Abren nuevo paso para que Gaza reciba ayuda por el norte
Israel entró en guerra y cortó los suministros desde o a través de su territorio al empobrecido enclave costero.
Israel entró en guerra y cortó los suministros desde o a través de su territorio al empobrecido enclave costero.
La propuesta implica que el grupo palestino seguiría en el poder, y que podría reconstruir sus capacidades militares, además de dejar abierta la puerta a que Israel detenga su ofensiva de manera definitiva y retire sus tropas.
El gobierno de Hamas dijo que 112 palestinos murieron y 148 resultaron heridos en ataques del ejército israelí, en medio de bombardeos y combates del norte al sur del enclave costero.
"La reunión de París sirvió para consolidar las propuestas; la propuesta fue aprobada por la parte israelí y ahora tenemos una primera confirmación positiva de la parte de Hamas", indicó el portavoz qatarí, Majed al Ansari.
La ONG internacional Médicos Sin Fronteras (MSF) dijo que su personal quedó atrapado dentro del Hospital Nasser con unos 850 pacientes y miles de personas desplazadas porque las calles circundantes eran inaccesibles o demasiado peligrosas.
La Franja de Gaza está sin electricidad por un bloqueo total impuesto por Israel, y muchos habitantes cuentan solo con radios a pilas y la información que circula entre la población.
En Gaza, en tanto, nuevos bombardeos israelíes mataron al menos a 46 personas en el campamento de refugiados de la norteña localidad de Jabaliya y a otras 10 en un ataque que destruyó una mezquita y viviendas cerca de un hospital de la ciudad de Rafah, en el extremo sur del territorio palestino, informaron autoridades y medios.
Abrir corredores humanitarios en la Franja, sacar extranjeros del territorio palestino bajo fuego israelí, contener la respuesta del Estado judío, evitar la extensión de la violencia y condenar el terrorismo de Hamas.
Las movilizaciones se repitieron en Irak, Egipto, Líbano, Jordania, Siria, Irán, Bahréin, Argelia, Yemen y Arabia Saudita, entre otros. También se concentraron en Grecia y Roma. En París, los dispersaron con gases lacrimógenos y camiones hidrantes.
Una evacuación de este tipo es "imposible sin provocar consecuencias devastadoras", advirtió Stéphane Dujarric, portavoz del secretario general de la ONU, António Guterres.