Otro dato contra el relato, el mensaje de Parque Norte y los ecos de la interna
El regreso de Mar del Plata al primer lugar del ranking del desempleo empaña la narrativa oficial. Macri dirigió un pedido a los distritos que gobierna el PRO. Por qué sorprendió el resultado del PJ.
El lunes, ante la convocatoria laboral de una distribuidora, se formó una fila de más de dos cuadras en Independencia y Gascón.
Por Ramiro Melucci
La hilera de más de dos cuadras que se formó el lunes en Independencia y Gascón fue un anticipo gráfico. Decenas de hombres y mujeres con sus currículums en la mano esperaban su turno con el anhelo de conseguir un trabajo en una distribuidora de artículos electrónicos. Al mediodía, tres horas después de comenzadas las entrevistas laborales, seguía habiendo fila. La foto –que recorrió los medios nacionales– ya era elocuente, pero dos días después llegó el dato: Mar del Plata volvió a ubicarse en el tramo final de 2025 entre las ciudades con mayor desocupación del país.
En un año crecieron todos los indicadores, no solo el de desempleo (de 8,6% a 9,5%). Los ocupados que buscan trabajo aumentaron de 11% a 11,8%, los subocupados (aquellos que trabajan menos de lo que quisieran), de 9,9% a 12,2%. Y los subocupados demandantes, de 5,7% a 7,2%.
Las estadísticas del Indec chocan de frente con el discurso municipal. “Somos la ciudad que lidera la baja del desempleo, la que tiene números récords en construcción y la que recibe a millones de turistas todo el año”, dijo el intendente Agustín Neme en la apertura de sesiones del Concejo Deliberante.
Los números se empecinan en empañar la narrativa. Empezaron los del turismo, con la peor temporada en una década a excepción de la pandemia, y siguieron los de la desocupación, con el peor número para un cuarto trimestre desde 2020, el de la cuarentena.
Neme había declarado anticipadamente el triunfo de Guillermo Montenegro frente a los que entendían que el desempleo dependía de aspectos estructurales. El Indec lo desmiente. Las medidas locales –como el régimen de promoción de la industria de la construcción, las habilitaciones comerciales rápidas, las facilidades para las industrias que quieran radicarse en el distrito– son necesarias y valiosas, pero se lucen más o menos de acuerdo al contexto general. Ese aspecto de la realidad sobre el que, por razones políticas (el aval de la Casa Rosada al presupuesto municipal, por ejemplo), el gobierno local no puede cuestionar.
En cambio, elige otros culpables. No pareció casual que, un día después de la difusión del índice de desempleo, el intendente apareciera en el predio lindero al Faro donde se pretende instalar un bar y una destilería de gin. Desde allí acusó “al kirchnerismo” de estar detrás de la cautelar que frenó las obras, impulsada por la Asociación de Familiares de Detenidos Desaparecidos y Víctimas del Terrorismo de Estado. Como el día anterior el empresario a cargo del emprendimiento, Franco Regalini, Neme dijo que el freno impide la generación de “más de 60” puestos de trabajo. Embanderado en “la ciudad del sí”, clasificó a sus opositores como “fanáticos del no”.

La foto del consejo directivo del PRO, en Parque Norte, con la presencia de Guillermo Montenegro.
El lema y el estilo de Montenegro permanecen vigentes. Hablaron por teléfono el miércoles a la noche. Iban a presentarse los dos al otro día en Parque Norte, en el acto de relanzamiento del PRO. Pero una cuestión familiar impidió el viaje del intendente en funciones. Montenegro encabezó una nutrida delegación marplatense que incluyó entre otros a los concejales Julián Bussetti, Marcelo Cardoso, Fernando Muro y Florencia Ranellucci; al secretario de Desarrollo Local, Guillermo Volponi, y al presidente del PRO local, Emiliano Giri.
Aplaudieron el discurso de Macri, pero siguen pensando que en la provincia de Buenos Aires la única alternativa electoral es junto a La Libertad Avanza. Trabajan para que Diego Santilli sea el año que viene el candidato a gobernador. Lo dijo a la salida del encuentro el presidente del partido en la provincia, Cristian Ritondo.
Macri les regaló una frase: “Donde gobernamos, la gente vive mejor”. Entre otros distritos mencionó a Mar del Plata. Dijo que esos lugares “son un antes y un después” con el PRO, y señaló la voluntad de “defenderlos”.
La traducción es que Macri desearía un candidato propio en Mar del Plata. En una competencia para la que entrenan hace tiempo Alejandro Carrancio (de La Libertad Avanza) y el radical Maximiliano Abad, y que todavía no tiene las reglas escritas: ¿cuándo serán las elecciones en la provincia?, ¿habrá PASO?, ¿se volverán a permitir las reelecciones indefinidas?, ¿se utilizará la Boleta Única de Papel? Demasiadas preguntas para aventurar un final.

Raverta, el domingo a la noche, juntos a sus candidatos, al festejar el triunfo en la interna del PJ.
Mientras, es tiempo de internas. La del PJ local se dirimió con un tanteador amplio, sorprendente. Hubo la misma cantidad de votantes que hace cuatro años y una distribución casi exacta de los votos. Ni el factor Kicillof (que jugó para la candidata opositora a Fernanda Raverta), ni el sindical (la CGT y las dos CTA también respaldaban a ese sector), ni la vieja guardia peronista alcanzaron para generar un mayor entusiasmo y destronar a la exdirectora de Anses de la conducción del peronismo.
Podría plantearse el dilema: o no eran tantos como decían o no eran tan representativos los que en el último tiempo eligieron dejar de ser conducidos por Raverta y se pasaron a las filas del Movimiento Derecho al Futuro. El acuerdo de las dos listas opositoras (la de Adriana Donzelli y la de Rodolfo “Manino” Iriart) apenas alcanzó para arrimar al porcentaje que hace cuatro años obtuvo en soledad el ex director del Correo Argentino. Como si, más allá de los momentos, en el peronismo de Mar del Plata hubiera dos porciones inmodificables: el 60% que acepta el liderazgo de Raverta y el 40% que lo rechaza.
Pero los contextos cambian las percepciones. Hace cuatro años superar el 40% para una lista opositora era una gran elección ante la encumbrada directora de la Anses. Obtener el mismo porcentaje ahora, con el kirchnerismo aturdido y Cristina Kirchner presa y desafiada por Kicillof, es un golpe duro. “La expectativa no se vio reflejada en la realidad”, asumió un derrotado, y enseguida lanzó el dardo para que impacte en quien tenga que impactar: “Los votos que algunos prometieron nunca llegaron”.
El espacio de Kicillof se quedó sin embargo con diez triunfos en las 16 internas distritales. El kirchnerismo lo sufrió, pero retuvo el más importante –Mar del Pata–, lo que fortaleció a Raverta en su propia organización. “Los candidatos de Kicillof ganaron la mayoría de las internas, pero Raverta se impuso en Mar del Plata”, tituló Infobae. Los que querían verla afuera de la cancha terminaron reubicándola en el círculo central.
Resuelta la interna electoral, perduran las tensiones. No hay retorno aparente en el vínculo de Raverta con Gustavo Pulti, el referente del gobernador en Mar del Plata. A priori, los dos están inscriptos en la todavía lejana carrera por la intendencia.
Lo más visto hoy
- 1Shell y Qatar Petroleum abandonan uno de los bloques de exploración offshore « Diario La Capital de Mar del Plata
- 2Cómo estará el clima este domingo en Mar del Plata y la zona « Diario La Capital de Mar del Plata
- 3Arboles caídos, postes afectados y más de 30 reclamos a Defensa Civil « Diario La Capital de Mar del Plata
- 4El CONICET, reconocido mundialmente por el hallazgo de una de las diez especies más emblemáticas del 2025 « Diario La Capital de Mar del Plata
- 5Alderete apagó el incendio y festejó Quilmes « Diario La Capital de Mar del Plata
