Se entregó uno de los acusados de balear a un hombre en presunta venganza por el crimen de su hermano
Adrián Cabito estaba prófugo desde junio por el ataque a tiros contra Lucas Figueroa, quien sobrevivió a más de 20 disparos en marzo. La principal hipótesis apunta a una represalia por el homicidio de Lucas Iván Cabito, ocurrido en 2018 y por el que Figueroa fue absuelto tras invocar legítima defensa.
Adrián Ezequiel Cabito, uno de los dos hombres acusados de participar en el ataque a tiros contra Lucas Exequiel Figueroa Montoro, se entregó hoy en la sede de la Delegación Departamental de Investigaciones (DDI) de Mar del Plata. El hombre, de 30 años, tenía una orden de detención vigente desde junio y quedó a disposición de la fiscal Constanza Mandagarán, que investiga el hecho ocurrido en marzo en el barrio Fray Luis Beltrán.
La principal hipótesis de la investigación es que el ataque estuvo vinculado con una venganza por el crimen de Lucas Iván Cabito, ocurrido en febrero de 2018. Figueroa había sido juzgado por ese homicidio y en noviembre de 2022 el Tribunal Oral en lo Criminal N.º 3 lo absolvió al considerar que había actuado en legítima defensa.
El episodio que originó la nueva investigación ocurrió durante la madrugada del 28 de marzo, en inmediaciones de Godoy Cruz y Las Maravillas. Figueroa, de 32 años, caminaba junto a su pareja cuando un Fiat Cronos gris oscuro se acercó y se detuvo a pocos metros. Del vehículo descendieron entre cuatro y cinco hombres, varios de ellos armados, que comenzaron a disparar.
Los atacantes efectuaron más de 20 detonaciones. Cinco proyectiles impactaron en el cuerpo de Figueroa: uno en el tórax, otro en el abdomen, uno en un codo y dos en las manos. Su pareja resultó ilesa. Tras la balacera, los agresores regresaron al automóvil y escaparon.
La víctima fue trasladada de urgencia al Hospital Interzonal General de Agudos (HIGA), donde ingresó a quirófano. En el lugar del ataque, la Policía Científica secuestró ocho vainas servidas calibre 9 milímetros, dos calibre .22 y una remera con manchas de sangre.
En un primer momento, Figueroa se mostró reticente a aportar información sobre los responsables, aunque señaló que podían pertenecer al grupo conocido como “Los Cabitos”, con cuyos integrantes mantenía conflictos previos. La investigación quedó a cargo del Gabinete de Homicidios de la DDI, que reunió elementos para identificar a Adrián Cabito y a su hermano Dylan Sebastián, de 25 años, como presuntos participantes.
El 24 de junio, la Justicia ordenó la detención de ambos por tentativa de homicidio agravado por el empleo de arma de fuego y por el concurso premeditado de dos o más personas, además del delito de abuso de armas.
Dylan Sebastián Cabito fue detenido el 7 de septiembre, pero no por la causa del ataque a Figueroa. Ese día, personal policial lo aprehendió junto a Matías Andrés Laroca, de 27 años, durante una investigación por una entradera en una vivienda de la calle Tejedor al 1200.
Según la información policial, ambos sospechosos habrían ingresado al inmueble con herramientas y una escalera, reducido a las mujeres que estaban en la propiedad y sustraído un teléfono iPhone, una caja fuerte, alhajas y otros objetos. Durante el procedimiento, también habrían ofrecido dinero a los efectivos para evitar la detención y facilitar su fuga. Dylan tenía vigente la orden de captura por el ataque a tiros contra Figueroa.
Adrián Cabito, en tanto, permaneció prófugo hasta este lunes. De acuerdo con fuentes policiales, se presentó espontáneamente en la sede de la DDI y manifestó su intención de ponerse a disposición de la Justicia. Allí se hizo efectiva la orden de detención y fue notificado formalmente de la imputación.
Tras presentarse en la DDI acompañado por una abogada, Adrián Cabito quedó detenido y fue trasladado a la fiscalía para cumplir con las actuaciones judiciales correspondientes. Sin embargo, por el momento no declaró.
El acusado espera ser asistido por los abogados César Sivo y Romina Merino y, una vez que intervenga su defensa, solicitaría brindar una declaración espontánea en los términos del artículo 317 del Código Procesal Penal de la provincia de Buenos Aires.
La causa está a cargo de la fiscal Constanza Mandagarán, titular de la Unidad Funcional de Instrucción N.º 4, que investiga el ataque a tiros ocurrido en marzo y la presunta participación de los hermanos Cabito.
El antecedente de 2018
El trasfondo del ataque se remonta al 27 de febrero de 2018, cuando Lucas Iván Cabito murió tras recibir disparos en una vivienda de la zona de Mugaburu al 7600. Según se reconstruyó durante la investigación, el joven había ingresado armado al inmueble, donde se encontraba Figueroa junto a otras personas.
Figueroa sostuvo que tomó un revólver calibre .22 y disparó para defenderse. Las declaraciones testimoniales y las pericias incorporadas a la causa respaldaron esa versión. Finalmente, el Tribunal Oral en lo Criminal N.º 3 lo absolvió en 2022 al concluir que se habían acreditado los requisitos de la legítima defensa.
Años después, ese antecedente quedó en el centro de la hipótesis que los investigadores manejan para explicar la balacera de marzo. Ahora, con Adrián Cabito detenido y su hermano también privado de la libertad, la causa busca determinar el grado de participación de cada uno y establecer la identidad de los demás hombres que habrían intervenido en el ataque.
