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Opinión 6 de agosto de 2019

Tarifas, Devaluaciones, 5 G e Inteligencia artificial: EEUU vs. China,un combo peligroso.

Por Mercedes S. Giuffre – Miembro del CARI.

Comité de Asuntos Asiáticos.
[email protected]

Este conflicto con China, reiterado con altibajos desde mediados de 2018, se produce en un momento en el cual, el comercio, las inversiones y las disputas por temas de seguridad entre los EEUU y varios países como México, Guatemala, la Unión Europea, y aún con su sempiterno aliado, el Reino Unido, sumado a las tensiones con Rusia, los vaivenes entre los EEUU y Corea del Norte, las intervenciones militares de USA en el Cercano Oriente y Asia Central, todos estos, factores que contribuyen a elevar la inestabilidad global.

La relación de los EEUU con los países asiáticos nunca fue armónica ni fluída. Solo lo fue, o lo es, por momentos.USA nunca tuvo muy clara su vinculación diplomática en Asia. Desde la época del libro “El Americano feo”, donde muestra con claridad, un contacto con Asia que se pierde entre la ingenuidad y la sorpresa de lo “exótico” (palabra que Borges detestaba hablando de Asia). Esta novela política de 1958 de Eugene Burdick y William Lederer, describe los fracasos del cuerpo diplomático de los Estados Unidos en el sudeste asiático, y la burla y ventajas que los soviéticos sacaban de la situación. En los ‘80s, el Presidente Ronald Reagan ya acusaba a Japón de “robar nuestro futuro” por copiar productos americanos y comenzar a ocupar mercados comerciales estadounidenses. En el pico de la guerra fría en la década de 1950 y 1960, la política liberal hacia China pidió “contención sin aislamiento” en un momento en que la revolución era la “corriente principal” en la política exterior de China, y la Unión Soviética ocupaba el segundo lugar a los Estados Unidos como potencia hegemónica, y el papel de China en la economía mundial era inconsecuente.

Ahora, el objetivo del presidente Trump es China, especialmente desde que China desplazó a Japón como la 2ª. economía del mundo. El poderoso lobby anti-China, en los EEUU, incluye, no solo a los líderes del equipo de seguridad nacional de USA, sino también a su anterior Consejero en temas de seguridad, Stephen Bannon, junto a un importante grupo de expertos en seguridad nacional, economía y especialistas en Asia; este lobby abarca tanto a Demócratas como Republicanos. Ya en 2011 Trump, el empresario, prometía que si llegaba a la presidencia, iba a frenar a China en su avance económico y tecnológico.

Pero volvamos unos años atrás. Para la mayoría de la gente, el 9 de agosto de 2007, fue un día de verano común más. El mercado de valores cayó un 3%, lo suficientemente notable para encabezar titulares en los principales diarios, pero apenas nada de lo que podría generar pánico en las calles. Sin embargo para muchas personas que trabajan en política económica o los mercados financieros, ese día fue el comienzo de lo que eventualmente se llamaría la crisis financiera mundial. Fue el día en que los préstamos se congelaron entre los bancos en Europa, provocada por la ruptura en el mercado de bonos respaldados por hipotecas americanas, y los bancos centrales intervinieron primero para tratar de mantener el flujo de dinero.

El pasado lunes 5 de Agosto, se sintió extrañamente similar y no sólo porque era otro día de agosto sino porque el que el mercado de valores cayó en cantidades casi idénticas: la caída en el Standard & Poors 500, fue de 2,96 % en 2007 y 2,98% el lunes 5 de agosto de 2019.

Durante meses, quienes estudiamos diplomacia económica entre Estados Unidos y China hemos advertido que las dos mayores economías mundiales están en curso de colisión, que la guerra comercial y tecnológica entre las dos no tendrá fácil resolución, y que esta tensión podría derramar en otras áreas de la política y crear peligrosas repercusiones para la economía mundial. En los últimos días, esa historia pesimista es más que real.

A todo esto, debemos sumarle la gran competencia entre las dos potencias por el control del 5G y la llamada “Internet de las cosas” con sus enormes implicancias en defensa y privacidad. Quien obtenga el liderazgo de 5G está planteado para ganar cientos de miles de millones de dólares en ingresos durante la próxima década, con la creación de empleos generalizados en el sector de tecnología inalámbrica. La ”Junta de defensa de innovación”, un grupo de líderes empresariales estadounidenses y académicos, aseveró en un informe para el Departamento de Defensa de Estados Unidos: “El país que posea 5G poseerá la mayoría de las innovaciones y establecerá las normas para el resto del mundo,” y luego añadió. “Ese país actualmente no es probable que sean los Estados Unidos”. De allí la preocupación de los EEUU con la empresa de telefonía China Huawei, si las empresas de comunicaciones desean vender sus productos de 5 G en China o en cualquier red, deberán desarrollar sus bienes y servicios de acuerdo a los estándares chinos y asociarse con compañías chinas. Eso es lo que USA quiere impedir. Tema que desarrollaré oportunamente.

El jueves 1º de Agosto, el Presidente Trump dijo que impondría aranceles de 10% a $ 300 billones en productos chinos, liquidando un periodo en el que parecía surgir algún alivio a las tensiones entre las dos naciones. El lunes 5, el gobierno chino permitió que su moneda caiga a un 7,11 por dólar que es simbólicamente un importante nivel, en un movimiento aparente represalia que lleva las tensiones al escenario del comercio. Estados Unidos respondió el fuego calificando formalmente a China como un manipulador de la moneda. Este umbral simbólico de siete yuanes por un dólar no se había alcanzado desde hacía más de nueve años. Mientras que la caída de la bolsa es la que recibe la atención, el S & P bajó un 5,8% en la última semana — los mercados de bonos reaccionaron ante los signos más preocupantes sobre las perspectivas de crecimiento en los Estados Unidos y gran parte del mundo. Los Bonos del tesoro de 10 años cedieron 1,72% al cierre del lunes, abajo del 2.06 % una semana antes, una señal de que los inversionistas creen ahora que está en camino un menor crecimiento y recortes de las tasas de interés adicionales por la Reserva Federal.

Los vaivenes en los mercados financieros del lunes 5 de Agosto son difíciles de justificar en términos lineales. Una moneda China ligeramente más barata no debería tener enormes consecuencias para la economía mundial. Más bien, los inversores deberán enfrentarse con la realidad de que la guerra comercial va en aumento en el mercado de divisas mundial.

No hay nada inusual con lo que está haciendo China. Actúa como cualquier gran potencia — usando su poderío económico y militar para extender su influencia política y económica a todos los rincones del globo. Y naturalmente, busca esa influencia para servir sus propios intereses y propósitos. Algunos liberales ven una amenaza precisamente allí, donde Mike Pompeo plantea que Beijing es “un nuevo tipo de reto; un régimen autoritario que se integra económicamente en Occidente, de una manera que la Unión Soviética nunca fue”. Esta última interpretación de lo que el gobierno llama “Agresión económica” de China, desconoce a una China, que nunca fue un país invasor e ignora cómo los chinos apoyan el status quo económico internacional contemporáneo. No reconocen que China está profundamente enraizada en el sistema capitalista mundial, que ha realizado notables beneficios económicos a su pueblo y que no tiene tampoco ningún interés en alterar las reglas básicas del sistema que son esenciales para su propia prosperidad continua. Si China no siempre juega limpio, la mejor manera de contrarrestarla sería contar con un área donde China es más débil, la de amigos y aliados: la rivalidad de los Estados Unidos con China es inevitable.

Pero la competencia no debe conducir a la confrontación. Si EEUU trabajara junto con sus aliados, amigos y socios, podría seguir moldeando el orden internacional para beneficio de todos. El presidente Trump, rechaza ese enfoque, buscando la victoria en un juego de suma cero que prefiere la dureza a la cooperación. Y puede cambiar las reglas del juego solo con uno de sus famosos tweets.

Ahora bien:¿Cómo afecta esta crisis a Argentina? – Difícil decirlo. Podríamos pensar de manera simplista, que China, que necesita alimentos para sus 1400 millones de habitantes, al dejar de comprar a USA, comprará a la Argentina. Es posible.

Pero: No pensemos que el grupo agroganadero de los EEUU, va a dejar de reaccionar ante la pérdida de un excelente comprador como China. Por el contrario, sin duda presionará con su lobby gubernamental ante Trump para que se reduzcan las tensiones con China, y en el mientras tanto, y allí justamente, se presenta el peligro; USA intentará vender a otros mercados a los cuales históricamente siempre le vendió Argentina, surge así un poderoso competidor nuestro. Eso es muy riesgoso, Argentina podría ser desplazada.

Nada sobre la economía mundial en los últimos años ha sido lineal o predecible. No es necesario que los sucesos del 05 de agosto de 2019, tengan que ser el primer capítulo de futuros libros sobre la recesión Global de 2020. Pero para evitar que resultado, es importante que líderes del mundo entiendan a lo que está en juego, y el pesimismo generalizado en los mercados el lunes 5 de Agosto, fue un buen indicador.