del proceso.

La víctima falleció en el HIGA.

La víctima falleció en el HIGA.

El hecho en cuestión se registró en la madrugada de lunes 3 de marzo de 2025 en Santa Fe y Rivadavia cuando, de acuerdo a la investigación de Mandagarán, Ramos le clavó un destornillador en la sien a Bellini durante una discusión. Todo habría comenzado poco antes en un bar de la zona y luego continuó con el violento desenlace en la vía pública.

A raíz de la lesión, la víctima fue trasladada al Hospital Interzonal General de Agudos (HIGA) donde finalmente en la noche del martes 4 de marzo se confirmó su fallecimiento. La autopsia reveló que el elemento que le había sido clavado en la cabeza había causado un daño irreversible en el cerebro.

En ese contexto, Mandagarán y sus colaboradores tomaron testimonios y analizaron imágenes tomadas por cámaras de seguridad de la zona, en pos del esclarecimiento de lo ocurrido. Esas tareas permitieron establecer que Bellini, que sufría adicciones y solía pernoctar en la vía pública algunas noches, había mantenido una discusión previa con otro hombre en el bar Escobar, ubicado a pocos metros del lugar donde fue hallada por los testigos.

El miércoles, al día siguiente de la muerte, Ramos ya estaba identificado por distintas fuentes, como cámaras de seguridad y testigos, por lo que la Justicia autorizó el allanamiento a una casa en donde se secuestraron prendas de vestir que podrían haber sido utilizadas por el imputado. Sin embargo, éste no fue hallado. En cambio, la policía aprehendió en primera instancia a Olivera, un amigo suyo, y finalmente la fiscal lo acusó de encubrimiento por ayudar a Ramos a huir.

El operativo fue autorizado por la jueza Bustos, y realizado por la policía en una vivienda de Santa Cruz y Bordabehere, de la cual se secuestraron varias prendas de vestir del imputado y su pareja, tres juegos de llaves con manchas hemáticas y un teléfono celular que sería peritado en los próximos días. Este aparato, en tanto, pertenecía al morador de la propiedad, un hombre de 29 años que quedó aprehendido y acusado de encubrir el crimen.

En ese marco, declaró ante Mandagarán que no vio el ataque contra Bellini, que poseía esas prendas secuestradas porque el hombre identificado y buscado como autor del crimen es su amigo y que, previo a lo ocurrido, le había solicitado que las tuviera consigo. Además, manifestó que tuvo que asistir a la novia del acusado porque después de la pelea se desmayó.

El 18 de marzo siguiente, familiares y amigos de Bellini realizaron una marcha por la ciudad en la que reclamaron justicia y que la policía atrapara a los autores del hecho. La madre de la víctima, Débora Castro, pidió “que no sólo agarren al que lo mató sino también a los cómplices”.

“El salía de bailar y lo emboscaron ahí en Corrientes y Belgrano, lo empezaron a correr entre varios. El asesino está identificado, pero no solamente quiero al asesino, sino también a los cómplices”, especificó. La progenitora del joven asesinado hacía referencia al sospechoso, pero también a su novia y a su amigo, que se hallaban con él al momento del ataque.

Débora Castro junto a su hijo Esteban Bellini.

Débora Castro junto a su hijo Esteban Bellini.

“Esteban se fue del lugar y cuando estaba en Rivadavia y Santa Fe, que pensó que ya no le iban a hacer nada, se le apareció uno que estaba con una mujer y sin dudarlo lo atacó con un destornillador”, dijo Castro a la prensa. Y agregó: “Queremos que estén todos presos, eran una pandilla”.

Cuatro días después, el sábado 22 de marzo, Ramos cayó detenido en Carballo y Aguirre cuando intentaba recoger a su pareja a la salida del trabajo. Al ser arrestado, la policía también secuestró su celular y la moto en la que estaba, que sería la misma en la que huyó tras atacar con un destornillador a Bellini. En tanto, contra la mujer no surgieron pruebas, por lo que no se la acusó ni quedó afectada al proceso judicial.

En la mañana del domingo siguiente, el presunto homicida fue trasladado a Tribunales donde, asistido por la Defensa Oficial, se negó a declarar ante la fiscal Mandagarán, quien lo notificó de la imputación formal por “homicidio”. En ese marco, se dispuso que quedara alojado en la Unidad Penitenciaria Nº 44 de Batán.