CERRAR

La Capital - Logo

× El País El Mundo La Zona Cultura Tecnología Gastronomía Salud Interés General La Ciudad Deportes Arte y Espectáculos Policiales Cartelera Fotos de Familia Clasificados Fúnebres
Policiales 22 de septiembre de 2026

Los dos monos del “Mono” que terminaron en Mundo Marino

Franco Robles, investigado por comercialización de drogas, tenía dos monos de una especie protegida en su casa. La Policía Federal los rescató y ahora deberá pagar 300 mil pesos a Mundo Marino.

Agregar La Capital en

Por Fernando del Rio

 

Franco Robles (31) puede ser considerado por la mayoría de los marplatenses un desconocido, sin embargo, en el año 2019 apareció en las noticias por haber sufrido la amputación de una pierna en un siniestro vial que se llevó la vida de su amigo Ramiro Agüero, de solo 16 años. Se habló entonces de un accidente que no había sido tan accidente y que lo habían querido matar a él por un ajuste de cuentas. Salió en las noticias y ahora sale de nuevo por un acuerdo judicial, al menos, peculiar: deberá pagar a Mundo Marino por el mantenimiento de dos monos que la policía le descubrió en su casa al allanársela.

Los ámbitos del delito suelen aportar escenas cinematográficas en Mar del Plata, ya que la combinación entre marginalidad, códigos del hampa y ley de la selva, donde cada cual hace lo que le cree que está bien tan solo porque le conviene, fertilizan cualquier rareza.

El último 21 de mayo la fiscalía de Estupefacientes a cargo de Daniela Ledesma y Pablo Cistoldi dio la orden a la policía de allanar un comercio en el barrio Jorge Newbery. Se sospechaba que funcionaba un “point” de venta de drogas manejado por Robles y la denuncia también hablaba de riña de gallos y de la existencia de animales exóticos. Cuando los efectivos policiales llegaron al lugar encontraron lo que buscaban. Había cocaína, pero, tal como la División Unidad Operativa de Investigaciones Especiales ya había detectado, también dieron con dos monos de la especie Sapajus Cay conocidos como capuchinos en el domicilio investigado y la convivencia de Robles con dichos ejemplares.

Robles, apodado “Mono”, logró escapar en un Volkswagen Vento a toda velocidad al ver a la policía, pero poco después fue detenido.

La causa principal por comercialización de drogas siguió adelante, incluso a Robles le dictaron el arresto domiciliario, y a la vez se inició un nuevo expediente, ya en la Justicia Federal, para investigar la presunta infracción a la ley de Fauna. Los dos monos fueron rescatados por la policía y puestos a resguardo de la Brigada de Control Ambiental y de la Subsecretaría de Ambiente de la Nación que decidió entregarlos a la Fundación Mundo Marino.

Aquel “accidente”

Robles manejaba en el mediodía del 4 de junio de 2019 una Honda CB 250 y de acompañante iba Agüero. Avanzaba por la calle Alberti cuando al llegar al cruce con Portugal fue embestido por la Toyota Hilux a cuyo mando iba Carlos Flores, un hombre de 68 años también relacionado con el mundo del delito. La camioneta no solo impactó a la moto, sino que la aprisionó contra un paredón. Como consecuencia del choque, Agüero murió y a Robles debieron amputarle la pierna derecha.

Flores, tras el desastre, se escapó corriendo, sin importarle que la Toyota quedara en el lugar. Cuando la fiscal Andrea Gómez lo mandó a detener, ya que consideraba que había atropellado intencionalmente la moto, Flores ya estaba detenido en Batán por unos robos violentos cometidos en agosto de ese mismo 2019.

Durante el juicio oral que se llevó a cabo en 2021 la acusación giró en torno al ajuste de cuentas por problemas de “vecindad delictiva” entre Flores y Robles, con el grave daño colateral de la vida sesgada a Agüero. Se habló de temas pendientes por venta de cocaína en el barrio Jorge Newbery, sin embargo, no pudo superarse la duda razonable y Flores fue condenado a 5 años y 6 meses de prisión.

En los años siguientes Robles, pese al lógico impedimento de haber perdido una pierna, volvió a alternar causas penales como imputado o víctima hasta que el 22 de febrero pasado alguien lo denunció por vender drogas.

Acuerdo y pedido de juicio

Tras el secuestro de los monos capuchinos, la Justicia Federal lo acusó de encubrimiento por receptación de cosa y efectos provenientes de un delito y se llegó a un acuerdo para su sobreseimiento. Existe el instrumento de la reparación del daño para compensar una conducta penalmente reprochable y si el imputado se compromete a cumplir, se le extingue la acción penal.

Así, la fiscalía y Robles acordaron el pago de 300 mil pesos a la Fundación Mundo Marino y los costos del proceso, de manera que quedó cerrado ese expediente judicial. El juez Santiago Inchausti homologó esa resolución.

Pero Robles no se libró de la Justicia provincial, ya que días atrás la fiscal Daniela Ledesma pidió la elevación a juicio por tenencia de estupefacientes con fines de comercialización a raíz de haberse hallado bajo su control y cocaína, marihuana y sustancias para el corte.

La jueza de garantías Rosa Frende debe resolver a la brevedad si eleva la causa a juicio. Mientras tanto, Robles aguarda en arresto domiciliario.