13 de junio de 2018
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Sobreseídos por crimen de un hombre ahora son juzgados por intentar matarlo

En una situación pocas veces vista, fueron acusados de dispararle en una pierna a la víctima, que días después sería asesinada. Por el homicidio, los mismos sospechosos ya fueron a juicio en 2017 y no se les pudo probar la autoría.

El automóvil en el que se movilizaban los hermanos Juárez cuando se registró el ataque a tiros que terminó con la vida de Cristian.

Cuatro hombres que el año pasado fueron sobreseídos por el crimen de otro ahora son juzgados por haber intentado matarlo días antes del ataque mortal, cuando la misma víctima recibió un disparo en una pierna.

La situación judicial, pocas veces vista en Mar del Plata, se conoció en las últimas horas pero forma parte de una serie de acontecimientos violentos que trajeron polémica en marzo de 2015. Más precisamente, los hechos fueron derivados de una severa enemistad entre grupos de personas que habitan la periferia de la ciudad.

Hartos de las agresiones que se producían en la guardia, los médicos del Hospital Interzonal General de Agudos (HIGA), encabezados por la entonces jefa, Andrea Potes, reclamaron la intervención del Estado y mayor presencia policial. Sucedía que en ese entonces, y tras el ataque a tiros contra un adolescente, un conjunto de sus familiares se había presentado con armas de fuego en el lugar y propinado graves amenazas a los especialistas.

Además, dos de los hermanos del propio herido habían jurado venganza contra los autores del hecho y luego salido del hospital directamente a buscarlos, exhibiendo armas de fuego por los pasillos del establecimiento sanitario. Y minutos después de ese episodio, uno de ellos volvió herido de bala, fue internado y días después murió.

Esa víctima fatal, hermano del adolescente que finalmente sobreviviría y luego sería detenido por el caso conocido como “La masacre del barrio El Martillo”, era Cristian Juárez.

Al mismo Juárez, un grupo de hombres ya lo había baleado días antes en la pierna, y por ese hecho se realiza ahora el juicio en cuestión.

Pero lo sorprendente de la situación, como se dijo antes, es que los mismos acusados en este momento de haber herido Juárez ya fueron sobreseídos luego de un debate oral en el que se los juzgó por el crimen de la misma persona.

Lo que ocurre, según explicaron distintas fuentes a LA CAPITAL, es que la tentativa de homicidio de Juárez y su posterior homicidio se produjeron en dos ataques diferentes, con varios días de diferencia. Es decir, la víctima fue primero atacada y sobrevivió y, días después, en busca de venganza por la agresión que había sufrido su hermano, volvió a enfrentarse con un grupo de hombres que le disparó, provocándole la muerte.

La investigación

La investigación de ambos hechos fue realizada por el fiscal Alejandro Pellegrinelli pero se desdobló al momento de ser elevada a juicio oral. La causa por el homicidio recayó en el Tribunal Oral Nº 3 y la iniciada por el intento de asesinato anterior, en el Tribunal Oral Nº 1.

Sin embargo, los acusados en ambos casos fueron los mismos. Lo extraño del caso completo es que, debido a la falta de pruebas e incongruencias en las declaraciones de los testigos durante el debate oral, los cuatro sospechosos fueron sobreseídos en 2017, cuando los juzgaron por el crimen de Juárez.

Ahora, la causa que llegó a juicio oral fue la del ataque cometido días antes contra la misma víctima, caratulada como “homicidio agravado en grado de tentativa”. Es decir, se realiza el juicio contra los mismos hombres, pero esta vez por intentar matar a la víctima, días antes de que fuera asesinada en circunstancias que finalmente no pudieron ser establecidas.

A los tiros

De acuerdo a la reconstrucción de los hechos, el fiscal Pellegrinelli acusó a Salvio Palavecino, Fabio Molina, y a los hermanos Federico “Cuqui” Rodríguez y Alejandro Rodríguez, de intentar matar a Juárez primero, y luego finalmente asesinarlo. Y ambos ataques fueron los que llegaron a juicio como causas diferentes.

Los cuatro sospechosos fueron entonces sobreseídos por el crimen en 2017, como se explicó antes. La resolución del Tribunal Nº 3 se debió a que el propio fiscal Pellegrinelli debió retirar la acusación sobre los hombres porque, a diferencia de lo que había ocurrido en la investigación penal previa, durante el juicio no coincidían la declaración de uno de los testigos, hermano de Juárez, con las pruebas y los peritajes de la Policía Científica.

Según el declarante, él y la víctima habían sido atacados cuando estaban a bordo de un automóvil marca Citroën C3. Sin embargo, los peritos balísticos determinaron que la explicación del testigo no era compatible con el análisis que ellos habían hecho del caso. Eso, sumado a la carencia de otros testimonios reveladores, terminó por hacer caer la acusación y el fiscal debió retirar las imputaciones.

El resultado fue el sobreseimiento mencionado de los hombres, ya que al no haber sido acusados por el fiscal el tribunal no podía condenarlos ni expedirse sobre su situación procesal. Es que, como lo sostiene la ley básica sobre la que se erige el sistema acusatorio vigente, cualquiera es inocente si no se demuestra lo contrario.

 Entre las medidas tomadas durante la investigación estuvo el allanamiento a la casa de uno de los sospechosos y el secuestro de un arma.


Entre las medidas tomadas durante la investigación estuvo el allanamiento a la casa de uno de los sospechosos y el secuestro de un arma.

Un nuevo debate

Ahora, un nuevo debate oral comenzó y en el banquillo de los acusados volvieron a estar los mismos cuatro hombres. Esta vez, la causa por el ataque previo a Juárez llegó a juicio pero, en la primera jornada, se vislumbró que correrá la misma suerte que la anterior.

El fiscal Pellegrinelli volvió ayer a retirar la acusación sobre los imputados debido a que, nuevamente, carece de las pistas suficientes, que antes había reunido durante la investigación preliminar. Es que, conforme cuentan las fuentes, una vez que se encuentran en la sala y frente al Tribunal, los testigos no mantienen las versiones que habían esbozado mientras avanzaban las pesquisas previas.

En su alegato, el fiscal solicitó que los imputados sean condenados por “tenencia de arma de fuego”, ya que es el único delito que pudo considerar probado, con el secuestro de un revólver en el marco de un allanamiento.

A los tiros

En rigor de verdad, la sorpresa de los investigadores se debe a que son los propios allegados a los damnificados los que no colaboran con el accionar de la Justicia, en busca de no quebrantar los propios códigos establecidos. Esos que indican que las situaciones como estas se resuelven afuera de los Tribunales. Es decir, con más venganza y actos de violencia.

El veredicto del Tribunal Oral Nº 1, compuesto por los jueces Facundo Gómez Urso, Aldo Carnevale y Pablo Viñas, se dará a conocer el próximo martes 19 de junio.

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