La oposición busca interpelar a Caputo, Lugones y Karina Milei
La Cámara de Diputados programó sesiones para que expliquen acuerdos financieros y posibles irregularidades en compras de medicamentos para discapacitados.
La Cámara de Diputados programó sesiones para que expliquen acuerdos financieros y posibles irregularidades en compras de medicamentos para discapacitados.
El proyecto deberá volver a la Cámara de Senadores.
La oposición cuestiona las cifras macroeconómicas del Gobierno y exige que cualquier nuevo préstamo sea aprobado por el Congreso antes de la votación. Presiona por la presencia de Caputo y Bausili.
El Gobierno enfrentará fuertes cuestionamientos de la oposición sobre metas económicas y recursos para educación, salud y jubilaciones. La discusión llega en plena volatilidad del mercado cambiario y tras la pérdida de iniciativa oficialista en el Congreso.
Los bloques opositores impulsan la discusión de un proyecto que restringe el uso de decretos de necesidad y urgencia, la herramienta constitucional que el Ejecutivo utiliza con frecuencia. La iniciativa, ya aprobada en el Senado, podría modificar la forma en que se aprueban o derogan estas normas.
Tras la victoria legislativa de la semana pasada, los bloques opositores mantendrán el ritmo en el Congreso, con sesiones clave previstas para tratar vetos, DNUs y casos de presuntas irregularidades en la Agencia Nacional de Discapacidad.
El diputado Gustavo Pulti, autor de la iniciativa, destacó: “El Congreso también tiene que defender este beneficio para los vecinos, tal como hizo rechazando los vetos al financiamiento universitario y la emergencia pediátrica”.
La Cámara baja convocó una sesión especial para analizar los vetos del Ejecutivo a leyes clave y avanzar en investigaciones sobre la comercialización de fentanilo que causó 96 muertes. También se debatirán proyectos sobre educación, salud y discapacidad.
Buscaban concretar una sesión el próximo miércoles.
Logró los dos tercios para insistir con la sanción de la ley aprobada por el Congreso. Para que la ley quede firme, el rechazo al veto deberá ser aprobado también por los dos tercios del Senado.