Policiales

Mujer denunció a su propio hijo por violento: sufre una severa adicción

El caso se registró este jueves a la mañana en el barrio José Hernández. Este miércoles había ocurrido un hecho similar en el barrio Parque Independencia. Semanas atrás, LA CAPITAL publicó un informe en el que especialistas indicaban su preocupación por el exponencial aumento de hechos de violencia intrafamiliar.

Un nuevo caso de violencia intrafamiliar se produjo este jueves a la mañana en Mar del Plata: una mujer denunció a su propio hijo por violento y la policía debió intervenir para detenerlo en medio de agresiones físicas y verbales en una vivienda a la que tiene prohibido acercarse.

El hecho se registró, además, horas después de que ocurriera un episodio de similares características en otro sector de la ciudad.

Todo comenzó cuando una mujer de 62 años llamó al 911 y pidió ayuda porque su hijo la amenazaba y agredía. Según explicó la denunciante, pesaba sobre él una orden de restricción de acercamiento a su domicilio del barrio José Hernández, solicitada por ella misma.

Al arribar al inmueble, ubicado en Juan de Dios Filiberto al 500, el personal policial de la comisaría decimoprimera -con jurisdicción en la zona- escuchó gritos y observó a la víctima forcejeando con el joven. De inmediato, los uniformados intervinieron y detuvieron al acusado, quien intentó resistirse y hasta golpearlos.

En su entrevista con los efectivos, la mujer explicó que su hijo padece una severa adicción a la droga y que había intentado ingresar por la fuerza a la casa, lo cual tiene prohibido judicialmente luego de que ella solicitara su exclusión del hogar porque “es agresivo”. Tras ello, los policías notificaron a la fiscal de Flagrancia, María Isabel Sánchez, de lo sucedido y se dispuso el traslado del aprehendido a la Alcaidía Penitenciaria Nº 44 de Batán.

Según informaron desde la Jefatura Departamental a la prensa, la investigadora inició una causa judicial caratulada “Resistencia a la autoridad, violación de domicilio y desobediencia”, en la que resultó imputado el joven detenido. Vale destacar que el hecho se registró tan sólo un día después de que en el barrio Parque Independencia se produjera un episodio prácticamente idéntico, lo cual no hace más que volver a encender las alarmas de los especialistas en violencia intrafamiliar, quienes semanas atrás confesaron su preocupación por el aumento de casos de este tipo durante 2022 en Mar del Plata.

Este miércoles, el ejemplo de que la situación es grave se había dado en una vivienda precaria del barrio Parque Independencia, donde otro joven también agredió a su propia madre, que debió pedir auxilio a la policía. Personal de la comisaría quinta acudió entonces tras el llamado al 911 y aprehendió al acusado, quien tiene numerosos antecedentes penales, para luego dejarlo a disposición del fiscal de Flagrancia, Gastón De Marco.

Además de agredir a su madre, el mismo detenido había confrontado con otros familiares que viven en otra casilla situada en las inmediaciones de la suya. Tras el operativo, el detenido fue trasladado a la Alcaidía Penitenciaria Nº 44 de Batán.

Una vez finalizado el operativo, la propia mujer solicitó a la Justicia que le dicte a su hijo una orden de restricción de acercamiento hacia ella y que las autoridades intervengan para que sea internado con el objetivo de recibir un tratamiento para superar sus adicciones.

A fines de octubre pasado, los operadores judiciales -tanto del fuero penal como del familiar- y también las fuentes extraoficiales de la policía coincidieron ante la consulta respectiva de LA CAPITAL en que la violencia intrafamiliar recrudeció en 2022.

En esa oportunidad, trascendió un dato escalofriante: después los cuatro días del fin de semana largo de octubre solamente uno de los seis juzgados de Familia -que estaba de turno- recibió 68 denuncias por agresiones entre personas unidas por un mismo lazo sanguíneo o vincular. En general, sostuvieron entonces los informantes, un juzgado marplatense puede llegar a tramitar poco más de 80 casos por mes, aproximadamente. Es decir, casi la misma cantidad se registró directamente en esos cuatro días 7, 8, 9 y 10 de octubre.

En suma, los funcionarios consultados manifestaron entonces que lo que preocupa en la actualidad no es tanto la estadística, sino el incremento de “la calidad de las agresiones”. “Hay situaciones más violentas, más crudas, más grotescas y evidentes”, dijeron, y coincidieron en adjudicarlas la crisis socioeconómica, el consumo de sustancias tóxicas, el estrés de la pospandemia y las consecuencias que todo eso trae a la salud mental de los ciudadanos.

 

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