Desbaratan banda que robaba vehículos con inhibidores
Dos hombres y una mujer quedaron detenidos luego del operativo.
Dos hombres y una mujer quedaron detenidos luego del operativo.
El rodado poseía presuntas adulteraciones registrales en sus chapas patentes y numeraciones identificatorias. El operativo se realizó en Luro y Funes.
El propietario del local lo vio por las cámaras de seguridad y llamó la policía.
La fiscal Ana Caro solicitó extracciones sanguíneas a los 110 efectivos que prestaban servicio en Miramar al momento del hecho, pero sólo obtuvo permiso para realizar una en particular. Buscan cotejar el material genético del sospechoso con la quinta y última muestra guardada en la causa.
Será a poco de que se cumplan cuatro años del hecho, ocurrido en Miramar. Lo realizará un jurado popular.
Jacinto Ríos (38) está acusado de asesinar a golpes a su pareja, Rosario Domínguez (27), en un establecimiento rural del barrio Santa Irene y decidió no comparecer sobre el hecho ante la fiscal, Ana Caro. El hombre de nacionalidad boliviana quedó en la unidad penal 44 a la espera que se resuelva su situación procesal
Había sido detenido en su casa del barrio Autódromo el 17 de diciembre de 2020, tras una investigación encabezada por la fiscal de Estupefacientes Daniela Ledesma. En su poder se secuestraron dos kilos de marihuana y un arma.
La única acusada del aberrante asesinato, ocurrido en Miramar es su ex esposa, Verónica González, quien permanece detenida y se negó a declarar ante la Justicia. Se espera el aporte de unos 40 testigos, efectivos policiales y unos 5 peritos. La fiscalía tiene la intención de imputar a la mujer también por el crimen de su hijo Gastón ocurrido en 2011.
Será la última medida de prueba previo a la elevación de la causa a juicio. Participarán del acto todos los imputados y también estarán presentes en el lugar familiares de la víctima en medio de un fuerte sistema preventivo, con personal de Policía Federal y Gendarmería.
En su indagatoria el oficial Alejandro Nahuel Cepeda (24) dijo que “no ayudó a Maximiliano González”. La fiscalía lo acusa de “encubrimiento” por “ocultar el teléfono y entorpecer la investigación” hacia el responsable de matar al joven de un disparo en el pecho tras una persecución en Miramar.