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Policiales 4 de septiembre de 2026

Restituyeron a la heredera de un galerista judío un cuadro robado por los nazis que había aparecido en Mar del Plata

La obra, pintada en el siglo XVIII, permaneció desaparecida durante 80 años hasta que fue descubierta en 2025 en el living de un chalet de Parque Luro. La Justicia Federal de Mar del Plata formalizó este viernes su entrega a Marei von Saher, única heredera de Jacques Goudstikker.

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Después de permanecer desaparecido durante ocho décadas, un cuadro que había sido robado por los nazis durante la Segunda Guerra Mundial fue formalmente restituido este viernes a la heredera del galerista judío al que pertenecía. La entrega de “Retrato de una dama” se concretó en los tribunales federales de Mar del Plata y constituye el primer caso de estas características que llega a resolverse judicialmente en Argentina.

La obra había sido encontrada en agosto de 2025 en el living de un chalet del barrio Parque Luro. Allí permanecía colgada, sin que durante décadas se conociera públicamente su verdadero origen. Se trataba de una pintura que inicialmente había sido atribuida al artista Giuseppe Ghislandi, pero que luego de distintos estudios fue identificada como una obra del italiano Giacomo Antonio Melchiorre Ceruti, conocido como “Il Pitocchetto”.

La restitución se concretó luego de una audiencia encabezada por el juez federal Santiago Inchausti, con la participación del fiscal Carlos Martínez, los abogados de la familia Goudstikker y los representantes de Patricia Kadgien y su esposo, Juan Carlos Cortegoso, quienes tenían la obra en su poder.

Como parte del acuerdo alcanzado para evitar la realización de un juicio oral por delitos de encubrimiento, el matrimonio aceptó una suspensión del juicio a prueba y renunció de manera expresa e irrevocable a cualquier derecho o acción sobre la pintura. De ese modo, quedó habilitada la restitución a la familia del galerista Jacques Goudstikker.

Además, como condición del acuerdo, deberán realizar un resarcimiento económico de 4,8 millones de pesos, que será abonado en 24 cuotas mensuales a la Cooperadora del Hospital Interzonal Especializado Materno Infantil.

Por el momento, “Retrato de una dama” permanece bajo custodia preventiva de la Corte Suprema de Justicia de la Nación. La intención de la heredera es que posteriormente pueda ser exhibido en préstamo temporal en el Museo del Holocausto de Buenos Aires, como parte de una iniciativa destinada a generar conciencia sobre el saqueo de obras de arte perpetrado por el régimen nazi.

El cuadro que apareció
en un chalet de Parque Luro

El hallazgo de la obra se produjo de una manera tan inesperada como trascendente para la investigación. En agosto de 2025, un periodista neerlandés llevaba años siguiendo el rastro de distintas obras de la colección de Jacques Goudstikker que habían sido saqueadas durante la ocupación nazi de los Países Bajos.

Como parte de esa investigación, el periodista freelance Peter Schouten viajó desde Buenos Aires hasta Mar del Plata junto al productor Guillermo García para intentar localizar a las hijas de Friedrich Kadgien, un antiguo funcionario financiero del régimen nazi.

No lograron entrevistarlas. Sin embargo, al llegar a una propiedad de la calle Padre Cardiel observaron que el inmueble estaba a la venta. Ingresaron al aviso publicado por una inmobiliaria y encontraron una fotografía del living. Sobre uno de los sofás aparecía colgado un cuadro.

La imagen fue enviada a los investigadores de los Países Bajos y las dimensiones y características de la pintura coincidieron con las registradas en el denominado Catálogo Negro de la Agencia Neerlandesa del Patrimonio Cultural. La difusión de la información derivó en la apertura de una causa en la Justicia Federal de Mar del Plata.

Cuando la Policía Federal Argentina allanó posteriormente la vivienda, el cuadro ya había sido retirado de la pared y reemplazado por un tapiz con figuras de caballos. El matrimonio quedó bajo arresto domiciliario hasta que la defensa entregó formalmente la obra a la Fiscalía Federal.

Los estudios posteriores terminaron de confirmar el hallazgo. Los expertos Ángel Miguel Navarro y Alejo Gabriel Lo Russo, de la Academia Nacional de Bellas Artes, determinaron que se trataba de una pintura auténtica de Giacomo Antonio Melchiorre Ceruti y que había pertenecido a la colección de Goudstikker.

Los especialistas también establecieron que la obra presentaba un excelente estado de conservación y estimaron un valor de mercado de base de 250.000 euros, sin contemplar el valor histórico que adquirió a partir de su procedencia.

Una colección saqueada

La historia del cuadro se remonta a mayo de 1940, cuando las tropas de la Alemania nazi invadieron los Países Bajos. Jacques Goudstikker era entonces uno de los marchantes de arte más importantes de Europa y había reunido una colección de más de mil obras.

Goudstikker intentó escapar junto con su familia y embarcó rumbo a América, pero murió durante el viaje al caer por una escotilla del barco.

Tras su muerte, su galería de Ámsterdam quedó expuesta al saqueo. Hermann Göring, uno de los principales jerarcas del régimen nazi y reconocido coleccionista de arte, se apropió personalmente de unas 300 obras. El resto de la colección fue dispersado y vendido bajo el control de integrantes de la estructura nazi. Entre esas piezas se encontraba “Retrato de una dama”.

Las investigaciones posteriores apuntaron a que la obra llegó a manos de la familia Kadgien a partir de los vínculos que Friedrich Gustav Kadgien mantenía con Göring y con otros integrantes de la estructura económica del Tercer Reich.

El funcionario nazi que
terminó en Argentina

Friedrich Gustav Kadgien había ingresado a las SS en 1935 y ocupó un lugar destacado dentro del aparato financiero de la Alemania nazi. Después de la derrota alemana fue buscado por las potencias aliadas y posteriormente logró instalarse en América del Sur.

Conocido como el “mago de las finanzas nazis”, Kadgien estuvo vinculado a complejas operaciones económicas y al movimiento de grandes fortunas a través de empresas y sociedades utilizadas para ocultar activos.

En la Argentina se radicó durante la década de 1950 y desarrolló distintos negocios e inversiones inmobiliarias. También mantuvo relaciones comerciales con importantes empresas alemanas y llegó a tener propiedades de relevancia en Buenos Aires y en la zona de la costa bonaerense.

Kadgien murió en Buenos Aires en 1978 y fue enterrado en el cementerio alemán de la Chacarita.

Casi medio siglo después, una de las obras que había pertenecido a la colección del galerista judío Jacques Goudstikker reapareció en Mar del Plata.

Ahora, después de 80 años, la Justicia Federal concretó su restitución a Marei von Saher, heredera de Goudstikker. El procedimiento marca además un precedente inédito en Argentina para los casos vinculados con el expolio de bienes culturales cometido por el nazismo.