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La Ciudad 15 de enero de 2020

Terminal: caos en el tránsito y quejas de vecinos de la zona

El conflicto de los trabajadores de carga y descarga de valijas mantiene un punto clave de la ciudad desbordada en plena temporada. Turistas deambulando con valijas por la vía pública y residentes del lugar sin tranquilidad.

“Los vecinos estamos sufriendo”, señaló a LA CAPITAL Viviana, una marplatense que vive a una cuadra de la terminal de colectivos de la ciudad y que desde el sábado, día en el que se inició el bloqueo a la estación por parte de los maleteros, asegura que el barrio vive en pleno “caos”.

Es que en el marco del reclamo por parte de los trabajadores de carga y descarga, que se encuentran exigiendo ser registrados como empleados de la terminal, entre otras mejoras en las condiciones laborales, el panorama en los alrededores tuvo más de un afectado.

Según señalaron vecinos de la zona, hace cinco días que la zona convive diariamente y a toda con con “ruidos constantes”, “vibraciones que rajan paredes”, “basura por doquier” y la “imposibilidad de salir y entrar de los garages particulares”.

El bloqueo de la estación no permite el ingreso o egreso de los cerca de 500 servicios que diariamente circulan por el predio de Luro y San Juan, número que aumenta al llegar el fin de semana. Por lo tanto, las choferes de las unidades no tienen otra alternativa que estacionar en los cuadras adyacentes, interrumpiendo así la tranquilidad de los marplatenses que allí residen, que se encuentran desde hace cinco días involucrados sin quererlo en un conflicto que estalló en plena temporada.

“No puedo salir de mi casa porque tengo taxis y colectivos estacionados donde no deben”, señaló, mostrando como dos taxis, ubicados a cada lado de la salida de su garage, no brindaban el espacio necesario para que su automóvil particular puede salir de la vivienda.

Es que el hecho de que las unidades deban estacionar fuera de la estación provocó un perjuicio para otros servicios que funcionan en torno a la actividad del transporte de pasajeros, como los taxistas y los comerciantes con locales dentro de la terminal. Lógicamente, los taxistas trasladaron sus paradas hacia los puntos de ascenso y descenso, pese a que esto sumara aún más complicaciones al tránsito de la zona.

Los comercios, en tanto, también se ven perjudicados. Confiterías, kioscos, locales de indumentaria y souvenires desde hace cinco días que la actividad se vio disminuida. Sin los usuarios del transporte de larga distancia entrando a la terminal (los que se van suelen ingresar a la estación a consultar dónde deben dirigirse para tomar el servicio) son muchas las oportunidades que pierden de concretar alguna transacción. Y más aún en el marco de días claves para la temporada: el fin de semana pasado la ocupación hotelera alcanzó el 80% y se espera para este viernes, sábado y domingo una nueva oleada de turistas y una ocupación superior al 90%.

Pero además de los inconvenientes y los “dolores de cabeza” que la situación puede generarles, los vecinos suman otra preocupación al panorama: “Los turistas están con las valijas de acá para allá en plena vía pública, con los riegos que eso implica. Y van por el medio de la calle. Va a ocurrir una desgracia y nadie hace nada“, indicaron.

El bloqueo se inició el sábado a la madrugada y se basa en un reclamo que no es nuevo. De hecho, los trabajadores arrastran hace casi dos años y encuentran en el verano la posibilidad de visibilizar con mayor claridad sus exigencias.

El verano pasado, también a mediados de enero, una protesta de similares características a la actual se extendió por una semana y solo llegó a su fin por la intervención del Gobierno provincial, con una audiencia y conciliación obligatoria por parte del Ministerio de Trabajo.

En definitiva, el pedido de los maleteros es revertir su histórica situación dentro del predio ubicado en Luro y San Juan: no están registrados, no dependen de ninguna empresa ni de la concesión de la Terminal, no perciben ningún ingreso fijo sino que viven de la propina, no tienen obra social ni ART, si se lastiman deben atenderse por su cuenta y “están totalmente precarizados”, indicaron.