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La Ciudad 19 de abril de 2026

Más protagonismo de Montenegro y las “revelaciones” de un diálogo frustrado

El intendente de licencia se llevó el mérito del fin de la "Saladita de la Bristol". Neme lo siguió con una denuncia propia. Acción Marplatense mencionó el interés de Kicillof de dialogar por Punta Mogotes. Dura reacción libertaria por Chapadmalal.

Las máquinas municipales arrasaron la "Saladita de la Bristol".

Por Ramiro Melucci

El protagonismo de Guillermo Montenegro fue in crescendo desde que no logró desembarcar, como pretendía, en el Ministerio de Justicia de la Nación. Con Juan Bautista Mahiques confirmado en el cargo, el jefe comunal en uso de licencia se mostró una noche en la Fiesta Nacional de la Papa, en Otamendi. Luego “celebró” el aniversario del “intento de toma en El Marquesado” y aplaudió el proyecto del Gobierno nacional para concesionar el complejo de Chapadmalal por 30 años. Unos días después acudió al acto de Malvinas y se ubicó en primer plano. Después, con ayuda de sus concejales, insistió en la importancia de “recuperar Punta Mogotes para todos los marplatenses”. Y la semana pasada tuvo su punto culminante con el allanamiento de la feria de la plaza Bristol que derivó en su demolición.

No tardó en adjudicarse el mérito por la denuncia que en noviembre de 2024, con la firma del entonces presidente del Ente Municipal de Turismo y Cultura, Bernardo Martín, presentó contra la “Saladita” marplatense. El intendente Agustín Neme tampoco demoró en reconocérselo: dedicó dos posteos consecutivos para destacar esa gestión. “Un sueño cumplido para todos los marplatenses”, se regodeó Montenegro con imágenes de los puestos vueltos chatarra. Y los concejales oficialistas hicieron eco.

La resolución del juez federal Santiago Inchausti que dispuso el allanamiento de la feria por infracción a la Ley de Marcas y Designaciones –ejecutado por Prefectura– daba en su último párrafo intervención a la Municipalidad “a los efectos que correspondan”. Esos efectos terminaron siendo la actuación de las topadoras en la madrugada del jueves, en un operativo en que el municipio actuó junto a la policía bonaerense. Lo dejó en claro de entrada el gobierno municipal al destacar los “150 efectivos coordinados por el superintendente y el jefe departamental” y los “casi 100 agentes municipales de diferentes áreas”. Lo ratificó más tarde el ministro de Infraestructura, Gabriel Katopodis, cuando mencionó la colaboración del Ministerio de Seguridad.

 


Neme asumió más tarde su cuota de notoriedad con la denuncia que formuló ante la Fiscalía para que se investigue el negocio del espacio público que había en la Bristol. “Combatiendo a las mafias, ahora y siempre. Sin miedo y sin negociar”, retribuyó Montenegro. El intendente en funciones compuso la nueva presentación judicial con testimonios periodísticos de feriantes que pagaban fortunas por trabajar allí. La investigación previa apunta al Sindicato de Vendedores Ambulantes (Sivara), pero si el negocio se desarrolló durante 25 años y solo en cortos períodos con ordenanza habilitante (en los últimos años ya no había ningún aval legal) es impensable que no haya habido connivencia política. 

Tras la demolición de la feria el municipio quedó en condiciones de reactivar el “Paseo de Compras Bristol”, la unidad turística que creó en 2022 con respaldo del Concejo Deliberante y cuya licitación nunca encaró. Bernardo Martín hacía hincapié en ese proyecto en su denuncia inicial. También la Provincia se manifestó interesada en que “la Playa Bristol vuelva a ser un espacio público cuidado y para el disfrute de todos”.

Esa coordinación no se ve reflejada en otros aspectos de la vida pública. El municipio y el gobierno bonaerense dirimen en la Justicia el futuro del complejo Punta Mogotes. En la última sesión del Concejo Deliberante –desarrollada el jueves pasado– se aprobó por mayoría una resolución del radicalismo para que la Provincia “adopte las medidas para el traspaso al ámbito municipal de la administración” del balneario. Pero no fue el mensaje político lo que más sorprendió. El bloque de Acción Marplatense, por intermedio de Horacio Taccone y Gustavo Pulti, reveló que el gobernador Axel Kicillof está interesado en buscarle una solución dialogada a la disputa.

Taccone contó que se lo dijo a Neme en persona y que se ilusionó con la respuesta que le dio el jefe comunal, pero que pronto volvió a desilusionarse cuando los concejales del PRO advirtieron por redes sociales que “el tiempo de hablar se había terminado”. Pulti fue más allá y reveló que el ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco, le escribió un mensaje de WhatsApp a Neme en el que constaba el deseo de Kicillof. El intendente, según dijo Pulti, no le respondió.

La incógnita que queda en el aire es si ese interés provincial en el diálogo da algún indicio sobre el posible desenlace de la causa judicial. Por lo pronto el proyecto de minoría de Acción Marplatense para encaminarlo no tuvo acompañamiento. Ni siquiera del resto de la oposición. “Es raro estar pidiendo diálogo cuando hay una causa judicial en marcha”, se diferenció la kirchnerista Mariana Cuesta. ¿Puede igualmente haber alguna conversación sobre el futuro de Mogotes que involucre a los ejecutivos municipal y provincial? Siempre existirá esa posibilidad, lo que no es seguro es que algunos deseen contarlo.


Pulti reveló un mensaje de Bianco a Neme para dialogar por Mogotes.

Pulti reveló un mensaje de Bianco a Neme para dialogar por Mogotes.


Otro debate de la semana estuvo vinculado al futuro de la Unidad Turística Chapadmalal. También fue una resolución radical la que lo activó en la Comisión de Educación. Busca que un sector del predio sea cedido a la Universidad Nacional de Mar del Plata para el desarrollo de un campus universitario. Los libertarios respondieron como si se sacaran de una vez toda la tirria acumulada con los radicales. “Es una cuestión meramente política y no tiene ningún otro fin más que la visibilidad política, el clientelismo político, la propaganda política y la vieja demagogia que ha gobernado la Argentina durante muchísimas décadas”, lanzó Rolando Demaio. Así se llevan los dos socios del PRO en el gobierno municipal.

El bloque oficialista estuvo ocupado en otros pormenores. Decidió recorrer la senda hacia la próxima elección con el nombre del PRO. Dejó la denominación “Vamos Juntos” –que reflejaba una etapa de mayor cohesión con otras fuerzas políticas– para poner en valor la identidad partidaria, como pidió Mauricio Macri.

El expresidente se presentó en la reunión del consejo directivo y la asamblea del PRO y volvió a decir lo que ya había planteado en Parque Norte: el objetivo de defender las ciudades en que el partido es gobierno. Sumó ahora el pedido de que se busquen dirigentes “que oxigenen” la política.

Son requerimientos con los que algunos podrían ilusionarse. Neme es uno de ellos. El ganador de las dos últimas elecciones legislativas, Fernando Muro, otro. Transitan con la certeza de que Alejandro Carrancio, de La Libertad Avanza, también busca ser parte de la competencia. Y de que el radical Maximiliano Abad se mueve con intenciones similares.

Montenegro sigue pensando que la única manera de arrebatarle la provincia al peronismo es en alianza con el partido del Presidente. Es de los que postulan al ministro del Interior, Diego Santilli. Pero, como otros tantos dirigentes del PRO, mantiene disputas con los libertarios, a los que les entregó tres parcelas (OSSE, el Emturyc y el Concejo Deliberante) a cambio de una candidatura a senador provincial, pero sin lograr lo que en el fondo buscaba: ser el reemplazante de Mariano Cúneo Libarona.  

Tiene buen vínculo con dirigentes de los dos bandos de la administración libertaria. Pero sabe que lo tildan de “caputista” y hace meses que no habla con Karina Milei, la autora intelectual de la maniobra que lo dejó sin un lugar en el Gobierno.