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La Ciudad 1 de septiembre de 2020

Los locales gastronómicos que cerraron durante la cuarentena en Mar del Plata

La baja o nula facturación terminó por afectar a cafés, bares y restaurantes que pese a los esfuerzos no pudieron sostener los espacios abiertos.

Crece la lista de locales gastronómicos que cierran sus puertas durante la cuarentena.

La pandemia por el coronavirus generó en el país y el mundo una crisis económica y sanitaria de dimensiones todavía difíciles de cuantificar. En la ciudad, en el marco de una situación epidemiológica que obligó a retroceder a la fase 3 del aislamiento y endurecer restricciones, diferentes sectores productivos y comerciales pelean día a día para sobrellevar estos tiempos y llegar a la temporada de verano en pie. Pero a algunos la situación los superó.

Este panorama se refleja hoy con mayor claridad en el rubro gastronómico, en el que la baja o nula facturación que implicó para los cafés, bares y restaurantes de la ciudad algunas medidas de prevención, como la cuarentena, llevó a algunos empresarios tomar la decisión de cerrar.

Esta realidad no solo se observa al caminar algunos paseos gastronómicos tradicionales, sino también en las nóminas de afiliados de la Unión de Trabajadores del Turismo, Hoteleros y Gastronómicos de la República Argentina (UTHGRA), que en los últimos meses registran numerosas bajas. La última noticia fue la del cierre de La Nueva Caracola, un emblemático restaurante de la zona del Puerto de la ciudad, aunque es un nombre que se suma a una lista que, esperan los referentes del sector, deje de crecer.

Sobre el cierre de estos últimos días, la secretaria adjunta del gremio, Nancy Todoroff, aseguró que el mismo se daba “con motivo de la insostenible situación a la que se llevó a los establecimientos gastronómicos de la ciudad con el retroceso a Fase 3”.

Según indicó la dirigente, los dueños “no pudieron sostener los gastos fijos”, aunque insistió en la importancia de no individualizar porque el problema es general. “El sector hotelero y gastronómico ya no tiene más herramientas para poder sostenerse”, alertó.

El listado de cierres que maneja el gremio así lo refleja. La Nueva Caracola se sumó en los últimos días a un registro que incluye a otros emblemáticos espacios que debieron bajar las persianas durante la cuarentena, como el local de comida mexicana “Pancho Villa”, la parrilla céntrica “Los Chicos de Europa” y el café de La Perla “Bon Vivant”.

También debieron cerrar sus puertas dos sucursales de la cadena de cafeterías de la Fonte D’Oro, el clásico bar y restaurante de zona Alem “Pehuen”, la cervecería de zona Güemes “Brew House” y sedes de dos históricas ofertas gastronómicas en patios de comida, “Wok” y “Ave César”.

En un principio, el gremio gastronómico también informó el cierre de Málaga (ubicado en 25 de Mayo y Guido), pero posteriormente la noticia fue desmentida por su dueño.

Sin embargo, más allá de aquellos locales que debieron cerrar sus puertas, empresarios gastronómicos aseguran que el retroceso de la ciudad a fase 3 no hizo más que agudizar la incertidumbre de un sector que, a duras penas, intentaba reactivar el ritmo al habilitarse la atención al público en salones.

Desde el Municipio y la Provincia sostienen que fue una decisión necesaria, sobre todo después del peor mes de la pandemia: en agosto se detectó el triple de casos que en julio y el doble de muertos. La prorrogación o no de la medida se debatirá la semana próxima.

Así las cosas, cámaras y asociaciones empresarias que nuclean a referentes del sector advirtieron que, en este contexto, “no hay margen para perder más ventas” y reclamaron reabrir.

En un duro comunicado emitido tras el retroceso de fase, desde la AEHG solicitaron “que se deje sin efecto el cierre dispuesto y que el Estado cumpla su rol de realizar los controles necesarios”. Además, advirtieron que “el estado del sector es terminal y ya no puede esperar más”.