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La Ciudad 19 de octubre de 2026

La inversión y el trabajo como motores de una historia industrial

Astilleros SPI llegará a su cincuentenario en 2027 con más de 4.100 buques atendidos y 90 construcciones navales. Sandra Cipolla destacó el empleo calificado y el desarrollo de la industria nacional.

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SPI Astilleros construyó una trayectoria ligada a la reparación de buques, la ingeniería y la generación de empleo.

Con más de 4.100 buques atendidos y 90 construcciones navales, SPI Astilleros se prepara para cumplir 50 años en 2027. Nacida con capitales nacionales, la empresa consolidó una trayectoria asociada a la reparación, el mantenimiento y la construcción de embarcaciones, con un papel relevante en el desarrollo del puerto de Mar del Plata.

Su historia está marcada por inversiones que ampliaron la infraestructura naval de la ciudad. Entre ellas sobresalen un elevador sincrónico y la incorporación de dos diques flotantes: el Mossdock, en 1994, y el Mossdock 2000, en 1999. Fueron decisiones que implicaron riesgos económicos, pero permitieron aumentar la capacidad de respuesta a las necesidades de la actividad portuaria.

“La historia de SPI está marcada por decisiones que implicaron asumir riesgos para desarrollar capacidades y responder a necesidades concretas de la industria naval”, señaló su presidenta, Sandra Cipolla. Y agregó que aquella apuesta refleja la convicción de que el crecimiento depende de “invertir, innovar y acompañar el desarrollo de su entorno”.

La ingeniería ocupa un lugar central en la actividad del astillero, desde el diagnóstico y la planificación hasta la ejecución de reparaciones complejas y la construcción de nuevas unidades. Sus equipos trabajan con embarcaciones pesqueras, remolcadores y naves de recreación, investigación, defensa y seguridad, además de proyectos vinculados con el gas, el petróleo y los servicios offshore.

Entre las embarcaciones atendidas figura la Fragata ARA Libertad. En el campo de la construcción naval, los buques Luigi, Anita y Santísima Trinidad son parte del recorrido de la compañía. A ello se suman operaciones de halaje y botadura, que exigen planificación, precisión y estrictas condiciones de seguridad.

“Cada embarcación presenta requerimientos particulares y exige comprender las necesidades del cliente, planificar las tareas y encontrar soluciones técnicamente adecuadas”, explicó Cipolla. Para la empresaria, la fortaleza de SPI reside en integrar ingeniería, experiencia y trabajo en equipo.

El valor del empleo y la capacitación

El trabajo ocupa un lugar central en la historia de la compañía. El astillero cuenta con más de 300 trabajadores directos y genera actividad para alrededor de 500 trabajadores indirectos mediante proveedores y empresas de servicios, muchas de ellas radicadas en Mar del Plata. En su plantel conviven ingenieros y profesionales de distintas disciplinas con especialistas en soldadura, calderería, mecánica y otros oficios navales.

La compañía destaca especialmente la permanencia de trabajadores con más de 20 y 30 años de antigüedad, cuyo conocimiento se transmite a las nuevas generaciones. “La trayectoria de SPI no puede entenderse sin las personas que la construyeron”, sostuvo Cipolla, quien subrayó la importancia de preservar esa experiencia y abrir oportunidades de formación.

El vínculo con universidades y escuelas técnicas también forma parte de esa estrategia, junto con el acompañamiento a instituciones, organizaciones sociales y al deporte local. Para SPI, el desarrollo industrial y la relación con la comunidad son dimensiones complementarias.

“Un astillero no funciona de manera aislada. Cada proyecto moviliza trabajadores, profesionales, proveedores y empresas de servicios”, afirmó Cipolla. En ese sentido, destacó que las inversiones de la compañía no solo fortalecen su capacidad operativa, sino que también generan oportunidades para otras empresas y trabajadores de la ciudad.

A las puertas del cincuentenario, SPI busca proyectar esa historia hacia nuevos desafíos, con la inversión, la innovación y el empleo calificado como ejes de su apuesta por la industria naval argentina.

“Creemos en la importancia de contar con una industria naval nacional sólida, que genere empleo calificado y permita que el conocimiento y el valor agregado permanezcan en el país”, concluyó la presidenta de la compañía.