Opacidades, continuidades y una interna que impacta en lo simbólico
Ningún funcionario municipal explicará ante los concejales el presupuesto y el aumento de tasas. Un retroceso en el diálogo democrático. Montenegro volvió a reunirse con Caputo, Neme lo imita y el PJ define sus listas.
La reunión de la Comisión de Hacienda en que se anunció que no irán funcionarios municipales a explicar el presupuesto.
Por Ramiro Melucci
Hace más de 30 años, cuando las comisiones del Concejo Deliberante se reunían en un pequeño cuarto del tercer piso que podía desmoronarse si ingresaban más de 20 personas –y los únicos testigos de las reuniones eran los asesores de los concejales y algún periodista–, los funcionarios de los gobiernos municipales ya tenían por costumbre asistir a la Comisión de Hacienda a explicar los presupuestos y los aumentos de tasas que se disponían a aplicar.
En ocasiones iban varios secretarios en diferentes jornadas; en otras solo el titular del área de Hacienda. Era un sano hábito democrático escuchar, de boca de sus protagonistas, qué pretendía hacer cada administración con la plata de los vecinos. La semana pasada, por primera vez en décadas, se anunció que ninguna autoridad municipal se presentará en la Comisión de Hacienda a brindar los pormenores del plan de gobierno, aclarar las dudas que puedan haber e intercambiar visiones con los concejales. Un notorio retroceso.
Es más evidente si se mide desde el primer año de Guillermo Montenegro para acá. En 2020, para el tratamiento del primer presupuesto de la gestión, hubo 13 jornadas de exposición con la presencia de todos los secretarios y los presidentes de entes. Se lo bautizó como “método Sívori” porque la presidenta de la comisión era la kirchnerista Virginia Sívori. “Fueron más de 40 horas de debate”, ponderaban cerca de Montenegro para remarcar la apertura al diálogo que el flamante gobierno –que no tenía mayoría en el Concejo– auspiciaba con la oposición.
Con algunas variantes circunstanciales, el sistema se mantuvo mientras el oficialismo estuvo en minoría. Cuando la correlación de fuerzas se invirtió en 2023, la decisión fue terminar con tanta apertura: el año pasado asistieron el secretario de Legal, Técnica y Hacienda, Mauro Martinelli, y el presidente de Obras Sanitarias, Carlos Katz, a informar sobre cada presupuesto. Aunque la oposición no quedó conforme (consideró que algunas consultas que quedaron pendientes no fueron respondidas luego por escrito), ambas jornadas enriquecieron el debate y esclarecieron los fríos números del cálculo de gastos y recursos.
En 2020, para el tratamiento del primer presupuesto de la gestión Montenegro, hubo 13 jornadas de exposición con la presencia de todos los secretarios y los presidentes de entes.
El miércoles pasado, el presidente de la Comisión de Hacienda, el oficialista Marcelo Cardoso, anunció que este año los concejales solo podrán formular preguntas por escrito y que los secretarios las responderán de la misma manera. Vanesa Benavídez, la titular de la Comisión de Ambiente, hizo lo propio: las dudas sobre el presupuesto de Obras Sanitarias también se evacuarán mediante un intercambio epistolar entre concejales y funcionarios. En este caso con un agravante: OSSE cambió en diciembre de presidente (ahora es el libertario Tomás Amato) y era una buena oportunidad para que el funcionario se presentara ante los concejales, que además, por ley, son los accionistas de la empresa municipal.
La mayoría circunstancial de 14 votos le proporciona al oficialismo la posibilidad de disponer a su antojo. Tanto las formas como los plazos: el Ejecutivo presentó el proyecto de presupuesto casi tres meses después del plazo original, cuando se consumía la cuarta prórroga, pero una vez iniciado el tratamiento les dio a los concejales cinco días (tres hábiles) para elaborar las preguntas.
Los funcionarios que confeccionaron los presupuestos tampoco brindan (no los dejan) conferencias de prensa ni entrevistas, por lo que las dudas tampoco pueden evacuarse mediante consultas periodísticas. Demasiada opacidad en un aspecto en el que no debería haber tanto misterio.
El PRO hizo gala de la transparencia del municipio, de la información y los datos abiertos que muestra la página web. Es cierto: Mar del Plata lidera desde hace tiempo, junto con otras ciudades, el Índice de Transparencia que elabora la Asociación Argentina de Presupuesto y Administración Financiera Pública (ASAP). Pero en el caso del presupuesto y las ordenanzas fiscal e impositiva no alcanza, para que sean comprensibles, con publicarlos cuando se aprueban: hay que contarlos, explicarlos, aclararlos. La de contestar preguntas por escrito no parece la estrategia de un gobierno al que le interese dialogar.
Por ahora no está del todo claro de cuánto será el aumento de tasas. El 11% de la narrativa oficialista fue confrontado enseguida por el 37% que arrojó el kirchnerismo. También se desconoce lo que aumentará la tasa de Gestión Integral de los Residuos (Girsu), que encarece la factura de OSSE y según la alianza oficialista aumentará por encima del promedio. Los concejales piden saber, además, lo que costará la recaudación del alumbrado a cargo de EDEA.
Las dudas tampoco pueden evacuarse mediante consultas periodísticas. Demasiada opacidad en un aspecto en el que no debería haber tanto misterio.
Sonó interesante escuchar al concejal Fernando Muro, del PRO, remarcar el aspecto técnico del presupuesto municipal, elaborado por el secretario de Legal, Técnica y Hacienda, el montenegrista Martinelli. Como si no hubiera sido clave la faceta política, el aval de la Casa Rosada “a Agustín Neme”, para que el presupuesto finalmente fuera presentado después de tanta espera.
Detrás de esas minucias asoman las relaciones que ocupan el centro del tablero político marplatense: la de Neme con Guillermo Montenegro; la del intendente en funciones con los libertarios que responden a Karina Milei, la del jefe comunal de licencia con Santiago Caputo y los radicales.
El lunes pasado, Montenegro volvió a reunirse con el estratega presidencial, de rol preponderante en la creación de la Oficina de Respuesta Oficial con la que el Gobierno pretende “desenmascarar mentiras y operaciones de los medios” (Milei dixit).
El encuentro reavivó las especulaciones sobre un posible desembarco del ahora senador provincial en el Ministerio de Justicia para reemplazar a Mariano Cúneo Libarona, el ministro que siempre se está yendo pero nunca se termina de ir. Coincidió con el momento del año en que, según la información que manejaban algunos, Cúneo Libarona iba a dejar el cargo. “No hay nada”, despejaron en el entorno de Montenegro, pero cuando la pregunta fue si la supuesta llegada a Justicia podía significar la renuncia al municipio, la respuesta consistió en recordar el caso de Diego Valenzuela, próximo director de la nueva Agencia de Seguridad Migratoria: el intendente de Tres de febrero pidió licencia en su municipio para asumir como senador bonaerense y luego solicitó una nueva licencia a la espera de la oficialización en el cargo nacional.
POR MAS DENUNCIAS QUE NOS HAGAN NO VAMOS A DAR NI UN PASO ATRÁS FRENTE A LA EXTORSIÓN, EL DESORDEN Y LA OCUPACIÓN ILEGAL DEL ESPACIO PÚBLICO. NO NOS VAN A CORRER
Señores de la Comisión Provincial por la Memoria: la Patrulla Municipal trabaja y va a seguir trabajando para sacar a… pic.twitter.com/m4BVPoEaE1
— Agustin Neme (@agustin_neme) February 5, 2026
Montenegro puede darse por satisfecho en otro aspecto: después de algunas elucubraciones sobre posibles diferencias metodológicas con Neme, el intendente que lo reemplaza reaccionó a la denuncia de la Comisión Provincial por la Memoria por la violencia de la Patrulla Municipal contra los “trapitos” de la misma forma en que lo hubiera hecho él. Tanto le interesa alimentar esa controversia con críticas al gobierno de Axel Kicillof que gran parte de los medios se enteró de la existencia de la nueva denuncia más por la respuesta oficial que por la presentación del organismo provincial.
La oposición mira estas escenas con desconcierto (el mismo que le provocaba la guerra de Montenegro contra los cuidacoches y limpiavidrios) mientras se concentra en la definición del PJ. Esta noche cerrarán las listas y todo hace prever que en Mar del Plata habrá tres: la que impulsa La Cámpora, la del Movimiento Derecho al Futuro y la del Peronismo Marplatense.
Daniel Di Bártolo será el candidato de la lista auspiciada por Fernanda Raverta, que también llevará al director del Hospital Materno Infantil, Hugo Casarsa, en el primer lugar de los congresales provinciales. Adriana Donzelli será la candidata de Axel Kicillof (promovida entre otros por Raúl Calamente y Gustavo Pulti). Llevará a Juan Garivoto como congresal. A la tercera vía la encabeza Rodolfo “Manino” Iriart y lleva a Eduardo Niella como congresal.
Hay quienes suponen que, como mucho, el 15 de marzo pueden votar 6.000 afiliados. El impacto social es nulo; el simbólico es alto: el que se quede con el sello del PJ marplatense tendrá algo más para mostrar en la carrera hacia la intendencia de 2027.
Lo más visto hoy
- 1Un reconocido comediante fue detenido tras golpear a un hombre en pleno centro « Diario La Capital de Mar del Plata
- 2Cómo estará el clima este domingo en Mar del Plata « Diario La Capital de Mar del Plata
- 3Allanaron un domicilio por el asalto de motochorros a una periodista « Diario La Capital de Mar del Plata
- 4El perturbador método de captación de un proxeneta cuentapropista « Diario La Capital de Mar del Plata
- 5Milei justificó el traslado del sable corvo y apuntó contra los peronistas « Diario La Capital de Mar del Plata
