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La Ciudad 16 de junio de 2026

Turismo de compra de propiedades, una tendencia que crece los fines de semana

Los visitantes, además de disfrutar de Mar del Plata en cualquier época de año, vienen a concretan operaciones. Viviendas bien tasadas y departamentos del micro y macrocentro, los más elegidos.

Hay un dinámico mercado inmobiliario en la ciudad.

Una tendencia que se va afianzando con los años es “el turismo de compra”, que se refiere a aquellos visitantes que llegan a la ciudad en busca de propiedades para comprar como inversión y después de una primera mirada en las pantallas, quieren corroborar con sus propios ojos el estado de la locación por adquirir. Ese segmento del mercado inmobiliario local sigue “activo”, aunque los martilleros aclararon que se focalizan en viviendas “bien tasadas” y especialmente departamentos en la zona del micro y macrocentro.

“Es un movimiento constante de compradores de Buenos Aires y la zona del Gran Buenos Aires que aprovechan el fin de semana largo, u ordinario, para recorrer y avanzar con las operaciones”, describió Rodrigo Sanz al frente de la inmobiliaria Sanz&Ordoqui.

Si bien el martillero aclaró que “la compraventa inmobiliaria no se paralizó” hizo hincapié en que “se venden las propiedades que están bien tasadas”. “El mercado actual no convalida valores extravagantes”, explicó.

“El comprador está informado -analizó-, compara, y cuando una propiedad sale a un precio correcto, se vende en un tiempo razonable”. Y, ese factor está encarnado en “la tarea profesional del martillero”, a la que calificó de “esencial” debido a que “una tasación seria y un asesoramiento profesional son lo que permite lograr resultados en plazos acordes”.

Segmento

Los compradores que combinan turismo con negocios se enfocan, básicamente, en la zona céntrica y en unidades de uno y dos ambientes, ya sea en su estado original o reciclados.

“En la zona céntrica es donde más se compra y especialmente departamentos de uno y dos ambientes”, describió la martillera Verónica Berasueta y explicó por qué: “porque se pueden alquilar tanto para turismo como a los estudiantes en invierno, por la conectividad, y por los valores”.

A su entender, se trata de “una inversión que se disfruta, como decía un viejo eslogan para promocionar la ciudad” y representa “un fenómeno que está presente todas las semanas, aunque los fines de semana largos hay un poco más de gente” .

El proceso es así: la gente mira en la web el estado y los valores de las propiedades buscadas y, una vez que llegaron a Mar del Plata, corroboran los estados de las mismas en forma presencial, lo que también les permite observar los movimientos del entorno geográfico. “Muchas veces dejan una seña y después, en la semana, concretan la operación”, señaló Berasueta.

“No es algo estacional”, coincidió Sanz, aunque advirtió que “quizás en enero o febrero la propiedad está ocupada y no la pueden ver o es más difícil coordinar la visita. Pero el movimiento es parejo todo el año”.

El análisis fue corroborado en el Colegio de Martilleros del Departamento Judicial Mar del Plata por su presidente Guillermo Rossi: “Ese segmento del mercado sigue funcionando bien. Viene gente a ver opciones y a concretar operaciones todos los fines de semana pero especialmente los largos”, dijo y añadió que “fundamentalmente se enfocan en departamentos céntricos o cercanos a la costa”.

Valores

Los precios de las unidades de la propiedad horizontal en la zona céntrica varían de acuerdo “a la ubicación, el estado del edificio y de la unidad, de las expensas”. “Son muchos los factores que intervienen, no es lineal”, explicó Berasueta. Y detalló: “Un dos ambientes puede partir de los 50 mil dólares y duplicar el precio. Lo mismo pasa con los de un ambiente, parten de los 35 mil dólares y puede duplicar el valor”.

Los precios varían “si se trata de un departamento original o reciclado, también de si es a la calle o la vista que tiene. Intervienen muchos factores”, coincidió Sanz y ejemplificó con que “con valores bajos salen más rápido, por ejemplo, a un promedio de 1600 dólares el metro cuadrado”.

Esas búsquedas que después se concretan se realizan tanto “como inversión o como resguardo del dinero, como una inversión que se disfruta”. “También hay muchos que invierten para después tener una renta y otros compran como segunda vivienda”, señaló Rossi. Y también destacó: “Los valores del usado se mantienen estables y competitivos, eso hace que el turista se decida a comprar”.

Los martilleros coincidieron en que las unidades recicladas representan a “un mercado muy activo y apreciado por los inversores” e insistieron en que “los valores deben estar competitivos”.

Asimismo resaltaron la existencia de “los créditos hipotecarios para segunda vivienda, lo ofrece hasta ahora un banco privado, algo impensado hace un par de años” y consideraron que se trata de “una herramienta que puede ganar peso a medida que se consolide”.